jueves, 7 de agosto de 2008

¿de qué color es el oso?


En Longyearbyen está prohibido morirse. Bueno, uno se puede morir, pero nadie le enterrará. Hace 70 años se descubrió que los cuerpos del cementerio no se descomponen, sino que permanecen inalterados gracias al permafrost, y a la gente eso le da mal rollo. Así, de paso las autoridades locales se ahorran un montón de gastos.

En Longyearbyen no hay residencias para ancianos, pero sí un jardín de infancia. El color de pintura que más utilizan los niños es el amarillo, con el cual pintan soles y los pegan en las ventanas. Algunos de estos niños tienen problemas de motricidad debido a las pesadas ropas que deben llevar durante la larga noche invernal. Su profesora va siempre armada a causa de los osos polares. En sus clases explica que hay que apuntar al pecho del oso en lugar de a la cabeza para no errar el tiro. Si se falla, la única opción que queda es sacudir los guantes en la nieve para distraer al bicho, o bien decirle que en Longyearbyen está prohibido morirse y que se atenga a las consecuencias.

Eso sí, los osos polares están protegidos y en caso de que se mate a uno, hay que demostrar que ha sido en defensa propia. Para ello lo más práctico es dejarse herir un poquito primero por el oso para demostrar que iba con mala fe. Otra solución es poner junto al oso difunto el cadáver no enterrado del vecino que se murió sin permiso, que se habrá guardado cuidadosamente en casa para la ocasión. El oso quedará como un asesino, y sus compañeros devorarán ambos cuerpos haciendo innecesario el enterramiento.

La gente de Longyearbyen es buena gente, y no quiere problemas ni con los osos ni con los muertos.

10 comentarios:

koldo dijo...

no sé por qué se meten con los osos de esa forma tan escandinava
que los pobres nada han hecho de malo y ningún mal trato merecen
así que rompo una lanza por los osos y por sus vecinos
y una vez rota la entierro de una vez por todas
(la película se puede ver en todos los idiomas porque es muda) (el oso)

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=nXsKWi9FIjY

Harry Sonfór dijo...

¡Vivan el permafrost, Longyearbyen y los osos polares! llevo un tiempo con la idea de irme a vivir por allí y solo me frena el pensar en qué voy a trabajar y qué voy a hacer si ya me he acostumbrado a las galletas Fontaneda digestive, a las olivas negras y al aceite andaluz. A ver qué hago. Y al Schweppes Spirit limón y fresa. Oigan: el otro día voy al supermercado y veo una botella de litro y medio de color rosa pálido ahí mirándome fijo, toda curvosa, toda rosa... y claro, la tuve que comprar. Asi está la cosa.

Helter dijo...

Pues yo al sitio este no iría ni de vacaciones. Solo de mirar algunas fotos ya me entra frío...

Muy gótico el tubo, Sr. Anónimo. Qué majos los perricos.

Arkab dijo...

Helter, cari, ¿que has estado malita y yo sin enterarme? Vaya torrija veraniega que llevo. Muuac.

Esto era una vez un ornitorrinco de Lepe que se compró su primer coche para ir a Longyearbyen a ver los osos polares. A la vuelta, un paisano le preguntó:
-¿Qué tal el viaje, cómo ha ido el coche?
-Pues a la ida bien, lo malo ha sido la vuelta... me duele el cuello de tanto girar la cabeza para atrás.

Arkab dijo...

Por cierto, Helter, ¿le han dicho que Harry tiene un consoldador en casa? ¿Para qué querrá Harry un consoldador?

ludovico dijo...

Jelter, que yo también me alegro que se haya mejorado, aunque no sé, no estoy muy seguro de que lo haya hecho, ¿dónde anda?

Oiga, pasar las vacaciones en el sofá bajo el chorro del aire acondicioado, ¿se pudeden considerar como el letargo de un oso? Pues eso.

faren dijo...

Por estas tierras antes de entrar a alguos parques te explican quéhacer en caso de cruzarte con un oso. PArece que darse la vuelta no es una buena opciòn, si no màs bien hacer ruido para que el oso se piense que eres màs poderoso que él, qué cosas.

Helter dijo...

Ando, Ludovico, ando. En breve le quito las telarañas al blog y lo pongo en marcha. Aún no estoy al 100% pero ej que me he quedao como sin pilas... Me han recomendado Prevalon, o en su defecto, un buen Cariñena. Por si eso, me estoy arreando buenas dosis de los tres. ¿Que cualo es el tercero? Bueno...

Harry Sonfór dijo...

Oiga, qué bonicos los robots esos del vídeo.