miércoles, 20 de enero de 2010

lo que vale un peine

- Maite, cántame la última del Bisbal.
- Cari, que no me la sé, pídeme otra.
- ¡Ay, que me estás dando unos tirones que me vas a dejar calva! Bueno, pues una de Julio Iglesias, la que tú quieras.
- Al final, ¿qué hago? ¿Te pongo más rojo en el tinte, o no?
- Mira, si quieres ponme verde, pero cántame una de Julio, anda...
- Es que hoy me he levantado con la voz tomada, cari. Cógete el Hola, que lo he comprao esta mañana y sale la Belén Esteban con el novio nuevo.

9 comentarios:

Badil dijo...

Cuando la de música se empeñe en que su niño toque la flauta, ojete. Digo objete.Que se va a acabar hasta lo de la enseñanza gratis.
Ahora que lo pienso, eso de los ordenadores gratis pa los niños siendo como son unos predelincuentes hjos de delincuentes y delincuentas que los van a utilizar para ir tol día en la mula..... Má ,teníamos poco con los del Circulo de lectores, los testigos de jeobah, los de la telefonía móvil, los de la telefonía atá,... gensanta, y en los bares que no nos van a dejar fumar.
Una revolución es lo que sestán buscando, cagüen la pena negra.

lady in the radiator dijo...

Y más que les tenían que cobrar, los clientes.
Imagínense que la última vez que pisé una peluquería tenía 15 años. Y es que lo de que le dejen a uno el pelo horrorosamente cardado pase, pero que le obliguen a escuchar cadenadiaaal cuando no se puede escapar, ahí bajo el chorro ardiendo o el gorro de las mechas... eso sí que no.

Helter dijo...

Lo que más jode con estas cosas es la diferencia de rasero. Cuando el taxista de turno se empeña en "obligarte" a escuchar según qué, una debería tener derecho a un descuento.

Calle, calle, lady, que me he quedado huérfana de pelu y ando buscando. La que me disgustaba menos cerró y no encuentro ninguna a mi gusto...

THE SR dijo...

El caso taxista es de juzgado de guardia, pero ya sabéis que los jueces solo trabajan 3 horas y se ocupan de cosas importantes, y con Ramoncín ya tienen bastante.
(Con un poco de suerte no censuran este comentario)

anagadner dijo...

es de enfadar esto, y mucho.Es alucinante que sea menos punible el robar unos cedeses del cortinglés, pegar a alguien en la calle, robar un coche, acosar sexualmente a un compañero de trabajo que descargarte una canción del intenete o poner música en lugar público sin licencia adecuada y pagando los derechos correspondientes.Para debate.
¿se acuerda alguien del Lady Astronette?peazo secador futurista hinchable portátil con el que podías secarte los rulos y barrer la casa...

Helter dijo...

Por lo visto después la SGAE ha rectificado (un poquito). Dicen que lo que es de pago es el hilo musical, que si se pone la radio o un reproductor de cedés (originales) no tienen nada que decir, ni que cobrar.

Acabo de ver la Lady Astronette, anagadner, y de paso he visto el anuncio del Casco Ondulador Radioactivo. Ya les ampliaré la información.

Alberich dijo...

Voy a un peluquero de los de antes, de los que hablan de fútbol y te cortan el pelo con la colilla del "Ducados" en la comisura de los labios.
Espero que los de la Federación de Fútbol no les de por imitar a la SGAE. De que hablaríamos David y yo ? De las penas de la Belén Esteban?. Ah, no!

Helter dijo...

Alberich, diga la verdad: usted paga al barbero por la conversación, no para que le arregle el bigote...

Helter dijo...

Carta al director de un lector del periódico con fecha de hoy:

Cobrar y no pagar
Jaume Codina García
Barcelona

Respecto de la pretensión de la Sociedad General de Autores de España (SGAE) de cobrar a las peluquerías y bares por la música que ponen en sus locales, creo que el enfoque está equivocado. Estos establecimientos deberían cobrar y no pagar, ya que están promocionando entre sus clientes a músicos que, de otra forma, no llegarían al público.
Mucha gente no oye la radio en su domicilio, pero, sin embargo, sí lo hace en lugares públicos en los que las personas escuchan y preguntan: «¿Quién es este que canta? ¿Qué grupo es? ¿Qué canción es la que suena?». Después, en muchos casos, esas preguntas se convierten en compras de CD y en asistencias a los conciertos. Está claro, las peluquerías han de cobrar y no pagar.