domingo, 24 de agosto de 2008

sister italia


El sacerdote Antonio Rungi ha organizado el concurso de belleza Sister Italia 2008, un certamen en el que se podrá elegir por Internet a la monja más guapa de Italia. Con él pretende cambiar "la imagen que se tiene de que las monjas son mujeres tristes, desilusionadas de la vida y no realizadas". Y aunque ayer aún no había recibido la bendición por parte del Vaticano, Rungi cree que su proyecto servirá para "aumentar las vocaciones entre las jóvenes y para acabar con los prejuicios de que son las chicas menos atractivas las que se hacen monjas". Las religiosas no tendrán que desfilar con sus hábitos ni en bikini, ni mostrarse sobre ninguna pasarela. Solo tendrán que enviar fotos bonitas y expresivas, que muestren la belleza tanto en el plano estético como espiritual. La única condición para concursar es ser novicia o profesa mayor de 18 años y menor de 40.

"Una monja santa, inteligente, pero también guapa, puede dar mucho en la misión de la evangelización y de la pastoral juvenil; vivimos en tiempos en los que la visibilidad es muy importante y puede servir a las monjas para que se conozca su instituto o el carisma de una fundación religiosa", afirma el ideólogo del certamen. Esta novedosa iniciativa se añade a otro proyecto que el año pasado también dio mucho que hablar en Italia, la Clericus Cup, una liga de fútbol solo para curas en la que juegan cerca de 300 clérigos.

13 comentarios:

Harry Sonfór dijo...

¡Virgen del Verbo Divino!

Helter dijo...

He puesto "bonita y expresiva, bella tanto en el plano estético como espiritual" y ha sido la primera foto que me ha salido...

ludovico dijo...

Con este concurso, y semejantes fotos a algún devoto se le puede subir el arma al cielo...

Trikki dijo...

A ver, que digo yo que monjas las habrá muy guapetonas, pero dudo que con semejante pecho operado y al que no me digan que no, entran unas terribles ganas de meterle una monedilla de cinco céntimos en la hucha. Ya sabía yo que tras las vacaciones, tendría un par de buenas razones para pasar por su blog,y los curas, ¿para cuando el concurso de tamaño de "cirio"?

Harry Sonfór dijo...

Pues como no tenemos certeza alguna para asegurar que la hermana de la foto tiene los pechos operados y además lleva una ropa interior de color discreto para que no resalte bajo el atuendo, yo me aventuro a decir que sí, que la señora de la foto es una monja auténtica, una monja de pecho grande, eso sí, pero nada impide que una monja tenga el pecho más o menos grande para ser monja y realizar sus quehaceres conventuales.
Ella tiene un gozo en el alma,
¡Grande!
Otro gozo en el alma,
¡Grande!
Dos gozos en el alma y en su ser.
¡Aleluya, Gloria a Dios!
Es como un río de agua viva,
¡Viva!
Un río de agua viva.
Un río de agua viva en su ser...

Helter dijo...

Estoy realmente impresionada, que lo sepan. Resulta que estaba (virtualmente) rodeada de poetas, filósofos, místicos y (es)tetas, capaces de expresar los más altos (y enhiestos) valores espirituales, y yo sin enterarme ni apreciarlo...

Arkab dijo...

¡Qué gran hombre el sacerdote Antonio Rungi! Y vaya peaso de entrada que (me) ha puesto la Helter. Ole, ole y ole, y al que no diga ole que se le seque la yerbabuena.

ludovico dijo...

... y la alábega, y la alábega.

¿Se vota en la hoja parroquial o en la declaración de la renta, en una nueva casilla de apuntalamiento de la Iglesia Católica?

Harry Sonfór dijo...

Pues sí que es una entrada muy bonita, sí, y arriesgada, que ha conseguido unir esas dos cosas que mueven el mundo (fe y pechos grandes) en una sola entrada sin desmerecer, más al contrario, mostrado lo mejor de cada cosa.

ludovico dijo...

Ponga unas buenas tetas en su blogg. Éxito asegurado. Vendrán como moscas a la miel.

Spanique dijo...

Tengo 41, ya no me puedo apuntar. ¿Dará dispensa el Papa para esto????

Helter dijo...

Si puede anular matrimonios válidos, también puede falsificar partidas de nacimiento. Yo me planteé en su momento meterme a monja, pero eso de los votos... El de castidad, el de obediencia, vaya y pase, pero el de silencio... ¡Si no me callo ni bajo lagua!

Bernard-Louis dijo...

Una monja bendita, sin lugar a dudas.