viernes, 2 de mayo de 2008

teléfono


- ¿Cómo vas vestida?
Me miré de arriba a abajo. Llevaba una camiseta con una serpiente dibujada, tejanos y unas botas raídas. Me costó contener la risa.
- Llevo un sujetador de encaje rojo y negro, y braguitas y liguero a juego.

El anuncio decía algo así como “Se busca mujer con voz agradable y don de gentes para trabajo telefónico”. Cuando llamé me contestó una voz de hombre: “Se trata de sexo por teléfono, ¿cómo lo ves?”. Me quedé tan sorprendida que no supe muy bien qué decir. “Si quieres, pruébalo ahora conmigo”. Tartamudeando, dije que lo pensaría y que si acaso ya volvería a llamar. De entrada me pareció muy fuerte, pero ya hacía tres meses que estaba sin trabajo y las deudas se acumulaban. Tanteé a las dos personas de las que más valoraba la opinión: mi madre y mi novio. Mi madre me dijo que si por eso me pagaban bien, y no tenía que ver a nadie ni hacer nada más, que por qué no. Mi novio me dijo que hiciera lo que me pareciera conveniente, que lo que yo decidiera le parecería bien. Esperé a que fracasaran las tres entrevistas de trabajo pendientes que tenía, volví a llamar y me apunté al carro.

El local era un pisito del Born con despacho, baño y salón, sin cocina. Solo una nevera de esas pequeñas en un rincón. En el despacho había cuatro escritorios, uno en cada esquina, cada uno con un teléfono heraldo gris. Ramon me presentó a las chicas: Eva, Jessica y Dunia. Naturalmente, no eran sus nombres auténticos…

Eva era la más veterana, no por edad, sino por experiencia. Era tan guapa que costaba imaginarla trabajando en teléfono erótico. Rubia, ojos azules, su sueño era ser modelo de lencería, ya que era demasiado bajita para ser modelo de pasarela. Conocía a todos los clientes, sus virtudes, sus defectos y sus debilidades. Estaba especializada en sadomaso. “¿Sadomaso por teléfono?”, me pregunté. Pues sí, y era una artista, cosa que puedo atestiguar porque la vi muchas veces en acción.

A Jessica le gustaba decir que era china, aunque por el color tostado de su piel podía ser filipina. Nacida en Sudamérica, si se la oía hablar sin verla parecía una cubanita amorosa (oye papiiiito) gracias a lo cual tenía una larga lista de fervorosos clientes. Mezclaba sabiamente la inocencia oriental con el almíbar sudamericano. Una bomba.

A Dunia apenas tuve tiempo de conocerla, porque acababa de tener un bebé y, aunque intentaba simultanear el trabajo telefónico con el de madre, a los pocos días tuvo que dejarlo.


- Oye, ¿hay algún bebé ahí?
- No, cariño, cómo va a haber aquí un bebé. Debe ser el de la vecina. Espera, que cierro la ventana.


"¡Dunia, dale la teta al niño, o llévatelo, pero que se calle!". Yo ahí me sentí de entrada como un pulpo en un garaje. Creí que no encajaría nunca, aunque de hecho, en el fondo lo que temía era encajar demasiado bien. Las otras chicas me dejaron escuchar algún servicio, me dieron algunos consejos aunque se reservaron sus propios trucos, y empecé a trabajar...

10 comentarios:

Harry Sonfór dijo...

Oiga qué entrada más bonita. Que me ha hecho buscar en el google images qué era un teléfono heraldo, que no sabía que se le llamaba así. Que estoy encantao con el descubrimiento del teléfono heraldo.

Helter dijo...

Es que parece que no, pero detrás de esta tontería hay mucho curro de documentación.

Badil dijo...

Lo más raro de creer es que el novio diga con semejante gallardía:
Haz lo que creas conveniente, darling...¿O era con el tono ¡Vas a hacer lo que te de la gana!?

Trikki dijo...

Oiga Helter, que yo no es por quitarle méritos, pero que ese trabajo debe estar chupao de hacer, se lo digo yo que fuí doblador de pelis porno.(sólo de cintura para abajo).

faren dijo...

Esto le ha pasado?

Helter dijo...

No se crean todo lo que leen. Parece mentira, que ya son mayorcitos...

Harry Sonfór dijo...

Oiga, Helter, su Silvester Stolone es lo mejor que he visto en tiempo. Si usted no existiera habría que crearla y se convertiría en la razón principal para levantar la prohibición de investigar con células madre totipotentes.

Helter dijo...

¿Me ha llamao célula, o es solo una impresión mía?

Miranda dijo...

Pinta estupendamente.
Siempre he querido saber sobre los entresijos de estos servicios.

Y la reacción del NOBIO (con B)estupenda.

Estas cosas de mundos civilizados son tan rwaras que nos parece ficción.

Más que célula...genoma.
Beso.

M.

Helter dijo...

La reacción del nobio más adelante ya no será tan estupenda...