
Había una vez tres hombres de Bristol
que robaron un barco y se hicieron a la mar.
Eran Gorging Jack y Guzzling Jimmy,
y también estaba Little Boy Billy.
Habían robado una caja de galletas
y una botella grande de whisky,
pero para cuando llegaron a mar abierto
no les quedaba más que medio guisante.
Dijo Gorging Jack a Guzzling Jimmy:
“No tenemos comida, así que te comeré a ti”.
“Soy viejo y duro de roer”, dijo Guzzling Jimmy,
“mejor comámonos a Little Boy Billy”.
“Oh Little Boy Billy, te mataremos y te comeremos,
ve desabrochándote el botón de la camisa”.
“Por favor, ¿puedo antes decir las oraciones
que mi querida madre me enseñó?”
Se subió al mastelero y allí fervoroso se arrodilló.
Cuando ya iba por el undécimo mandamiento
gritó “¡Tierra a la vista! Veo Jerusalén y Madagascar…
y Norteamérica… y Sudamérica…
Anda, y también a la Armada inglesa
con el Almirante Nelson al frente”.
A Gorging Jack y a Guzzling Jimmy colgaron
y a Little Boy Billy almirante nombraron.
que robaron un barco y se hicieron a la mar.
Eran Gorging Jack y Guzzling Jimmy,
y también estaba Little Boy Billy.
Habían robado una caja de galletas
y una botella grande de whisky,
pero para cuando llegaron a mar abierto
no les quedaba más que medio guisante.
Dijo Gorging Jack a Guzzling Jimmy:
“No tenemos comida, así que te comeré a ti”.
“Soy viejo y duro de roer”, dijo Guzzling Jimmy,
“mejor comámonos a Little Boy Billy”.
“Oh Little Boy Billy, te mataremos y te comeremos,
ve desabrochándote el botón de la camisa”.
“Por favor, ¿puedo antes decir las oraciones
que mi querida madre me enseñó?”
Se subió al mastelero y allí fervoroso se arrodilló.
Cuando ya iba por el undécimo mandamiento
gritó “¡Tierra a la vista! Veo Jerusalén y Madagascar…
y Norteamérica… y Sudamérica…
Anda, y también a la Armada inglesa
con el Almirante Nelson al frente”.
A Gorging Jack y a Guzzling Jimmy colgaron
y a Little Boy Billy almirante nombraron.




