miércoles, 24 de diciembre de 2008

ho ho ho


En Fort Lauderdale, Florida, la Venecia de América, los más viejos del lugar aún recuerdan aquél fatídico 5 de diciembre de 1945, casi 8 meses del fin de la guerra. El vuelo 19, un grupo de 5 pilotos de aviones torpederos Avenger, salió de Fort Lauderdale, que constituye una de las tres puntas del triángulo de las Bermudas, con la misión de hacer un recorrido hasta la mayor isla de las Bahamas y regresar por una ruta en forma de triángulo. Nunca más se les volvió a ver. Fort Lauderdale envió un avión de rescate que también desapareció. Los tripulantes de un barco que navegaba cerca del punto de desaparición afirmaron haber visto una gran explosión en el cielo. Saquen sus propias conclusiones.

Pero lo peor estaba por llegar. En 1949 el alcalde de Fort Lauderdale, Joe N. Morris, que Dios le confunda, tuvo una idea genial. Contrató a Harry S. Onford, el borracho oficial del pueblo, para que se disfrazara de Papa Noel y saltara desde un avión en paracaídas para repartir regalos a los inocentes niños de la ciudad. ¿Bebió mucho Harry aquella noche? Nunca lo sabremos. La mala fortuna quiso que acabara enredado en unos cables eléctricos, de donde tuvo que ser rescatado por los bomberos. En su forcejeo con los cables, perdió el gorro, la peluca y la barba. ¿Cómo podría calificarse a alguien que les quitó la ilusión navideña a los niños? ¿Qué adjetivos podrían emplearse para referirse a un monstruo así? Imaginen si pueden sus caritas perplejas tras reconocer al borrachuzo impostor. Son hechos como este los que marcan para siempre a una generación.

Olvidemos si es posible esta desgracia, y quedémonos con la imagen del venerable anciano regalón que nos dejó Mélies. Ho ho ho.

jueves, 18 de diciembre de 2008

mortimer

Cada noche le veía actuar desde el lateral del escenario. Aunque estuviera haciendo algo importante, cuando él entraba en escena me inventaba alguna tarea estúpida, como hacer y deshacer un nudo en una cuerda o rebuscar cualquier cosa en una caja. Pero en la escena del suicidio me quedaba paralizada, hipnotizada. Nadie más alrededor, ni entre bambalinas, ni en el patio de butacas ni en el escenario. Él actuando solo para mí hasta que los atronadores aplausos rompían el hechizo. Jamás entenderé cómo podían aplaudir, cuando yo en cambio era incapaz de mover un músculo.

Sin darme cuenta empecé a dejar flores en su camerino. Un clavel blanco cada noche que depositaba sobre la mesa, ante el espejo, justo al acabar la escena del suicidio y antes de que él entrara para cambiarse. Dios, lo que habría dado por ver su cara al descubrirlo.

Una vez le sorprendí besándose con la actriz protagonista. No, no formaba parte de la obra ni ocurrió en el escenario, sino en los pasillos, en un rincón. Sentí un impulso irreprimible de lanzarme sobre él y abofetearle, de darme a conocer. En lugar de eso, registré su camerino en busca de pruebas que demostraran, como yo creía, que no se trataba más que de un calentón producto del roce en el trabajo diario. Miré en los cajones, en los bolsillos de su chaqueta, dentro de su bolsa de deporte… Encontré su móvil. Las últimas cinco llamadas eran al mismo número. Lo marqué y esperé. Escuché la voz de la actriz diciendo que dejara un mensaje porque en ese momento estaba ocupada. Ocupada, la muy puta. Tiré el móvil a la papelera, y en su fondo encontré ajados tres claveles blancos.

Y por eso cambié los cuchillos. La de esta noche será la mejor actuación de toda su vida, y además será la última actuación de toda su vida. Nadie más que yo sabe por qué esta noche le he dejado un clavel rojo.

viernes, 12 de diciembre de 2008

¡zaca, zaca!


Por la mañana íbamos en bicicleta hasta el río. Recogíamos moras, las ensartábamos en juncos y las metíamos en el agua a refrescar. Después nos pintábamos los labios con su zumo y jugábamos a humanos y zombis. Nos bañábamos en el río hasta que nos entraba el hambre y después nos llegábamos a lo del tío Palomitas.

- ¡Rediós, que calor arce, puto verano! –decía el tío Palomitas.

Estaba sentado a la sombra de su higuera, ahí en el banco de piedra gris moteada de blanco y de liquen. De vez en cuando caía un higo maduro sobre la mesa de piedra gris moteada de blanco y de liquen y se espachurraba, y los pájaros bajaban a picotearlo esquivando los manotazos del tío Palomitas.

- ¡Zaca, zaca! –les gritaba el tío- ¡que no me caguéis la mesa, joputas!

Nos sacaba unas galletas rancias y un botijo de agua fresca, y a cambio le ayudábamos a mantener a los pájaros a raya. Se sentaba tranquilo, con su ramita de tomillo en los labios, nos miraba y se reía. Así estábamos hasta la puesta de sol, y regresábamos a casa cuando los grillos empezaban a cantar.

Un día al llegar vimos al tío sentado en el banco, como siempre, con su ramita colgando de los labios. Entre las manos tenía un higo espachurrado y los pájaros lo picoteaban sin que él hiciera nada por evitarlo. Era un cachondo el tío Palomitas. Hasta muerto sonreía.

martes, 9 de diciembre de 2008

sokushinbutsu


En los templos del monte Kooya, en Japón, un monje budista llamado Kuukai fue el fundador, hace más de mil años, de la secta budista Shingon, que creía en la idea de alcanzar la iluminación a través del castigo físico. Y fue él quien estableció el método para automomificarse en vida.

Durante los primeros 1.000 días, el sacerdote solo comerá frutos secos y semillas que encuentre en el bosque, y eso sin dejar de trabajar ni moverse. Así la grasa corporal, que se descompone con facilidad tras la muerte, se reduce casi a cero.

En la segunda fase el sacerdote solo puede comer una pequeña cantidad de corteza y raíces del pino japonés mokujiki durante 1000 días más. Así se reduce el contenido de agua del cuerpo. Después tiene que beber un té hecho de savia del árbol urushi, que es venenosa. Esto le provocará vómitos y sudores, pero mata a cualquier larva o insecto que pudiera desarrollarse en el cuerpo tras la muerte.

Por último, el sacerdote es enterrado vivo en un espacio de piedra justo para que esté sentado en la postura del loto. Se le instala un tubo por donde entra aire y una campana que él hará sonar cada día. En cuanto la campana deja de sonar, se quita el tubo y se sella la tumba.

En Japón se conservan unas veinticuatro momias budistas. La práctica de la automomificación fue prohibida a finales del siglo XIX.

domingo, 7 de diciembre de 2008

yorik


La abuela del pianista Robert Andrzej Krauthammer le sacó de Polonia a los 7 años, mientras sus padres se quedaban a esperar la muerte en el gueto de Varsovia. Murió en 1982 a la edad de 46 años en Gran Bretaña, y en su testamento donó sus órganos a la ciencia. ¿Todos? ¡No! Decidió regalar su cráneo a la Royal Shakespeare Company para su uso en representaciones teatrales.

En 1989 un actor lo utilizó en los ensayos, pero le daba muy mal rollo y se le olvidaba el soliloquio. El cráneo acabó en un estuche criando polvo, olvidado de todos. Años después David Tenant lo descubrió y, previa obtención del permiso de la Human Tissue Authority por tener la calavera menos de cien años de antigüedad, la ha utilizado este año para representar Hamlet en Stratford-upon-Avon, la ciudad natal de Shakespeare.

domingo, 30 de noviembre de 2008

le syndrome du scaphandrier



Cada noche, se sumerge en sus sueños para conseguir objetos extraños deseados por codiciosos coleccionistas. En el mundo real, es un funcionario eventual que trabaja para una administración sin rostro. En sus sueños, vive una excitante y peligrosa vida de ladrón, arriesgándose cada vez más en sus golpes. Los psicólogos le dicen que este universo paralelo no existe, que su cómplice, esos gánsters y las mujeres fatales de las profundidades no son más que producto de su imaginación.
Pero, ¿cómo podría estar seguro de ello? ¿Qué pasaría si pudiéramos emigrar, traspasar la frontera de la realidad para refugiarnos en la zona franca de los sueños?

Basado en el libro de Serge Brussolo
Hace 5 horas, un usuario de YouTube ha escrito este mensaje:
"No entiendo mucho
solamente que , el pata se droga y eso no mas".
Un minuto después, Leaphar responde: "no esta drogua, es una transfusión de azucar, para soniar mucho tiempo !!!"

viernes, 28 de noviembre de 2008

lección de anatomía


El profesor entró en la sala de disección y se dirigió hacia la mesa central, donde esperaban sus alumnos. Los pies del cadáver sobresalían de la mesa y eso provocó algunas risitas nerviosas. El profesor se acercó ceremoniosamente y descubrió el cuerpo. Era un hombre de unos cincuenta años de edad, extremadamente alto.

- Adam Rainer, 51 años de edad. A los 20 años medía tan solo 1 metro 18 centímetros. A los 21 empezó a crecer y crecer, aproximadamente hasta llegar a los 2 metros 34 centímetros. Unos seis centímetros por año... Antes de empezar, me gustaría decirles que si realmente desean ser médicos, son necesarias dos cualidades muy importantes. La primera es no ser escrupuloso.

El profesor ladeó ligeramente el cuerpo y hundió su dedo en el ano del cadáver. Después, se lo metió en la boca y empezó a chuparlo como si fuera un caramelo.

- Bien, ahora, hagan ustedes lo mismo que yo.

Los alumnos se echaron a reír nerviosamente, pero el profesor les miraba con absoluta seriedad. Uno a uno, con cara de asco, reprodujeron la acción del profesor, que les miraba satisfecho.

- Como he dicho, la primera cualidad es no ser escrupuloso. La segunda cualidad es la observación. Yo metí el dedo anular en el cadáver, pero me chupé el índice. Espero que la próxima vez presten más atención.

martes, 25 de noviembre de 2008

dos grititos cortos y uno largo


Un concurso chileno premiará a la mujer que mejor finja el orgasmo. La ganadora logrará dos billetes de avión a Buenos Aires para asistir al Primer Festival de Cine Erótico de la ciudad. Además de los dos billetes de avión, la ganadora tendrá a su disposición 400 dólares en productos de sexshop.

El exigente jurado estará compuesto por actrices chilenas que han fingido orgasmos en series de televisión, cine o teatro. Shlomit Baytelman, actriz chilena y componente del mismo, asegura que "la clave son dos grititos cortos y uno largo" porque "a veces se finge mal con tanto grito". Me sé de más de una tenista que podría ganar el primer premio…

Mientras, en Suecia está a punto de registrarse como culto oficial la Iglesia de la Virgen del Orgasmo. Carlos Bebeacua, 54 años, uruguayo residente en Suecia y autoproclamado cardenal, asegura que “el orgasmo es Dios y debe ser adorado”.

El culto cuenta con unos trescientos fieles, y sus sacerdotes son exclusivamente mujeres. Durante las ceremonias se come fruta, se bebe zumo y se lee el Catecismo del Orgasmo, sus sagradas escrituras. Ah, también se practica el sexo. Vamos, algo así como una reunión de tupperware pero algo más desinhibida. Amén.

jueves, 20 de noviembre de 2008

matryona


Cada día, al meterme en la jaula de los leones, me plantaba ante ellos, restallaba el látigo y les miraba fijamente con la mirada que aprendí de mi padre. Hasta el macho más impresionante bajaba la cabeza para no encontrarse con mis ojos. Las fieras se convertían en gatitos que ronroneaban para sacarme una sonrisa de aprobación. Así consiguió mi padre que la realeza y lo mejor de la aristocracia comieran de su mano.

Yo también temía su mirada, y por eso le obedecí siempre, incluso después de reconocer como suyas las botas que la policía sacó del río. Por eso también me casé con Boris, incluso parí a sus hijos, aunque nunca le respeté y mi lista de amantes era incluso más larga que la suya. Pero día llegó en que, al mirarme en el espejo, ya no vi el fantasma de mi padre ni el de mi marido. Me vi a mí misma: Matryona Grigorievna Rasputina, institutriz, escritora, actriz de variedades y domadora de leones.

jueves, 13 de noviembre de 2008

rorschach


El hombre de las gafas tomó una carpeta, la abrió y sacó de ella unas láminas. Las miró una por una durante unos segundos, escogió una y la mostró a su interlocutor.

- Dígame, ¿qué ve usted aquí?
- Tetas.
- Mmmm... ¿podría ser un poco más específico?
- Dos tetas.

El hombre de las gafas se revolvió en su asiento, inquieto. “Tranquilo”, pensó, “que él no se dé cuenta”. Con los dedos algo temblorosos le mostró otra lámina.

- A ver, ¿y aquí?
- Una mujer desnuda.
- ...
- Una mujer de raza blanca, morena, con expresión despierta e inteligente y mirada inquisitiva. ¿Le he dicho que está desnuda?
- Sí, ya me lo había dicho.
- ¿Y no toma usted nota?
- No es necesario. Le recuerdo que todas nuestras sesiones son grabadas.

El hombre de las gafas apenas podía disimular ya su nerviosismo. Se levantó, dio algunos pasos hasta la máquina de agua y se sirvió un vaso. Aparentando paladearlo, aprovechó para ordenar sus pensamientos y diseñar una estrategia. Volvió a sentarse y tomó otra lámina.

- Ahora mire atentamente esta imagen. Dígame qué es lo que ve.
- Dos hipopótamos.
- ...
- Dos hipopótamos pigmeos grises, con cachirulo en la cabeza y bailando por sevillanas.
- ¿Y ahora? –dijo dándole la vuelta a la lámina.
- Dos hipopótamos pigmeos grises, con cachirulo en la cabeza y haciendo la vertical sosteniéndose con una sola pata.

El hombre de las gafas se levantó indignado, y señaló a su interlocutor con un dedo acusador.

- ¡Usted no me está tomando en serio!
- Cálmese, ya sabe usted cómo se pone cuando pierde los nervios. Relájese y respire profundamente.
- Pero doctor, compréndame, si usted no me toma en serio, ¿quién va a hacerlo?
- Ya le dije que el test de Rorschach no servía absolutamente para nada. Se ha acabado el tiempo de visita. No olvide seguir tomando su medicación, y hágame caso: relájese.

domingo, 9 de noviembre de 2008

mami, qué será

Muy cubierto. Delata la atenuación de su color en los meniscos. Exhala aromas propios de su linaje, destacando la fruta de la zarzamora de monte, sutiles notas de pimienta negra y envía notas pulverulentas premonitoras de su terrosidad. Predominio de nariz golosa que airea notas confitadas y reverberación de ecos en sus tonos tostados. Lenguaraz cuando pintan bastos, mudito cuando va como una seda. Hat trick no: hat fourck. En realidad no sé qué quiere decir, pero suena de puta madre.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

reflection

No fue hasta noviembre que vi a mi hermano, impreso en las últimas páginas de una revista. La luz y la luna tenían el mismo blanco ácido, y el árbol ya conocido se erguía como una llama de volframio.
El reloj daba las ocho cuando dejaba la biblioteca de la fábrica. La bicicleta gruñía mientras bajaba por la calle iluminada, por las fábricas, entre los árboles, y allí estaba, de pronto, mi hermano, exactamente donde lo dejé ocho años atrás, pálido en medio del manto de hojas caídas y lluvia. Ocho años atrás las fábricas crecieron como árboles y mi hermano y yo encontramos el arroyo negro, serpenteando entre bosques como mercurio. ¿Hermano? Qué pena que no pudiste quedarte. Nunca quise abandonarte así, en el bosque. ¿Qué es lo que viste cuando recorriste solo el río? Yo sé quién eres. Fue escrito en los árboles y garabateado en las páginas de la revista. El número favorito de mi hermano siempre fue ocho, simétrico y limpio. Siempre fuiste mi reflejo favorito.

lunes, 3 de noviembre de 2008

terranauta


Érase una vez un pez de colores. Mientras sus compañeros y compañeras retozaban alegremente dentro del agua y se ocupaban tan sólo de comer y no ser comidos, él sacaba la cabeza fuera y observaba el mundo exterior. No tenía nombre para todo lo que allí veía, pero con su pequeño cerebro intuía que lo que es arriba es igual a lo que es abajo, de forma que los pájaros son los peces del cielo, las nubes son concentraciones de krill, el viento es la corriente, los aviones son submarinos...
Un día, espoleado por la curiosidad, se acercó demasiado a un submarinista y fue capturado. Tras algunos días de viaje, le introdujeron en una pecera redonda de cristal. Miró a su alrededor. Había algunos seres humanos vestidos de blanco observándole, dando golpecitos al cristal. Tal vez pretendían devorarle, aunque no entendía por qué no lo habían hecho ya. Dio unos cuantos aleteos nerviosos y observó que, de alguna forma que no comprendía, se estaba desplazando... A su alrededor, los humanos parloteaban animadamente entre sí y le señalaban. Por alguna misteriosa razón, de repente esas palabras cobraron sentido para él.

- El sistema es muy simple. En la pecera hay una cámara que registra los movimientos del pez. La pecera está conectada a una estructura con ruedas y un pequeño motor. Las imágenes recibidas por la cámara son interpretadas por un microchip que traduce los movimientos del pez a órdenes comprensibles por las ruedas del artefacto. Así, cada movimiento del pez dentro del agua se convierte en un desplazamiento en tierra firme.

Los humanos aplaudían alborozados y se felicitaban unos a otros. El pececito, consciente de la gran trascendencia científica del hecho, creyó llegado el momento de pronunciar unas palabras.

- Este es un pequeño aleteo para un pez, pero un gran paso para la peceridad.

Y salió al jardín a contemplar los árboles.

jueves, 30 de octubre de 2008

talego


¿Puede usted imaginarse lo que debe ser para hombres y mujeres atractivos estar solos? Estas reclusas y reclusos están pagando un precio por los crímenes que han cometido. Estos presos son muy reales y le están buscando. ¿Por qué no intentarlo? ¡Alégrele la vida a un recluso que se siente solo! Él o ella se emocionará cuando digan su nombre porque ha recibido una carta suya. Piense en lo solo que debe sentirse cualquiera cuando al pasar la lista del correo nunca oye su nombre, especialmente después de haber estado encerrado durante varios años y la familia y los amigos le han abandonado. Todos estos prisioneros entre rejas me han escrito una carta solicitando aparecer en la lista. Puede ser muy divertido comunicarse con estas personas. ¡No sea tímido/a, pruébelo!

Los reclusos y reclusas no tienen acceso a ordenadores ni Internet, así que toda la correspondencia será vía postal. Le pido que trate usted a estos atractivos presos y presas con dignidad y respeto. Después de todo, estas personas son seres humanos, tienen sentimientos, y muchos de ellos quieren rehacer sus vidas. Démosles una razón para la esperanza de un futuro mejor. No suministramos más información adicional de los reclusos y reclusas que la que es escrita y presentada por ellos. Todos los presos listados están encarcelados en algún lugar de los Estados Unidos.

¡Haga sonreír a un preso que se siente solo!
¡Escriba a uno de ellos hoy mismo!

martes, 28 de octubre de 2008

huang


En Memento (Christopher Nolan, 2000), el protagonista sufría pérdidas de memoria severas. Como recordatorio, sacaba fotos polaroid en las que anotaba cosas y se tatuaba mensajes en el cuerpo. El personaje interpretado por Robert Mitchum en La noche del cazador llevaba tatuado “love” y “hate” en los dedos de las manos. Michael Scofield se hizo tatuar los planos de la prisión...

Angelina Jolie lleva tatuadas las coordenadas del lugar de nacimiento de sus hijos adoptivos. Ya se ha borrado el nombre de su antiguo novio, Billy Bob Thornton, del labio vaginal. Quiero pensar que le llamaba Billy... “Borrarme el tatuaje con su nombre con láser me dolió más que la propia separación”. Johnny Depp cuando era novio de Winona Ryder se tatuó “Winona forever”. En cuanto rompió con ella, borró un par de letras para que quedara “Wino forever” (en argot, alcohólico para siempre).

Huang Xiangji probablemente de pequeña utilizaba su piel para escribir chuletas, igual como de mayor la utiliza para escribir la lista de la compra, solo que ella no necesita tatuarse. Le basta con marcar su piel con las uñas y a los 30 segundos las palabras aparecen en relieve. Es lo que tiene la dermatografía alérgica.

lunes, 27 de octubre de 2008

midori


Mi nombre es Midori-san. Mido 40 cm de alto y peso 20 gramos (últimamente he adelgazado un poco). Vivo en Kamakura, cerca de Tokio, en el café Bowls. Hoy ha sido un día tranquilo y soleado. Ha venido a verme Satohi y me ha acariciado dos hojas. Me está saliendo una yema nueva, estoy realmente ilusionada, aunque me duelen un poco los nervios: creo que mañana lloverá. Mañana más.

viernes, 24 de octubre de 2008

efsebarsalon

Yassin tiene 18 años y está cumpliendo prisión en Bulmharez, en una celda que comparte con 80 presos adultos. Todo empezó hace algunos días en Ait Urir, en el instituto donde estudia. Cuando el director de la institución leyó una frase en la pizarra llamó a la Gendarmería Real, que retuvo a todos los estudiantes de la clase y les fue interrogando hasta que Yassin confesó ser el autor de la pintada, según explica la prensa marroquí. El diario Al Yarida al Ula dice que los agentes golpearon a los estudiantes durante los interrogatorios.

Una vez identificado como culpable, el juicio contra Yassin Belassal se celebró a toda velocidad. El fiscal le acusó de "faltar al respeto" al rey y el juez le condenó a 18 meses de prisión. La frase en cuestión era “Dios, patria y Barça”, parodia de la frase “Dios, patria y rey”. Según la versión de su padre, aparecida en Le Soir, su hijo no fue condenado por la frase sobre el Barça, que sí escribió, sino por acompañarla de la expresión "Dios maldiga al rey". El padre añadió que el chico iba a escribir "Dios maldiga al rey... de España", pero que se le acabó la tiza en los puntos suspensivos.

Desde Marruecos y a través de Internet, se ha hecho un llamamiento popular a Joan Laporta para que se movilice para salvar al niño preso. "Espero que el Barça se solidarice con este chico, mostrando su foto y pidiendo su liberación en el próximo partido de la liga española", dice un internauta cuyo nick es Mensaje para Joan Laporta. "Si no le apoyan, tendremos que boicotear al Barça", dice otro. Por su parte, el catedrático de derecho Omar Mahmoud Benyelloun, en una carta abierta al Gobierno marroquí, recuerda que "los jóvenes de los barrios acomodados de Casablanca se tatúan la palabra 'Barça' en el brazo o se compran las camisetas del equipo”.

Jan, por favor, enróllate y ayuda a este niño, o por lo menos envía un cargamento de tiza y balones firmados por los jugadores a Ait Urir.

martes, 21 de octubre de 2008

puenting


- ¿No vas a saltar? ¿Es que te has arrepentido?

J.J. se acercó hasta la ancha viga que era el último escalón al vacío y se sentó con los pies colgando al lado de la chica, que estaba de pie con los brazos abiertos.

- Desde el Golden Gate se han tirado más de 1.200 desde que lo construyeron. Es el lugar preferido de todos los suicidas del mundo. Vienen aquí para hacer puenting, y luego la policía encuentra coches de alquiler abandonados en los aparcamientos. ¿Sabes que en Internet hay páginas de apuestas sobre los suicidas del puente?

Aunque la chica estaba justo a su lado, J.J. tenía que gritar para hacerse oír por encima del ruido de los coches y del viento.

- Dicen que el primer tipo que se tiró del puente dijo antes de saltar: “Hasta aquí he llegado”. Es la forma más limpia de acabar con todo. 70 metros a una media de 142 quilómetros por hora son sólo cuatro segundos. Piensa que si te tiraras de un edificio, podrías matar a alguien sin querer… Pero no te creas, se puede sobrevivir al impacto con el agua, incluso al frío y a los tiburones blancos. De hecho, una mujer sobrevivió a su primer salto, y meses después volvió al puente para tirarse de nuevo. Mi abuela siempre decía: hagas lo que hagas, hazlo bien a la primera.

La chica bajó los brazos y se volvió para mirarle.
- Lárgate.
- ¡No, lárgate tú, guapa, tírate ya! Si te tiras, le vas a dar un montón de pasta a algún friki que se la pateará en ebay para comprar una tostada con la cara de Luke Skywalker. Aprovecha ahora, porque dicen que van a poner una red debajo del puente. Imagínate, no solo no te matas sino que se te queda cara de tonto.
J.J. encendió un cigarrillo. El humo se confundía con la niebla.

- ¿Me das uno? –dijo la chica, sentándose.

viernes, 17 de octubre de 2008

les horribles cernettes


Te di un anillo de oro para demostrarte mi amor
y tú lo pegaste en un circuito impreso
para arreglar una pérdida de tensión en tu colector.
Enchufaste mis sentimientos a tu detector.
Nunca pasas la noche conmigo,
pero tampoco vas con otras chicas.
Sólo amas a tu colisionador.

Collider, Les Horribles Cernettes

Nuestro sueño es convertirnos muy pronto en superestrellas para poder comprarles a cada uno de nuestros novios su propio colisionador, para que lo instalen en el jardín, junto a la piscina. Así, cuando se cansen de tanto colisionar protones, podrán tomarse un descanso y untarnos bien de crema bronceadora.


lunes, 13 de octubre de 2008

ni hao


He estado corriendo durante horas para poder llegar a la posada El troll bizco antes del anochecer. Hay… hay cosas peligrosas en el Valle de la Luna Sombría que se amparan en la oscuridad para alimentarse. Eso cuentan, al menos. Así que es un alivio entrar y dejar fuera a las sombras y a las criaturas nocturnas. Dentro, las voces de los parroquianos y la música se elevan hasta el techo oculto tras una fina capa de humo. Hay algunos enanos de los bosques, un par de tauren borrachos tirados en el suelo que en un primer momento he tomado por alfombras peludas, un grupo de elfas en plena despedida de soltera y tres monjes isengardianos meditando en silencio en un rincón.

Y también está ella. Una esbelta centauri de cresta violeta y piel azul apoyada en la barra, balanceando las caderas al ritmo de los cánticos de las elfas. En su brazo, el tatuaje de los picos cruzados, el símbolo de la cofradía de los recolectores de oro. Aparta su capa a un lado y puedo ver una espada envainada: la empuñadura es una cabeza de dragón de plata negra de Senhir. Empiezo a caminar hacia ella cuando uno de los monjes me coge del brazo.

- ¡No, no lo hagas!
- Vuelve a tus rezos, monje, y déjame en paz.

Hace un gesto de desaprobación con la cabeza y después se encoge de hombros.

- Rezaré por ti, hermana –me dice.

Al ver que me acerco a ella, la centauri posa su mano derecha sobre la cabeza de dragón. Jamás se me ocurriría retarla, porque no tendría ni la más mínima oportunidad.

- Ni hao –dice sonriendo y mostrando sus colmillos elevados hacia arriba.
- Ni hao –respondo. - ¿Eres de Beijing?

No puedo resistir la tentación e intento tocar su espada. Ella me golpea los dedos con la mano y habla en voz baja.

- La Desesperación Negra se mira, pero no se toca. A no ser que tengas quinientos pavos para comprarla.
- ¿Quinientos? ¿Estás loca?
- No, estoy cansada. Tuve que combatir durante tres días y tres noches para conseguirla. No creerás que lo hice para regalársela al primero que pase.
Me giro dando la conversación por acabada cuando veo que la ronda un jinete de dragones de Cardon. Esa espada ha sido forjada para mí. Tiene que ser mía.

- Quinientos, está bien. Dame tus datos bancarios.

Me entrega un papel. Minimizo, hago la transferencia y al cabo de cinco minutos, un centauri de pelo verde entra en la posada y le dice algo al oído.

- Veo que has cumplido. Me gustan las mujeres que cumplen su palabra, pero voy a darte un consejo: nunca hagas negocios con una mujer con los colmillos curvados hacia arriba.

Dicho esto, desenvaina a la Desesperación Negra y me corta la cabeza de un solo tajo. Durante los segundos que me quedan de conciencia veo al monje señalarme y reírse. “Se lo dije, mira que se lo avisé”.

GAME OVER GAME OVER GAME OVER GAME OVER GAME OVER GAME OVER GAME OVER GAME OVER




lunes, 6 de octubre de 2008

ig nobel


La revista humorística 'Annals of Improbable Research' ha otorgado como cada año los premios Ig Nobel, también conocidos como AntiNobel, durante una fiesta en la Universidad de Harvard.

Aunque no lo parezca, no basta con presentar una investigación en coña, sino que los candidatos son sometidos a revisión para asegurarse de que han actuado con intenciones serias y de que el estudio está técnicamente bien hecho.

Los ganadores en la XVIII edición han sido, por categorías, los siguientes.
Ig Nobel de la Paz:
Al Comité Federal Suizo de Ética sobre Tecnología no Humana, y al resto de ciudadanos suizos, por aprobar en abril pasado el principio legal de la dignidad de las plantas.

Ig Nobel de Literatura:
Al británico David Sims, de la Cass Business School de Londres, por su estudio, apasionadamente escrito, 'Bastardo: Una Exploración Narrativa de la Experiencia de Indagar dentro de las Organizaciones'.
Ig Nobel de Medicina:
Al estadounidense Dan Ariely, por demostrar que la medicina falsa pero cara funciona mejor que la medicina falsa y barata. Publicó su estudio en el Journal of American Medical Association.

Ig Nobel de Ciencias Cognitivas:
A Toshiyuki Nakagaki, Hiroyasu Yamada, Ryo Kobayashi, Atsushi Tero y Akio Ishiguro, todos ellos japoneses, y Agota Toth, húngaro, por demostrar en 'Nature' que el moho mucilaginoso puede resolver puzzles.

Ig Nobel de Nutrición:
A Maximiliano Zampini (Universidad de Trento) y Charles Spencer (Universidad de Oxford), por demostrar que la comida sabe mejor si es crujiente, en un estudio publicado en 'Journal of Sensory Studies'.

Ig Nobel de Biología:
A Marie-Christine Cadiergues, Christel Joubert y Michel Franc, de la Facultad de Veterinaria de Toulouse (Francia), por demostrar que las pulgas saltan más sobre los perros que sobre los gatos, en un artículo en 'Veterinary Parasitology'.

Ig Nobel de Química (compartido):
A los estadounidenses Sheree Umpierre, Joseph Hill y Deborah Anderson, por descubrir que la Coca-Cola es un espermicida efectivo, publicado por 'New England Journal of Medicine'; y
a los taiwaneses C.Y. Hong, C.C. Shieh, P. Wu y B.N. Chiang, por descubrir justo lo contrario y publicarlo en 'Human Toxicology'.

Ig Nobel de Física:
A los estadounidenses Dorian Raymer y Douglas Smith, por probar que un montón de cuerdas, pelos o cualquier otra cosa acaba enredándose y formar nudos, en 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS).

Ig Nobel de Arqueología:
A Astolfo Gomes de Mello Araujo y Jose Carlos Marcelino, de la Universidad de Sao Paulo (Brasil), por descubrir hasta qué punto los armadillos pueden desordenar los restos en una excavación arqueológica. La investigación se publicó en 'Geoarchaeology'.

Ig Nobel de Economía:
A Geoffrey Millar, Joshua Tyber y Brent Jordan, de la Universidad de Nuevo México (EEUU), por descubrir que las ganancias de una bailarina de 'striptease' aumentan si está ovulando. Lo publicaron en 'Evolution and Human Behavior'.

jueves, 2 de octubre de 2008

llevas cuernos, viskovitz


¿El sexo? Ni siquiera sabía que tenía uno. Podéis imaginaros cuando me dijeron que tenía dos.

—Los caracoles, Visko —me explicaron mis viejos—, somos hermafroditas insuficientes...
—¡Qué asco! —chillé—. ¿También en nuestra familia?
—No te quepa duda, hijo. Tenemos capacidad tanto para desarrollar las funciones masculinas como las femeninas. No hay nada de lo que avergonzarse.
Me indicó con la rádula el lugar donde se encontraban ambos aparatos genitales.

—¿Y por qué son insuficientes?
—Porque podemos aparearnos sólo con otros caracoles, siempre y cuando exista una inclinación recíproca, pero nunca con nosotros mismos.
—¿Y quién lo dice?
—Nuestras creencias, Visko. Esa otra cosa tan fea es pecado mortal, aunque sea sólo de pensamiento —me previno papamamá.
—Y también son actos impuros encerrarse demasiado en la concha, hablar consigo mismo y autocomplacerse —añadió mamapapá.

Un estremecimiento de terror me rizó el manto.

—Sería hora de que empezases a mirar a tu alrededor en busca de un buen partido; la estación reproductiva dura sólo unas pocas semanas.

Alargué perplejo los tentáculos en todas direcciones.
—¡Pero si los caracoles más cercanos están a meses de camino!
—Te equivocas, hijo, hay jóvenes excelentes en este mismo vecindario.

Pero por allí cerca no veía más que a Zucotic, Petrovic y López, mis antiguos compañeros de colegio.

—Estáis de broma. No pretenderéis que yo...
—Proceden de buenas familias, con un discreto patrimonio genético y buenas perspectivas de ciclo evolutivo. La belleza no lo es todo, Visko.
—Pero ¿los habéis visto bien?

Dirigí el tentáculo rinóforo hacia Zucotic, un gasterópodo descarnado, con la concha prácticamente clipeiforme, el ojo invaginado, el ctenidio atrófico. Resultaba repugnante incluso para los depredadores. ¿Realmente querían tener nietos así ?

—Ya verás como, con el tiempo, cambiarás de idea. Los caracoles tenemos un dicho: “Ama a quien esté cerca de ti, porque quien está lejos continuará estándolo”.
—Antes muerto.

Saludé y me retiré al interior de la concha. Tapé cuidadosamente el opérculo y lo sellé con sales calcáreas, porque nunca se sabe lo que puede pasar.

—No está bien encerrarse así en la concha, Viskolín, la gente pensará mal.
- Al cuerno la gente.

Durante los días que siguieron, por una u otra razón, no fui capaz de pensar en otra cosa que en el sexo, quiero decir, en los sexos.

Al principio eran picores indefinibles, pequeñas turbaciones hormonales que me impulsaban a detener la mirada sobre ciertas arrugas del manto de algunos caracoles, a intentar adivinar las formas bajo la concha, a admirar las sinuosas ondulaciones de su pie ventral al contraerse. Nada que me llegara a preocupar, entendámonos, o que me quitara el sueño. Algunos de los caracoles del huerto, morfológicamente hablando, no estaban mal, pero caracoles que de verdad encajaran conmigo, que tuvieran la clase y los requisitos zoométricos necesarios para hacer una buena pareja con un Viskovitz, realmente no se veía ninguno. Llegué pues a la conclusión de que no existían y de que probablemente no habían nacido todavía.

Me equivocaba.
de Alessandro Boffa

martes, 30 de septiembre de 2008

minnie


Minnie estaba sentada ante su padre, mirándole a los ojos. Parecía no reconocerla. Le tocó las manos: estaban frías. Se acordó de repente de cuando era pequeña y él iba a darle las buenas noches y le acariciaba la mejilla. Siempre tenía las manos frías.

Walter estaba trabajando en su taller cuando oyó un ruido. Parecía un sollozo ahogado. Miró debajo de las sillas y detrás de la última estaba la pequeña Minnie, llorando.

- Cariño, ya sabes que no me gusta que bajes cuando estoy trabajando.

Mientras consolaba a la niña, intentaba tapar con su cuerpo para que no lo viera el gatito color naranja que estaba sentado ante un banquete a su escala, sobre la gran mesa. Junto a él, siluetas de cartón gris marcaban el lugar donde colocaría a los demás a medida que Peabody le trajera más gatitos.
- Minnie, ya sabes que soy absolutamente incapaz de matar a una mosca. No les hago daño porque… porque…
- Porque están muertos, ya lo sé. Me lo has dicho muchas veces.
- La belleza está en muchas partes pero a menudo dura poco. Mi don es crear una belleza que permanecerá inalterada durante muchos años. ¿Te acuerdas de Spot? Yo también le quería.

Cómo iba Minnie a olvidar a su perro Spot, el mejor cazador de ratas de la comarca. Proporcionó a Walter las suficientes para uno de sus dioramas más logrados. Pero cuando quedó inválido a causa de una mala caída en el ejercicio de su deber, Walter le pidió a Peabody que le sacrificara como él sabía, asfixiándole, para que la piel no se estropeara. Ahora Spot estaba en el recibidor, entre un jarrón enorme y una mesita de caoba, mirando hacia la puerta sin pestañear.
- Ven conmigo.

Walter llevó a Minnie a la parte de atrás de la casa. Con una pala escarbó en la tierra y llamó a la niña. Le mostró un gatito que ya no era de color naranja sino de color tierra y tenía los ojos entreabiertos y sin luz. Insectos de distintas formas y tamaños pululaban sobre su cuerpo y dentro de él. Olía aún peor que el taller de su padre. Walter volvió a cubrir el cadáver de tierra.
- Ahora, dime: ¿qué gatito te parece más bonito? ¿Éste o el de mi taller? Princesa, lo que yo hago es un inmenso acto de amor.

La niña se quedó callada. No podía desviar la mirada de la tierra recién escarbada. Walter tomó dulcemente su mano con su mano fría.


Es curioso cómo se disparan los recuerdos por un olor, por una sensación. Minnie se levantó y fue hacia Walter. Le acarició el pelo y le besó en la mejilla. Ese mismo viejo olor. Él no se movió. Ella se cogió la punta del delantal, la chupó y la pasó con gesto vivo por los ojos de su padre. Mejor así, bien brillantes. Después se fue hacia la cocina a preparar cena para uno no sin antes apagar la luz y cerrar la puerta tras de sí.

lunes, 29 de septiembre de 2008

el diccionario del diablo


En 1640 el padre Sechi vio un vampiro en un cementerio próximo a Florencia y lo espantó con el signo de la cruz. Lo describe dotado de muchas cabezas y de un número extraordinario de piernas, y no dice que lo vio en más de un lugar al mismo tiempo. El buen hombre venía de cenar y explica que si no hubiera estado “pesado de comida”, habría atrapado al demonio contra todo riesgo. Atholston relata que unos robustos campesinos de Sudbury capturaron un vampiro en un cementerio y lo arrojaron en un bebedero de caballos. (Parece creer que un criminal tan distinguido debió ser echado a un tanque de agua de rosas). El agua se convirtió instantáneamente en sangre “y así continúa hasta el día de hoy”, escribe Atholston. Más tarde el bebedero fue drenado por medio de una zanja.

A comienzos del siglo XIV un vampiro fue acorralado en la cripta de la catedral de Amiens y la población entera rodeó el lugar. Veinte hombres armados con un sacerdote a la cabeza, llevando un crucifijo, entraron y capturaron al vampiro que, pensando escapar mediante una estratagema, había asumido el aspecto de un conocido ciudadano, lo que no impidió que lo ahorcaran y descuartizaran en medio de abominables orgías populares. El ciudadano cuya forma había asumido el demonio quedó tan afectado por el siniestro episodio, que no volvió a aparecer en Amiens, y su destino sigue siendo un misterio.

viernes, 26 de septiembre de 2008

malverde


Como sabes que he sufrido tanto,
hoy te burlas allá en el penal;
como sabes que te quise tanto,
tú creías que se iba a olvidar.
Aquel sábado, día de raya,
te esperaba para ir a pagar
una cuenta que estaba anotada,
donde ya no nos quisieron fiar.
El pecado tan grande que hicistes
es de no perdonarte la vida,
con un viejo machete afilado
siete tajos me diste dormida.
Cuando vistes que ya estaba muerta,
te saliste y te fuiste a tomar;
otro día volviste llorando,
pero no me pudiste encontrar.
Un niñito que estaba a mi lado,
dando pecho, que tú me engendrastes,
por Malverde, que ha sido tan grande,
yo no se cómo no lo mataste.
¡El engaño que tuve más antes,
en el tiempo en que fui tu mujer!
A Malverde le debo la vida
y le pido no volverte a ver.
Ya me voy marcando mis pasitos,
como siempre yo los marcaré;
una silla de ruedas que tuve
a Malverde ya se la entregué.

martes, 23 de septiembre de 2008

cronófago


En la fabricación de este reloj, que ha costado 1,8 millones de dólares, han trabajado durante cinco años ocho ingenieros y artesanos. Su creador, John Taylor, diseñó el aparato como homenaje al fabricante de relojes inglés John Harrison, que en el siglo XVIII inventó el escape "saltamontes", un pequeño dispositivo interno que libera el engranaje de un reloj cada vez que oscila su péndulo.

El reloj no tiene números ni manecillas, pero en su esfera chapada en oro hay 60 hendiduras que se iluminan alternativamente para indicar la hora, los minutos y los segundos. Sobre su esfera se desplaza un gigantesco saltamontes, el cronófago, el devorador del tiempo.

A cada paso que da marca un segundo y sus movimientos generan destellos de luces azules que viajan por la esfera hasta detenerse en la hora exacta. Pero el reloj sólo indica la hora con precisión cada cinco minutos. El resto del tiempo las luces sólo sirven de adorno.

Yo también quería mostrar que el tiempo es un destructor: cada minuto desaparece algo que uno no puede recuperar jamás.

John Taylor

sábado, 20 de septiembre de 2008

totentanz


Tal vez haya que añadir que en el sur de Irlanda está muy extendida la superstición que ilustra el siguiente relato, a saber, que el cadáver que ha recibido sepultura más recientemente, durante la primera etapa de su estancia contrae la obligación de proporcionar agua fresca para calmar la sed abrasadora del purgatorio a los demás inquilinos del camposanto en el que se encuentra. El autor puede dar fe de un caso en el que un agricultor próspero y respetable de la zona lindante con Tipperary, apenado por la muerte de su esposa, introdujo en el féretro dos pares de abarcas, unas ligeras y otras más pesadas, las primeras para el tiempo seco y las segundas para la lluvia, con el fin de aliviar las fatigas de las inevitables expediciones que habría de acometer la difunta para buscar agua y repartirla entre las almas sedientas del purgatorio. Los enfrentamientos se tornan violentos y desesperados cuando, casualmente, dos cortejos fúnebres se aproximan al mismo tiempo al cementerio, pues cada cual se empeña en dar prioridad a su difunto para sepultarle y liberarle de la carga que recae sobre quien llega el último. No hace mucho sucedió que uno de los dos cortejos, por miedo a que su amigo difunto perdiera esa inestimable ventaja, llegó al cementerio por un atajo y, violando uno de sus prejuicios más arraigados, sus miembros lanzaron el ataúd por encima del muro para no perder tiempo entrando por la puerta.

John Sheridan Le Fanu

viernes, 19 de septiembre de 2008

blancos de blanco


Los hombres blancos fueron provocados por un mero instinto de supervivencia... hasta que finalmente surgió un gran Ku Klux Klan, un verdadero imperio del sur, para proteger al territorio sureño.
Woodrow Wilson

En la foto, los Caballeros de Mary Phagan celebrando el primer aniversario del linchamiento de Leo Frank en la feria de Marietta, Georgia, en 1916.

martes, 16 de septiembre de 2008

la casa


Pete, vestido con ropa de trabajo, no se atrevió a mirarla directamente a los ojos hasta que ella se lo exigió con voz firme. En el cenador chino del jardín a aquella hora de la mañana el aire fresco corría libremente dejando caer hojas en el té de la Sra. Winchester. Sobre la mesa de metal esmaltada en blanco, un delicado juego de té de porcelana, un platito con pastas, mantequilla y confituras variadas. Sarah lo tiró todo al suelo de un manotazo y abrió un gran papel sobre la mesa. Su dedo iba volando de un lado a otro dando indicaciones que Pete apenas podía seguir. Reparó en el plano en una puerta que daba al vacío y se lo indicó. Ella hizo como si no le hubiera oído y acarició el lomo de su gata mientras ésta lamía la leche derramada. “Pero cuánto le gusta la leche a mi Annie”, le susurraba.

Cada mañana, la señora y el capataz se reunían en el cenador para establecer los trabajos de construcción del día. Si llovía, ella abría un paraguas mientras él, de pie, se empapaba pacientemente sin una queja. Pero Sarah acababa tan empapada como Pete, porque usaba el paraguas solo para evitar que el plano se mojara demasiado. Después de la reunión, subía al coche de caballos y él la llevaba al otro lado del jardín, donde las dos tumbas. Ante la lápida de la izquierda Sarah desplegaba el plano y explicaba excitada sus planes y proyectos a la tierra. Después escupía sobre la tumba de la derecha y gritaba: “¡Tú los creaste, maldito seas!”

Un día Pete se atrevió a preguntarle cuándo calculaba ella que podía darse la casa por acabada. “Nunca”, le dijo. Todas las tardes Sarah tocaba su piano, que tenía dos teclas desafinadas. El viento giraba alrededor de la gran casa haciendo girar a su vez las notas de un Para Elisa disonante, perverso, que se colaba en contrapunto con el ruido de sierras, martillos y pulidoras. Eso, y el eterno olor a pintura fresca y barniz.

Puertas detrás de otras puertas, pasillos imposibles, escaleras que no se sabe si suben o bajan, ventanas a ninguna parte, columnas sin pies ni cabeza, arcos asimétricos, trampillas falsas... Si uno ponía la mano sobre la pared, notaba el latido de la casa. Sarah no vivía en su interior: era la casa quien vivía alrededor de Sarah. Los chicos de Pete llevaban siempre una brújula encima, y aún así a menudo se perdían. Una vez, uno de ellos estuvo cinco días perdido en el interior de la casa. Tras la tercera expedición en vano, Pete estaba dispuesto a volver a entrar a buscarle, solo, diciendo que no volvería sin él, cuando Sarah le ató una cuerda a la cintura y se ató el otro extremo a la suya. Fue ella quien encontró al chico en el ala este arrodillado al pie de una ventana tapiada, a punto de morir de sed. A su lado, Annie le miraba con curiosidad. Ella nunca se perdía.

En el pueblo decían que Sarah, con tantas habitaciones, escaleras y puertas, pretendía engañar a la muerte y a sus espectros. Menuda tontería. Como si se pudiera. Y decían también que una mujer acudía a la casa por las noches con una bola de cristal, ponía los ojos en blanco y lloraba como un bebé hasta que Sarah le daba el pecho.

Pasados 38 años, una hora antes del amanecer, la muerte entró en la cámara de Sarah atravesando la pared. Sarah le preguntó cómo había podido encontrarla. “He seguido tu sombra”, respondió la muerte.

viernes, 12 de septiembre de 2008

la sonrisa del vampiro


En Alemania, la última moda estética entre los jóvenes es... ¿aumentarse los pechos? ¡Nor! ¿Reducírselos? ¡Nor! ¿Levantarse el culo? Nor, nor y nor. Es afilarse los dientes, solo los caninos o caninos e incisivos, al más puro estilo vampiro. Muy gótico, pero a la Seguridad Social alemana no le ha hecho ninguna gracia, porque se ven dentro de nada con colas en los ambulatorios a causa de infecciones y flemones diversos. Para curarse en salud valga la repugnancia, han avisado que no piensan ocuparse de los pobrecitos vampiros dolientes. Les da igual que les quede por delante toda una eternidad tomando aumentine, no les importa que tengan que alternar la sangre fresca con Nolotil en ampollas bebibles, se la suda que tengan que recurrir a la más burda ortopedia para horadar la piel ajena. No tenían suficiente los pobres con la amenaza del sida y de otras chungueces que se transmiten a través de la sangre.
¡Los vampiros tienen sus derechos! Desde aquí pedimos que puedan gozar sin gasto alguno de crema solar factor 6000 para poder salir a la calle, que se les distribuya gratuitamente plasma con garantía de calidad y pureza igual que se hace con la metadona para los drogadictos, y que en los restaurantes se avise con claridad de si un plato lleva ajo o no.
Lo queramos o no, vampiros y humanos estamos condenados. A entendernos.

viernes, 5 de septiembre de 2008

titiwai


El techo de la gruta de Waitomo, en Nueva Zelanda, es un cielo estrellado gracias a los Arachnocampa luminosa o titiwai. Colonias de miles de millones de gusanos tejen una especie de telas colgantes con perlitas líquidas dulces. Una vez lista la trampa, usan su propia luz para que los insectos voladores crean que están fuera, bajo las estrellas, y se queden pegados a una muerte segura. Qué cosas tiene la madre naturaleza.


lunes, 1 de septiembre de 2008

gazpacho a la bin laden


El jeque Hamed al Hayes se ha atrevido ahora a explicar las exigencias de los miembros de Al Qaeda cuando controlaban parte de Irak. Prohibieron a las mujeres comprar hortalizas macho (pepinos, berenjenas, calabacines...) pero les permitían comprar tomates. A las solteras y viudas el gazpacho les quedaba sosísimo, como atomatao.
Los terroristas mataban a las cabras hembra porque sus genitales no estaban cubiertos y porque llevaban las colas hacia arriba. Si un señor llevaba la cola hacia arriba no pasaba nada. Algunos vendedores de helados fueron asesinados porque el helado no existía en época de Mahoma, y mataron a varios barberos porque les prohibieron afeitar barbas y vetaron las patillas. Con dos cojoncillos.
Las mujeres tenían que cubrirse de pies a cabeza bajo amenaza de secuestro o asesinato, y fueron obligadas a casarse con miembros de Al Qaeda, algunos llegados desde otros países árabes y que amenazaban con asesinar a los niños si la familia accedía al matrimonio.
Desde finales del 2006 el movimiento El Despertar, integrado por milicianos tribales sunís, apoya a EEUU en su lucha contra Al Qaeda, que ha sido expulsada de Diyala y Anbar y que se ha replegado en Mosul. El gazpacho como Alá manda ha vuelto a muchos hogares.

martes, 26 de agosto de 2008

nomenclatura binomial


Níscalo, rovelló, guíscano, seta roya, hongo de pino, rebollón, ziza gorri, mícula, pingadouro, pebrasos, esclatasangs... Esta es una ínfima muestra de los nombres con que se designa a una de las setas más preciadas. Su nombre vernáculo --popular-- cambia con la idioma, la provincia y hasta con el valle de quien lo recolecte. Para evitar líos --que los hay--, los científicos utilizan un sistema llamado nomenclatura binomial con que a cada especie se le designa un nombre latinizado compuesto por dos términos: el género y el epíteto. Así, la ciencia no habla de níscalos sino de Lactarius deliciosus o de Lactarius sanguifluus.

En el 2008 se cumplen 250 años desde que Carl von Linné, creador de la nomenclatura binomial, publicó la décima edición de su Systema Naturae, con el que generalizó su método y clasificó a más de 3.300 animales y 7.700 plantas. La Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica --entidad que supervisa la designación científica de los animales-- conmemora entre hoy y el jueves el acontecimiento con un simposio en la ciudad de París, en un momento en el que las empresas empiezan a dejar su huella en los nombres científicos.

Muchos especialistas se oponen a la nueva costumbre de utilizar los nombres de las especies con fines publicitarios. Roberthoffstetteria nationalgeographica, Proceratium google o Hylaeus tetris, son algunos ejemplos. Pero lo cierto es que desde el principio de la nomenclatura binomial se han ido dando casos que han banalizado, en cierto modo, esta disciplina. El mismo Linné se burló del conde de Buffon, uno de sus detractores, bautizando al sapo común con el nombre de Bufo bufo..

De modo parecido, numerosos personajes públicos han visto inmortalizados sus nombres en alguna que otra especie: el pequeño insecto Leonardo davincii, la avispa Mozartella beethoveni, la hormiga Pheidole harrisonfordi (¿en loor a Harrison Ford, o a Harry Sönfor?), la planta Napoleonaea imperialis, el desdichado escarabajo cavernícola Anophthalmus hitleri o el género de araña Orsonwelles, que agrupa diversas especies como O. othello, O. macbeth o O. falstaffus.

Bandas extintas como los Beatles, los Sex Pistols y los Ramones han dado nombre a especies también desaparecidas de trilobites, como Avalanchurus lennoni, Arcticalymene viciousi o Mackenziurus joeyi. La devoción ha ido incluso más allá, hasta el punto de que géneros reciban el nombre de personajes ficticios tales como el del ácaro Darthvaderum, el del crustáceo Godzillius, el del pez Satan o el de especies como la de una araña que vive en total oscuridad en las cuevas y que recibe el nombre de Draculoides bramstokeri, el pequeño gorgojo Phrydiuchus quijote o la avispa jorobada Stylaclista quasimodo.

Mención especial requieren los nombres derivados de la mitología de Tolkien. El año pasado, un equipo español halló una nueva especie de invertebrado en cuevas de Castellón y Tarragona: el Gollumjapyx smeagol. Asimismo, Nazgulia, Legolasia, Gimlia o Entia corresponden a géneros de avispa inspirados en El Señor de los Anillos.

La locura por los nombres ha llegado a alcanzar la ordinariez, como los de los escarabajos Colon rectum, C. grossum o C. mosntruosum, el dinosaurio Scrotum humanum o el hongo que, por su forma, el propio Linné denominó Phallus impudicus. Pese a los raros ejemplos, lo cierto es que la nomenclatura ha sido, de siempre, una fuente de creatividad. Cualquier especie tiene su etimología. Todo nombre científico cuenta una historia, si no descabellada, por lo menos curiosa.
De El Periódico

domingo, 24 de agosto de 2008

sister italia


El sacerdote Antonio Rungi ha organizado el concurso de belleza Sister Italia 2008, un certamen en el que se podrá elegir por Internet a la monja más guapa de Italia. Con él pretende cambiar "la imagen que se tiene de que las monjas son mujeres tristes, desilusionadas de la vida y no realizadas". Y aunque ayer aún no había recibido la bendición por parte del Vaticano, Rungi cree que su proyecto servirá para "aumentar las vocaciones entre las jóvenes y para acabar con los prejuicios de que son las chicas menos atractivas las que se hacen monjas". Las religiosas no tendrán que desfilar con sus hábitos ni en bikini, ni mostrarse sobre ninguna pasarela. Solo tendrán que enviar fotos bonitas y expresivas, que muestren la belleza tanto en el plano estético como espiritual. La única condición para concursar es ser novicia o profesa mayor de 18 años y menor de 40.

"Una monja santa, inteligente, pero también guapa, puede dar mucho en la misión de la evangelización y de la pastoral juvenil; vivimos en tiempos en los que la visibilidad es muy importante y puede servir a las monjas para que se conozca su instituto o el carisma de una fundación religiosa", afirma el ideólogo del certamen. Esta novedosa iniciativa se añade a otro proyecto que el año pasado también dio mucho que hablar en Italia, la Clericus Cup, una liga de fútbol solo para curas en la que juegan cerca de 300 clérigos.

sábado, 23 de agosto de 2008

jardines de cristales


Sobre los materiales porosos, alzándose por encima de la solución mediante una acción capilar, crecen los jardines de cristales. El agua se evapora de la superficie, depositando materia sólida cristalina. También pueden hacerse jardines sumergidos en los que los cristales ascienden como extrañas algas, o sumergiendo en la solución un hilo, ver como se forma una extraña estalactita cristalizada.

Para fabricar un jardín de cristales se necesita:
  • Uno o varios materiales porosos (carbón vegetal, esponja, ladrillo, corcho, una piedra porosa cualquiera...)
  • Agua destilada
  • Sal sin yodo
  • Amoníaco
  • Azulete
  • Colorantes alimentarios
  • Una bandeja o cubeta no metálica (de cristal, por ejemplo)
  • Un bol grande para hacer la mezcla
  1. Coloque en el fondo de la cubeta el sustrato que haya elegido a trozos de 2-3 cm de diámetro formando una capa uniforme.
  2. Rocíe con agua destilada el sustrato. Que quede bien empapado, pero no encharcado. Si es necesario, elimine el agua sobrante.
  3. En un bol mezclador, ponga tres cucharadas (45 ml) de sal sin yodo, 3 cucharadas (45 ml) de amoníaco y 6 cucharadas (90 ml) de azulete líquido. Remueva hasta que todo se haya disuelto.
  4. Vierta la mezcla sobre el sustrato húmedo.
  5. Use un poco de agua para aprovechar los residuos sólidos que hayan podido quedar en el fondo del bol, y viértala sobre el sustrato.
  6. Ponga algunas gotitas dispersas de colorante alimentario sobre el jardín. El color de los cristales sin colorante será blanco.
  7. Esparza más sal (unas dos cucharadas, alrededor de 30 ml) sobre el jardín.
    Coloque la cubeta en un lugar resguardado.
  8. Los días 2 y 3 vierta una mezcla de amoníaco, agua y azulete (2 cucharadas o 30 ml de cada) en el fondo de la cubeta, con cuidado de no cargarse los cristales que ya habrán empezado a crecer. Ahora ya puede dedicarse a observar cómo crece día tras día.
Pero si le da pereza montar todo este sidral, espabílese para conseguir un Magic Crystal Garden, un Magic Rocks o un Space Age Crystal, por ejemplo.






jueves, 21 de agosto de 2008

parao



Con los ojos cerrados y la cabeza inclinada levemente hacia su izquierda, Ángel Pantoja Medina, conocido por sus amistades como “Pedro”, parecía descansar de pie en la esquina de su sala, en el apartamento 47 del residencial público Juan César Cordero, en Hato Rey.

Desde una radio en un apartamento cercano, Rubén Blades cantaba triste sobre la pérdida de un ser querido. Pedro murió baleado, y su cuerpo fue encontrado la madrugada del viernes bajo el puente de Cantera, a la orilla del caño Martín Peña. Obedeciendo un deseo que expresó durante los pasados seis años, Pedro no fue puesto en capilla ardiente dentro de un ataúd. En vez, fue embalsamado y, en un acto insólito nunca antes visto en Puerto Rico, velado de pie en su casa: “Yo no quiero estar en una caja. Si algo me pasa, quiero que me velen parao”.

“Lo habló serio varias veces con nosotros, y se lo dejó dicho a su familia”, explicó el embalsamador Moi Marín, amigo de la familia y ejecutor de la peculiar obra. “Fue un procedimiento de embalsamamiento común y corriente. Sólo que estaba agarrado con unas grapas a la pared para que no se fuera de frente”.

Ayer, Pedro llevaba puestas gafas plateadas Dolce & Gabbana, gorra de los Yankees color marrón combinada con su camisa, una enorme cadena plateada con una cruz y los dedos gordos de ambas manos metidos en los bolsillos delanteros de sus holgados mahones. Delante se encontraba un pequeño altar con flores.

José A. Sánchez Fournier

martes, 19 de agosto de 2008

telectroscopio


La gente decía que Alexander Stanhope St. George estaba loco. A quién sino a un loco se le ocurriría construir un túnel telescópico entre Londres y Nueva York con un ingenioso juego de espejos y lentes que permitiría ver en tiempo real las imágenes de un extremo en el otro del túnel. En 1890, tras años de pulir el proyecto, la excavación para su telectroscopio empezó en una isla del Atlántico. Durante 4 largos años Stanhope y su equipo trabajaron duramente y se enfrentaron a inundaciones imprevistas, plagas, socavones y sabotajes. Mientras los periodistas, para echarle un poco de gracia al asunto, advertían que la construcción del telectroscopio podía inundar toda la ciudad de Londres.

La obra quedó inacabada. Alexander Stanhope St. George acabó sus días en la clínica mental de Bethnal Green. Solía esconderse bajo la cama por si las paredes se resquebrajaban y vaciaban todo un océano de barro sobre él.

El pasado mes de mayo, el tataranieto de Alexander encontró sus planos y sus papeles en el desván y se propuso acabar su obra. Puesto que de lo que se trataba era de ver en tiempo real imágenes de Nueva York en Londres y viceversa, puso una cámara en cada ciudad y a correr. Si su tatarabuelo levantara la cabeza le daría un buen capón.

jueves, 7 de agosto de 2008

¿de qué color es el oso?


En Longyearbyen está prohibido morirse. Bueno, uno se puede morir, pero nadie le enterrará. Hace 70 años se descubrió que los cuerpos del cementerio no se descomponen, sino que permanecen inalterados gracias al permafrost, y a la gente eso le da mal rollo. Así, de paso las autoridades locales se ahorran un montón de gastos.

En Longyearbyen no hay residencias para ancianos, pero sí un jardín de infancia. El color de pintura que más utilizan los niños es el amarillo, con el cual pintan soles y los pegan en las ventanas. Algunos de estos niños tienen problemas de motricidad debido a las pesadas ropas que deben llevar durante la larga noche invernal. Su profesora va siempre armada a causa de los osos polares. En sus clases explica que hay que apuntar al pecho del oso en lugar de a la cabeza para no errar el tiro. Si se falla, la única opción que queda es sacudir los guantes en la nieve para distraer al bicho, o bien decirle que en Longyearbyen está prohibido morirse y que se atenga a las consecuencias.

Eso sí, los osos polares están protegidos y en caso de que se mate a uno, hay que demostrar que ha sido en defensa propia. Para ello lo más práctico es dejarse herir un poquito primero por el oso para demostrar que iba con mala fe. Otra solución es poner junto al oso difunto el cadáver no enterrado del vecino que se murió sin permiso, que se habrá guardado cuidadosamente en casa para la ocasión. El oso quedará como un asesino, y sus compañeros devorarán ambos cuerpos haciendo innecesario el enterramiento.

La gente de Longyearbyen es buena gente, y no quiere problemas ni con los osos ni con los muertos.

jueves, 31 de julio de 2008

ammon cornute


En Egipto, en la época ptolemaica, las rutas de camellos pasaban por un templo consagrado a Amón, en la parte trasera del cual los camelleros tenían por costumbre hacer aguas menores. Fruto de esas micciones, en las paredes del templo fue formándose una sal que los sacerdotes llamaron “amónica” o “amoníaca”. Con el tiempo aprendieron a utilizarla y a obtenerla a partir del estiércol de camello y de cornamentas y pezuñas de distintos animales.

Los sacerdotes usaban las sales amoniacales para luchar contra la peste, pero también para entrar en trance y profetizar para los fieles que acudían en las noches de luna llena a consultar el oráculo. Aquellos interesados en conocer su futuro, recibido el permiso del adivino, arrojaban un objeto personal dentro de la piscina sagrada, cuyo fondo estaba lleno de cornamentas de carnero.

El adivino, una vez que el objeto estaba en el interior del agua, interpretaba el futuro a través de los reflejos e imágenes que se producían en el agua que caía sobre la bandeja de piedra. Esta visión se realizaba de manera oculta al peticionario en la pequeña cripta inferior, donde el adivino entraba en trance gracias a los efluvios del amoniaco producido en la piscina. El fuerte olor a amoniaco, conocido como el gas de los dioses, envolvía toda el lugar dando un halo trascendente al oráculo.

Esta piscina sagrada tenía la particularidad de que sus aguas hervían de noche, cuando más frío hacía, mientras que en las horas de más calor permanecían tranquilas. La explicación de este misterio está en las características físicas del amoniaco, que se evapora a -20ºC y condensa a 40ºC.

Tua aqua, Ammon cornute, gelida est de die, accedente et recedente eo calescit.
P. Ovidii Nasonis

martes, 29 de julio de 2008

golluts



Querido amigo:

Sirva la presente para cumplir mi promesa de darle cuantas noticias he podido recoger relativas a aquellos habitantes de Ribes del barrio de Vilademunt, a quienes los naturales del país llaman nans o nanos, enanos, y que sólo tienen cuatro pies de estatura, o sea un metro y 10 o 15 centímetros. Otros les llaman estranys y aún fenomens.

Tienen el cuerpo pequeño, y su metacarpo está excesivamente desarrollado, por lo que aparecen los dedos más cortos y gordos de lo que son en realidad. Son bastante anchos de cadera y, sobre todo, de espaldas, lo que les hace parecer más fuertes y robustos de lo que son, y es causa de que resulten no rechonchos, pero sí enanos. Los rasgos de la cara son tan típicos y tan característicos que, cuando se ha visto uno, parece haberse visto a todos. Tienen todos el pelo rubio, pero rubio como el campesino que nunca lo peina ni cuida, y la cara redonda, pero sus pómulos salientes y sus mandíbulas muy desarrolladas la hacen aparecer cuadrada. A esto contribuye su nariz chata.

Los nanos o golluts no tienen los ojos horizontales; el lagrimal está algo más bajo que el rabillo, que es lo que les representa, semejantes al chino, o mejor al tártaro. A esto concurre también la circunstancia de que todos, sin excepción, son barbilampiños. Ningún nano tiene necesidad de barbero. Tienen las facciones muy carnosas pero su cutis es descolorido. Su boca es grande, con labios carnosos y belfos. Buen número de ellos padece bocio, producido por el arsénico que arrastran las aguas de las montañas.

Sin instrucción alguna, viven en un estado de embrutecimiento asombroso. Saben cómo se llaman, pero rara vez recuerdan el nombre de sus padres, y a veces ni el de la localidad donde habitan. No tienen idea de los números. Son muy interesados y por extremo dóciles, y aún cuando tengan medios de vida, reciben limosna de todo el que se la da, y la piden, por así decirlo, maquinalmente.

Habitualmente los nans son vendidos o alquilados por sus propios parientes más cercanos a circos ambulantes o a las ferias para su exhibición, como medio de conseguir unos míseros ingresos familiares extras, o simplemente abandonados a su propia suerte que los aboca a la mendicidad ambulante.

He procurado, amigo Antón, proporcionarme, para hacérselos llegar, unos cuantos cráneos y huesos de estos nanos; pero mi diligencia ha chocado contra la preocupación de los naturales de Ribes sobre los efectos que podría tener la publicidad en los nuevos baños termales, de los que viven tantísimas familias. Toda inhumación me ha sido prohibida por las autoridades locales.

En este momento y con la información de la que dispongo creo, basándome en los últimos estudios de Retzius, que estas personas que le describo forman una raza con todos los caracteres de tal, muy posiblemente de origen tártaro. Estoy a la espera de conseguir ciertos documentos que lo demostrarían fuera de toda duda.

Su seguro servidor,


Miguel Morayta de Sagrario
Gran Maestre del Gran Oriente Nacional de España

sábado, 26 de julio de 2008

tretas y trucos


Entró hinchando las cortinas de la ventana del dormitorio y abrió la puerta. Recorrió los pasillos pasando de largo por delante de las puertas cerradas para colarse después por debajo de la del baño. Movió las cortinas de la ducha, desenrolló algunos metros de papel higiénico y volvió a salir por donde había entrado. El viento creía que yo no había advertido su presencia, pero conozco bien sus tretas y trucos. Yo, que le he visto alzar olas de diez metros en las costas de Hawai. Le he visto convertido en remolino gigante en las llanuras de Kansas. Le he visto pintar de niebla las cumbres del Tibet. Le he visto levantar tormentas de arena que eclipsaban al propio sol en Kalahari. Le he visto arrancar árboles de cuajo en Indonesia. He escuchado el espejismo del canto de sus sirenas en Port Lligat. Nada que el viento pueda hacer me sorprende, o eso creía.

Una mañana de cielo de Windows y aire cristalino salí a la calle. Al doblar la esquina me sorprendió cual carterista agazapado. Dio algunas vueltas a mi alrededor y me empujó suave pero firmemente hacia adelante. Con dedos invisibles me metió el pelo en boca y ojos, dándome a cambio la oportunidad de caminar como si estuviera en la luna. Ignorándole, abrí el periódico para hacerme más corto el trayecto hasta la oficina, y eso le enfureció. Cambió bruscamente de dirección y la emprendió con las grandes hojas doblándolas y arrugándolas mientras yo intentaba en vano mantenerlas abiertas. Por cada hoja que conseguía dominar, tres se me rebelaban. Me sentía como Alicia intentando jugar al criquet con un flamenco contorsionista. Frustrado, hacía volar papeles y polvo. En un felino cambio de dirección atacó de nuevo mi periódico y de una ráfaga arrastró todas sus letras. Absolutamente todas. En mis manos no quedó más que un amasijo de papeles en blanco con algunas fotografías pixeladas.

Miré hacia atrás. Las letras rodaban en grupo sobre la acera como aquellas bolas de zarzas polvorientas de las pelis de Sergio Leone. Una N caja alta Times New Roman de un titular se clavó en la mejilla de un inocente transeúnte, mientras que una s Impact cursiva de un texto al margen se acomodaba imitando una piel de plátano bajo los pies de una chica que pasaba. Hice una bola con lo que quedaba del periódico y lo tiré a una papelera. En el momento en que vi a una o Arial negrita impactar en el parabrisas de un coche haciéndolo saltar en pedazos hacia las córneas del conductor me refugié en un portal, temblando. Arranqué un par de hojas secas de la planta de la entrada, abrí la puerta y las lancé fuera. El viento se fue corriendo tras ellas y yo aproveché para salir corriendo en dirección contraria.

martes, 22 de julio de 2008

albur


El albur o paronomasia es un juego de palabras principalmente oral donde uno o varios de los elementos expresados toman un doble sentido en su significado, casi siempre de connotaciones homosexuales. Puede incluir ademanes, gesticulaciones, expresiones gráficas y escritas.

Se conoce como alburero/a a la persona que frecuenta este tipo de comunicación (el que da).
Se conoce como albureado/a a la persona que es victima de este tipo de comunicación (el que toma). Se relaciona con la amistad viril, que implica a menudo una especie de atracción homosexual inconsciente entre hombres aparentemente orgullosos de su heterosexualidad.

La Fundación Arturo Herrera Cabañas organiza en la ciudad de Pachuca, Hidalgo, el Concurso Nacional de Albures, cuyo jurado está presidido por el comediante Sergio Corona, bailarín, actor, comediante, fino alburero confeso y antiguo pulquero, quién cuenta que es en las minas de Hidalgo donde nace el albur, a fin de que los ingleses no se enteraran de las charlas de los trabajadores. Las reglas fijadas son muy claras: no vale insultar al contrincante ni utilizar palabras soeces. Quien lo hace queda automáticamente descalificado; se requiere temple y carácter para no dejarse herir por lo expresado. Asimismo, quedan eliminados quienes no contesten el albur en cinco segundos, o repitan alguno.

Una popular expresión del albur se encuentra en la creación de nombres propios de doble sentido, por ejemplo:

Elsa Corroto
Zoila Corona de Reyes
Paco Hertte
Rosa Melo
Elqueyo Tesaco
Arcadio Vergara
Soyla del Hoyo Prieto
Mekkos Thomas
Sevino Sobreti
Rosa "La parada"
Rosa "La manguera"
"El coyote cojo"
Larry Atta
Larry Capucha
Elmer Homero McCannon
Willy Melano
Wenceslao Polladura
Benito Camelo
Noe Stechin Gando
Zacarías Flores del Campo
Zoila Baca Del Campo
Jaime Costecho
José Boquitas de la Corona
Martín Cholano
Zacarías rico Blanco
Elber Gun
Santiago Rico
José Mentecho
Zacarías Blanco de la Barra
E. Charles White
Aquiles Baeza Vergara
Rosa Melcacho
Paloma Maria
Rosa la del frente
Alma Marcela Silva D'Alegría
Alma Maria Rico
Alma Madero Baez
Pilar Godoy
Pepito Velez Obando
Elver Gonzalez
Larry Cañonga del Toro
Tecla Varela Vergara
Elma Maria Rico
Memo Herdez La Riata
Queca Galindo Parada
Monica Galindo
Rosamel Fierro
Deborah Meltroso
Mamá Mela
Mamá Melo
Mamá Celeste
Mamá Dora
Lola Meraz
Osama Maesta
Aquiles Bael Madrazo
Cura Melano
Elma Cano Prieto
Mohamed Labara
Rosa Melchor Izzo

viernes, 18 de julio de 2008

caos


¿Qué es el caos? Según el diccionario, es el estado amorfo e indefinido que se supone anterior a la ordenación del cosmos, también el comportamiento aparentemente errático e impredecible de algunos sistemas dinámicos, aunque su formulación matemática sea en principio determinista. Ejemplos de tales sistemas incluyen la atmósfera terrestre, el Sistema Solar, las placas tectónicas, los fluidos en régimen turbulento y los crecimientos de población. El caos también se equipara a confusión y desorden.

Para poder clasificar el comportamiento de un sistema como caótico, el sistema debe tener las siguientes propiedades:
- Debe ser sensible a las condiciones iniciales.
- Debe ser transitivo.
- Sus órbitas periódicas deben formar un conjunto denso en una región compacta del espacio fásico.

Es decir, que nos hemos quedado igual. Da la sensación de que estamos intentando definir algo que de por sí no tiene definición, que se define más bien por su negación, y por el efecto que causa en el ser humano/espectador.

Así que, ¿qué es realmente el caos?

El caos es que mientras te estás lavando el pelo llame al portero automático el fontanero que has avisado para arreglar la fuga del fregadero de la cocina, aunque el día anterior te había jurado que no vendría hasta la tarde. Caos es que vayas con el pelo chorreando arriesgándote a la electrocución a abrirle la puerta de abajo, y la puerta no se abra. Caos es bajar descalza corriendo por las escaleras y pegarte un costalazo por bajarlas de dos en dos con los pies mojados y sin mirar al suelo. Caos es que cuando vas a abrirle la puerta te quedes con el tirador de la puerta en la mano y tengas que volver a subir para coger las llaves mientras ves cómo el gato se escapa escaleras arriba con destino desconocido. Caos es cuando intentas poner tu vida en orden y todo te sale al revés.

¿Qué es caos? -dices mientras clavas en mi pupila tu pupila verdicastaña. ¿Qué es caos? ¿Y tú me lo preguntas? Caos eres... tú.