Bueno, ha pasado lo que tenía que pasar. He vuelto a enamorarme. Se llama Cristiano, pero no es futbolista. Ya de niño apuntaba maneras. Sabe cantar, sabe bailar, disparar y artes marciales. A veces mata y otras veces adelgaza mucho. Dicen que es un chico malo y que tiene muy mal genio. Es perfecto.
¿Qué puede hacer un profesor de química a quien han diagnosticado un cáncer terminal, que está casado con una mujer embarazada y tiene un hijo discapacitado? Pues convertirse en cocinero de metanfetaminas, naturalmente, qué si no. Se asocia con un exalumno suyo que se dedica a traficar con drogas, pero tendrán algunos problemillas inesperados. Como cuando Walter le dice a Jesse que compre un balde de plástico para disolver un cadáver en ácido, pero Jesse se cree muy listo haciéndolo en la bañera de su casa... Es Breaking Bad.
Según los archivos de los laboratorios de Diseño Inteligente de la Organización Suprema (DIOS) se tardaron apenas seis días en fabricar un universo totalmente operativo, con día, noche, flora y fauna, y en instalar a Adán como director para supervisar las funciones diarias en la Tierra.
Esa es una historia.
Si se cree en el libro de Darwin, en cinco mil millones de años tras el Big Bang el cosmos ha engendrado el magma, la tierra firme, las bestias que se arrastran y la humanidad, cuya dolorosa y caótica evolución ha engendrado a su vez el don de la conciencia.
Duelity es una animación en pantalla dividida que cuenta desde ambos puntos de vista el relato de los orígenes de la Tierra en un viaje vertiginoso y estimulante a través de la historia y la lengua que marcan el pensamiento humano.
Dicen que durante el rodaje de la nueva versión de la serie Doctor Who, para mantener a salvo de los piratas los nuevos episodios, los enviaban de Cardiff a Londres etiquetados como Torchwood, un anagrama de Doctor Who. Después, cuando pensaron en la posibilidad de una spin-off un poco más siniestra y adulta que la del inocentón doctor, la titularon así. Qué bien, pero qué bien me lo he pasado con Torchwood, especialmente con la segunda temporada.
En la década de los cincuenta un equipo de audaces reporteros de la BBC pasó una temporada con una familia de la Suiza italiana para rodar en exclusiva los entresijos de uno de los más complicados cultivos del mundo, el espagueti, desde la primera floración del árbol hasta la aparición del codiciado fruto. Gracias a estos precursores de Callejeros el espectador asistía atónito a uno de los secretos mejor guardados de la agricultura tradicional. ¿Y cómo es posible que todos los espagueti tengan exactamente la misma longitud? Pues gracias a la meticulosa selección generación tras generación de los especímenes mejor dotados. En caso de que deseen cultivar su propio espagueti, lo que deben hacer según Richard Dimbleby, reputada voz en off del documental, es poner un espagueti seco en una lata de salsa de tomate, y esperar lo mejor. Igual rezar también ayuda. La emisión tuvo lugar exactamente el 1 de abril de 1957.
¿Por qué algunas películas son tan largas? ¿Es realmente necesario? A los conejitos bien que les basta con 30 segundos y tienen una videoteca de hasta 62 micropelículas. Qué monines los conejines.
YouTube se ha convertido en parte de nuestras vidas, pero ¿cómo empezó todo? Pues así: un vídeo bien soso, pero fue el primero. Después de ése han venido clips musicales, cachitos de películas, películas enteras a cachitos, los tubos de la fiesta de cumple del nene y los anuncios de todo tipo y pelaje. Están los tubos virales, como los de la tigresa del oriente, y ahora mismo los más vistos son los de Lady Gaga. ¿Había vida en Internet antes de YouTube?
Una puede preguntarse cuál es la mejor película jamás filmada, o la que ha recaudado más pasta, o la que ha recibido más premios. Pero, ¿cuál es la película más larga de toda la historia? Durante bastantes años fue The Cure for Insomnia, que va de un señor que se está más de 3 días enteros leyendo un poema suyo. Para aburrir hasta a la oveja más risueña. Pero en el 2009 se estrenó Cinématon, de Gérard Courant: 151 horas del tirón a base de recortes de unos 3 minutos con gente más o menos famosa haciendo cosas. Tardó el baranda 32 años en reunir todo el metraje, y eso que no se molestó en absoluto en la banda sonora, porque es más muda que un pato mudo. De la misma forma que no me he leído la guía telefónica de Alcorcón porque prefiero esperar a que hagan la película, casi mejor que no vea Cinématon. Ya me espero a que saquen el libro.
La luz de la luna cae a los pies de mi cama y se queda allí como una piedra grande, lisa y blanca. Cuando la luna llena empieza a encogerse y su lado derecho se carcome -como una cara que se acerca a la vejez mostrando primero las arrugas en una mejilla y perfilándose después- a esa hora de la noche, se apodera de mí una inquietud sombría y angustiosa...
Se recuerda a los viajeros que tengan intención de embarcar en viaje a través del Atlántico que existe un estado de guerra entre Alemania y sus aliados y Gran Bretaña y sus aliados; que la zona de guerra incluye las aguas adyacentes a las Islas Británicas; que, de conformidad con la notificación oficial dada por el Gobierno del Imperio Alemán, los buques que lleven la bandera de Gran Bretaña, o de cualquiera de sus aliados, son susceptibles de ser destruidos en dichas aguas, y que los viajeros que viajen por la zona de guerra en los buques de Gran Bretaña o sus aliados lo hacen por su propia cuenta y riesgo.
EMBAJADA DEL IMPERIO ALEMÁN Washington, D.C. – 22 de abril de 1915
¿Por qué temer a la muerte? Es la más bella aventura de la vida. Charles Frohman (1856–1915)
He aquí que hace algún tiempo en este su blog de nula confianza colgué esto. Y he aquí que la serie “The Big Bang Theory”, muy recomendable para mi gusto porque me río mucho con Sheldon, tal vez porque me parezco más a él de lo que sería deseable, abría el tercer episodio de su primera temporada con la escena siguiente. Naturalmente, he demandado al productor. Estoy a la espera de su respuesta. Les mantendré puntualmente informados.
Whodunit procede del inglés Who done it? (“quién lo hizo”, aunque yo lo traduciría por “alguien ha matado a alguien” como homenaje a este señor). Es el nombre que le dan los ingleses a un subgénero de historias de detectives en el que el lector o espectador, a partir de las pistas que se le dan, puede jugar a deducir quién es el asesino. La típica historia tipo Diez negritos de Agatha Christie.
Pero cuando la gente se cansó un poco de este esquema, apareció el howcatchem o howdunnit (cómo pillarle o cómo lo hizo), en el que desde el principio de la historia se sabe quién es el asesino y cómo lo ha hecho, y el suspense está en cómo le pillan al final. Colombo y su gabardina mugrienta, para entendernos.
Dicen que el primer whodunit del que se tiene constancia es el cuento de Las mil y una noches llamado Las tres manzanas. Pero el más divertido es, sin duda, la película Un cadáver a los postres (Murder by Death), con un reparto casi imposible y un guión desternillante. La venganza definitiva para tantos lectores burlados.
Tómese un buen muslo de Jules Verne y espolvoréese generosamente con Gustavo Doré. Añádase un buen chorro de licor moraviés marca Karel Zeman, y déjese cocer a fuego lento y sincopado. El manjar resultante puede ser una invención diabólica.
Vale, la cara de la chica es cursi, el guión no vale un pito y la banda sonora no pega ni con cola, pero los fondos son bonitos de ver. Será el destino...
Este no es un blog de frikis ni de trekkies, no hay hadas, arco iris ni unicornios, no es un blog satánico ni de denuncia social ni de adoradores de gatitos. No es una crónica gráfica familiar o de viajes, ni una guía para dejar de fumar ni una lista de películas de culto. No es mi terapia. Ahora, qué es exactamente, pues no sabría decirlo. Advertencia: Este blog está indicado para ser leído de noche. Si aun así insiste en leerlo de día, hágalo bajo su propia responsabilidad.