sábado, 16 de febrero de 2008

Bik y Rub


Rub era una bestia con el cubo. Cuatro movimientos y resuelto. Bik no entendía aquella obsesión: si Rub sabía que podía resolverlo del derecho, del revés y con una sola mano, ¿por qué no podía parar de girar ese monstruo cúbico? ¿Qué placer encontraba en hacer lo mismo una y otra vez? Lo peor era que Rub le pedía a Bik que embarullara el cubo, porque si lo hacía él recordaba los movimientos y los ejecutaba a la inversa sin despeinarse. Bik estaba del puto cubo hasta el punto de la i de su nombre. Pero un día a Rub no le salía el cubo. Desconcertado, farfulló que se iba a dar una vuelta y salió con un portazo. Bik cogió el cubo y, con cuidado, sacó las seis etiquetitas cuadradas, una de cada color, que había pegado en él sin que Rub lo viera. Después hizo cuatro rápidos movimientos y lo resolvió.

9 comentarios:

siralsenbert dijo...

Je, je, qué bueno.

Helter dijo...

Me alegro de que te haya gustao. Vuelve cuando quieras :)

Helter dijo...

Y ya puestos, una consulta. En principio pensé que la trampa de Bik fuera poner una única etiqueta con el color cambiao, pero no colaba porque entonces habría un color que tendría un cuadrito de más y otro un cuadrito de menos. Imposible que un rubikero no se diera cuenta de que una vez resuelta la cara verde, había otro cuadrito verde suelto por ahí.
Tampoco tiene sentido poner la etiqueta en el cuadrito del centro de cada cara, que es fijo y marca el color que corresponde a cada cara. Así que lo único que se me ocurre es que se cambiaran los colores de un cubito de la esquina, que tiene tres caras visibles, pongamos naranja, verde y amarillo. Si cambiamos el naranja por amarillo quedaría amarillo, verde y amarillo. Y si cambiamos otro cuadrito para que coincida el número de cuadritos de cada color, ahí si que la trampa podría pasar desapercibida. Pero muy claro no lo tengo. Acepto sugerencias.

Hector_Vcia dijo...

Interesante y breve historia, helter, como hasta ahora todas las que te he leido.

Eres capaz de poner todas las caras del mismo color? Yo nunca he conseguido encontrar el razonamiento que me ayudara a conseguirlo. :-(

Helter dijo...

¡Hectooooor, que no tabía visto, bienvenido!
Hay sistemas para resolver el cubo, pero son muy aburridos de seguir. También hay subrutinas para, por ejemplo, pasar un cuadrito de un lugar a otro sin desmontar el resto. Yo con el gordo no he podido nunca, pero el minicubo (caras de 3x3) sí conseguí resolverlo. Evidentemente es muchiiiiisimo más fácil, amos, pa que me saliera a mí...

Helter dijo...

Uy, que me he equivoquido. El minicubo tiene caras de 2x2, y es el gordo el que tiene 3x3.

ano. veneciano dijo...

Hola a tod@s. A mí siempre me ha caído gordo el cubo, especialmente el "gordo". Lo intenté una sola vez y desistí. El único juego de "ingenio" que me gusta es el TANGRAM.

Saludos.

Helter dijo...

Hola, veneciano!
El tangram está bien, pero lo que me gustaba del cubo cuando jugaba es que te lo puedes llevar en el bolsillo a donde quieras. El minicubo lo resolví en varios viajes en autobús y un par de salas de espera.

Helter dijo...

Por cierto, sr. ano, cuando dice que le gusta el tangram, ¿no habrá querido decir el tanga? Es que no es lo mismo, ¿eh?