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sábado, 18 de diciembre de 2010

maneras de matar


...Solo pocas de estas cosas están prohibidas en nuestra ciudad.

Enfrente del Almirall.

domingo, 14 de noviembre de 2010

mambo


sábado, 18 de septiembre de 2010

los chicos estan bien


Nota sobre soporte papel cuadriculado arrugado arrancado de un bloc, escrita con rotulador rojo. La nota empieza en letras mayúsculas para pasar a alternar minúsculas y mayúsculas a partir de la segunda palabra. Sintaxis desordenada: el mensaje, ordenadamente articulado, debería ser "Los 33 estamos bien en el refugio", por ejemplo. Es de suponer que inconscientemente el autor ordenó los conceptos por subjetiva prioridad. Ya les falta menos.

lunes, 23 de noviembre de 2009

en este momento


lunes, 8 de junio de 2009

como os odio

Nos encontramos ante una pintada hecha con pintura en spray de color negro sobre soporte de madera (una puerta) que ya hace algún tiempo fue pintada de blanco. El texto, como puede discernirse fácilmente, reza “COMO OS ODIO”. Llama la atención la críptica rúbrica en forma de cruz desestructurada, aunque bien podría tratarse de una X desestructurada que sería la inicial del anónimo artista (¿Xavier?). Una vez analizado el factor estético, pasemos al contenido.

Este mensaje llama la atención por lo general: no señala a alguien en concreto, sino que nos señala a todos menos al artista. No parece haber en ello ningún resentimiento personal, ya que si lo hubiera tendería a señalar a alguien (mujeres, hombres, merengues, catalufos, policía, maestros, ricos, extranjeros...). Llama la atención sin embargo la inexistencia de signos de exclamación, así que se trata de una reflexión más reposada de lo que en principio podría aparentar. O eso, o que se le estaba acabando el spray y no le daba pa más.

¿Es casual el hecho de que se haya pintado sobre una puerta? Bien podría ser que este odio fuera únicamente dirigido a aquellos que han de usarla (¿los vecinos de la escalera? ¿los trabajadores de un almacén?). En todo caso, el perfil indica que el autor tiene una personalidad esquizo-paranoide que, en su delirio, hace gala de un sociocomunismo universalista de tintes anarconihilistas del que no se escapa ni el apuntador.

De una sola cosa podemos estar seguros: nos odia. Y mucho.