Vístete y ponte guapa en el lavabo. Tienes que estar lista cuando él llegue: no le hagas esperar. ¡Recíbele con una sonrisa!
A los hombres no les gustan las chicas que toman prestado su pañuelo y lo manchan de pintalabios. Maquíllate en privado, y no donde él te vea.
No te sientes en posturas poco elegantes o inadecuadas, y nunca demuestres aburrimiento aunque te aburras. Estate alerta, y si tienes que masticar chicle (cosa que no recomendamos) hazlo en silencio, con la boca cerrada.
Las mujeres indiscretas nunca atraen a los caballeros. No hables mientras bailas, porque cuando un hombre baila lo que quiere es bailar.
No uses el retrovisor del coche para arreglarte el maquillaje. El hombre lo necesita para conducir, y le molesta mucho tener que girarse para ver qué tiene detrás.
Si necesitas sujetador, póntelo. No tires de tu ropa por encima de la cintura y cuida de que las medias no se te arruguen.
No seas demasiado familiar con tu acompañante acariciándole en público. Cualquier muestra de afecto en público es de mal gusto, y normalmente le avergüenza o humilla.
No te pongas sentimental ni intentes que te haga confesiones sobre sus emociones. A los hombres no les gustan las lágrimas, especialmente en lugares públicos.
No te tomes confianzas con el camarero hablándole de lo bien que te lo pasaste con otra persona en una cita anterior. Los hombres merecen, y desean, toda tu atención.
No le hables de trapitos o intentes describir tu vestido nuevo. Complace y halaga a tu pareja hablándole de las cosas de las que quiera hablar.
No bebas demasiado, ya que un hombre espera que conserves tu dignidad durante toda la velada. Puede que beber haga que algunas chicas parezcan más listas, pero la mayoría parecerán tontas.
No hables con otros hombres. Es lo peor que puedes hacer además de beber demasiado. Si lo haces, lo más probable es que él no vuelva a llamarte nunca más.
A los hombres no les gustan las chicas que toman prestado su pañuelo y lo manchan de pintalabios. Maquíllate en privado, y no donde él te vea.
No te sientes en posturas poco elegantes o inadecuadas, y nunca demuestres aburrimiento aunque te aburras. Estate alerta, y si tienes que masticar chicle (cosa que no recomendamos) hazlo en silencio, con la boca cerrada.
Las mujeres indiscretas nunca atraen a los caballeros. No hables mientras bailas, porque cuando un hombre baila lo que quiere es bailar.
No uses el retrovisor del coche para arreglarte el maquillaje. El hombre lo necesita para conducir, y le molesta mucho tener que girarse para ver qué tiene detrás.
Si necesitas sujetador, póntelo. No tires de tu ropa por encima de la cintura y cuida de que las medias no se te arruguen.
No seas demasiado familiar con tu acompañante acariciándole en público. Cualquier muestra de afecto en público es de mal gusto, y normalmente le avergüenza o humilla.
No te pongas sentimental ni intentes que te haga confesiones sobre sus emociones. A los hombres no les gustan las lágrimas, especialmente en lugares públicos.
No te tomes confianzas con el camarero hablándole de lo bien que te lo pasaste con otra persona en una cita anterior. Los hombres merecen, y desean, toda tu atención.
No le hables de trapitos o intentes describir tu vestido nuevo. Complace y halaga a tu pareja hablándole de las cosas de las que quiera hablar.
No bebas demasiado, ya que un hombre espera que conserves tu dignidad durante toda la velada. Puede que beber haga que algunas chicas parezcan más listas, pero la mayoría parecerán tontas.
No hables con otros hombres. Es lo peor que puedes hacer además de beber demasiado. Si lo haces, lo más probable es que él no vuelva a llamarte nunca más.
