domingo, 8 de febrero de 2009

a propósito de benjamin


En cuanto se dio cuenta de que estaba rejuveneciendo, se compró un bastón.

Un buen día descubre que ve mejor sin gafas que con ellas, que anda más ligero, que sus dolores se desvanecen. Ha enfermado del virus de la regresión. Cada día que pase será más joven, pero sabe que si es descubierto le matarán y que eso le condena a huir constantemente, a cambiar de identidad, a mentir. Pero no tendrá que hacerlo solo, porque su mujer también ha contraído la enfermedad. No pueden confiar en nadie porque sus cabezas tienen precio. Es tan afrodisíaca y adictiva la adrenalina, tal la borrachera de saberse cada día más fuertes, que huirán juntos de día y se amarán como nunca antes de noche, como Robin y Marian, como Bonnie y Clyde.

Pero la enfermedad es inflexible en su crueldad. Al llegar la infancia todo se hace más difícil, se les olvidan las cosas, son más débiles y propensos a las enfermedades, empiezan a necesitar cuidados… Y él sabe bien que un día, cuando tenga unos 7 años, tendrá que ver morir en sus brazos a una niña recién nacida. Su esposa.

De El regressiu, Trajecte final, Manuel de Pedrolo

13 comentarios:

Harry Sonfór dijo...

Anda, de Pedrolo, como Miki Nadal.

Harry Sonfór dijo...

¡Ay, la patatica!

Harry Sonfór dijo...

Cuidao que la Rita Pavone tenía una fijación oral con la patata, que además de la del vídeo cantaba aquella otra canción que decía: «Queee rica está la papa con un poco, poco, poco de tomate...».

Badil dijo...

Que lo he estao pensando y que es mejor que se muera. Imagínese usté que siguiera el proceso y se fuera convirtiendo de neonata a ochomesina a sietemesina y así seguir el feto patrás hasta cigoto. Un poco de ajco ¿No?

koldo dijo...

bueno, a lo mejor regresan a las vidas anteriores con muchas vidas muchos maestros y se convierten en sabanillas de las medim y todo eso, que nunca se sabe
que es como lo del brad pitt, a ver si se pone de moda la regresión y peter pan

Helter dijo...

No solo Miki Nadal es hijo ilustre de la honorable villa de Pedrola...
También está Marcia. Vale, es hija adoptiva, pero hija al fin y al cabo.
En cuanto a la patata, me(les) pregunto: en catalán es una forma simpática de denominar el sexo femenino, ¿en sus pueblos también, o solo en Catalandia?
Badil, eso Pedrolo ya lo pensó. La cosa es que si el bebé recién nacido pudiera implantarse en un útero, acabaría convirtiéndose en cigoto, pero sin útero simplemente muere poco después de "nacer" por falta de alimento.
Eso de que la regresión se ponga de moda, Koldo, también está inventado. Es una combinación de cirugía terapéutica, de trasplantes y estética.

Harry Sonfór dijo...

Sí señora, fuera de Catalandia también se usa como sinónomo de sexo femenino, pero no es un término científico o culto. Quiero decir, que la gente no va al médico y le dice: «tengo una molestia en la patata», en parte, porque el doctor, si no es un especialista y trabaja, por ejemplo, como médico de cabecera, podría mandarle al especialista en cosas del corazón en lugar de al ginecólogo. Que patata también sirve como «corazón», de ahí la expresión: «Me has tocao la patata, colega».

Helter dijo...

Pues me pregunto quién fue el listill@ que relacionó patata con vagina, que no se parecen en nada. Figa vale, pero... ¿patata?

ECDC dijo...

Pues a mi me gusta mas la Almeja, que quieren que les diga, sobre gustos...
Por cierto, mu buena la peli esa, que lloreras al final.

koldo dijo...

pues en lo que yo sé, patata se refiere al corazón, pero no a la almeja o higa o figa, que son las partes culinarias que le conozco

Trikki dijo...

Oiga, que de denominaciones Tarantino sabe un rato que se vea (creo que era) "abierto hasta el amanecer", pero que aqui patata es más corazón, lo otro es más como chocho (de altramuz), y mejillón o clochina,aun que yo cariñosamente suelo decir "Ay. mi Mytilus Galloprovincialis" que suena más fino.

ludovico dijo...

¿Vale breva como fruta de compañía?

Harry Sonfór dijo...

Pues igual va a ser una expresión catalano-aragonesa, Helter. Vamos, aquí se dice, todos los días igual no, ojo.