sábado, 24 de mayo de 2008

miracolo


Entre los estatutos de la Universidad, en efecto, quedaba taxativamente prohibido el ingreso de mujeres. Sin embargo, por razones mucho menos relativas a los asuntos de la ciencia que a los ímpetus de la carne, era más o menos frecuente la furtiva visita de las campesinas venidas desde el fics lindero a la abadía que, de tanto en tanto, regalaban una noche de júbilo a doctores y alumnos.

Una de las formas de entrar en la Universidad -además de escalar los altos muros- era confundirse entre los muertos que, una vez a la semana, ingresaban en el carro público en la morgue. Así, ocultas debajo de un manto, permanecían quietas hasta quedar solas en el subsuelo de la morgue, donde eran recogidas por sus amantes.

En una ocasión, impaciente quizá por la larga y obligada continencia, un prestigioso doctor desvistió a una de las campesinas allí mismo, en la morgue, en medio de todos los muertos y, en el momento glorioso de una sublime fellatio, entró en el lúgubre subsuelo el párroco de la Universidad, quien momentos antes había visto entrar al "cadáver" que ahora gemía, gritaba y se revolvía. El ilustre doctor tardó un momento en advertir la presencia del deífico visitante que, absorto, miraba las esmirriadas piernas del catedrático y su no tan esmirriada verga bullente que salpicaba la proporcionada humanidad de la "difunta". Cuando, después del último estertor vio al párroco parado en el vano de la puerta, solo atinó a gritar con una mueca desorbitada:
- ¡Miracolo! ¡Miracolo! -e inmediatamente se puso a perorar acerca de su reciente confirmación de las teorías aristotélicas sobre el hálito que transportaba el semen en su caudal, que, a decir del metafísico, producía la vida. Y que, por qué no, si el semen era capaz de producir aliento vital en la materia y engendrar, cómo no habría de ser posible, por la misma razón, que resucitara a los muertos, decía mientras se acomodaba la verga -todavía un poco tiesa- debajo de las ropas. Y luego de concluir su enloquecido soliloquio, se perdió del otro lado de la puerta corriendo escaleras arriba al grito de "¡Miracolo! ¡Miracolo!".

Lo cierto es que Mateo Colón tenía sus razones para introducir mujeres en la Universidad. Y, ciertamente, las mujeres que visitaban secretamente al anatomista también tenían las suyas.

De El anatomista, Federico Andahazi

jueves, 22 de mayo de 2008


“Abogamos por nuestros vientres”, y sus vientres las salvaron, por el momento, de la horca. Antes de que Calico Jack y sus hombres fueran ajusticiados, Anne solicitó permiso para verle. Encadenado, sin afeitar, sucio, con sus antes ricos y pulcros ropajes ahora hechos jirones, buscó en la mirada de Anne algún consuelo que le hiciera más dulce la muerte que veía próxima. Miró aquél vientre hinchado de un hijo suyo y quiso tocarlo, pero la corta cadena de sus muñecas no se lo permitió. “Si hubieras luchado como un hombre, ahora no tendrías que morir como un perro”.

Como hombres lucharon Anne y Mary en la cubierta del Adventure aquél aciago amanecer que sorprendió a toda la tripulación borracha como una cuba. Ellas, por su estado de buena esperanza, hacía ya semanas que no probaban el ron. En vano recorrieron toda la cubierta repartiendo golpes y patadas, incluso mandobles, para despertar y alertar a los marineros borrachos. Las dos solas, espalda contra espalda, mantuvieron a raya durante más una hora al enemigo hasta que ya no pudieron más. El libre vuelo del Adventure había llegado a su fin, y su bandera fue arriada y quemada.

Anne, sentada en el suelo de su celda con los ojos cerrados, oía gritar desgarradoramente a Mary en la celda contigua y recordaba los buenos tiempos. Sus correrías por las tabernas de New Providence, cuando competía con Pierre, el pirata mariquita, por conseguir a los hombres más apuestos. Su desastroso matrimonio, que solo le sirvió para huir de la autoridad de su padre y para cambiar de apellido. Su huida con Calico Jack, y el hijo que perdió. Recordaba la primera vez que se vistió de hombre para poder embarcar con él en un barco pirata. “Adam, eres el hombre más atractivo que he visto jamás, y a fe que he visto muchos”. Recordaba la mirada celosa y recelosa de Jack cuando la sorprendía mirando golosamente a algún marinero. Varios pasaron por su camarote hasta que ya todos en la nave supieron que no era Adam sino Anne, y ya no tuvo que vestirse más de hombre.

Pero todo eso fue después de que Calico se amotinara y arrebatara el control del Adventure a su capitán legítimo. Calico y Anne surcaron los mares al frente de una fiel tripulación gracias a la excelente oratoria del primero y a la destreza en la cama de la segunda. Con la llegada de Mark Ready todo eso cambió. Jack no había visto nunca a Anne prestarle tanta atención a un hombre, y el día que les pilló besándose, su espada a punto estuvo de rebanarles el cuello. Pero Mark no era Mark, sino Mary, y los tres forjaron una alianza todavía más fuerte. Ella les rogó que guardaran su secreto.

Un día el contramaestre, azorado, pidió a Calico hablarle en privado.

- Señor, sé que no os va a gustar lo que tengo que deciros. Esta noche he visto a Bonny y a Read desnudos, besándose, y Read es una... es una mujer.
- ¿Cómo? ¿Que las has visto desnudas besándose?
El pobre contramaestre asintió, temblando.

- ¡Malditas putas! ¡Me juraron que, por lo menos, me permitirían mirar!

Y es que no todos los triángulos son equiláteros. Anne y Mary fueron poco a poco apoderándose del barco y de la tripulación, echaron a Calico de su camarote de capitán para ocuparlo ellas, se reían y cuchicheaban a sus espaldas y se enfrascaban en duelos de amor y de sangre con las tripulaciones capturadas y con sus propios hombres. En cuanto se quedaron embarazadas le apartaron definitivamente de su lado, y todo el ron que ellas dejaron de beber, y más aún, fue a parar al sediento gaznate de Jack, sombra de sí mismo, despojado de toda autoridad, degradado de su rango, anulado como capitán y como hombre. “Si hubieras luchado como un hombre, ahora no tendrías que morir como un perro”.

Calico y sus hombres fueron ejecutados, y sus cadáveres colgados en jaulas a la entrada de Port Royal. Mary murió en su celda antes de dar a luz. Y mientras el gobernador aún estaba pensando qué hacer con Anne, recibió una misteriosa carta.

Si Anne Bonny no es liberada inmediatamente, será mejor que se preparen desde Port Royal hasta Kingston para el trueno de los cañones de mis barcos.


Bartholomew Roberts

Anne salió de la prisión con veinte años recién cumplidos y un vientre de ocho meses, tapándose los ojos del sol con la mano. En el puerto se balanceaba inquieto el Divine Proud, un bonito barco al que había capturado algunos meses antes y a cuyo capitán perdonó la vida, porque sí, por guapo. Horas después zarpaban de Port Royal. Al pasar la nave por delante de la jaula del cadáver de Calico Jack, Anne se acarició el vientre y le susurró: “Cariño, dile adiós a papá”.

miércoles, 21 de mayo de 2008

código pirata


Artículos de cubierta

I. Todo hombre tiene voto en los asuntos del momento, tiene igual derecho a provisiones frescas o licores fuertes en cualquier instante tras su confiscación y pueden hacer uso de ellos a placer, excepto que la escasez haga necesario, por el bien de todos, su racionamiento.

II. Todo hombre será llamado equitativamente por turnos, según la lista, al reparto del botín (sobre y por encima su propia participación), se le permitirá cambiarse de ropa para la ocasión pero, si alguno defrauda a la compañía por valor de un dólar de plata, joyas o dinero, será abandonado a su suerte en el mar como castigo. Si el robo fuese entre miembros de la tripulación, esta se contentará con cortar las orejas y la nariz al culpable y lo desembarcará en tierra, no en lugar deshabitado pero sí en algún sitio donde se de por sentado que encontrará adversidades.

III. Nadie jugará a las cartas o dados por dinero.

IV. Las luces y velas se apagarán a las 8 de la noche; si después de esa hora algún miembro de la tripulación se inclina a seguir bebiendo, puede hacerlo sobre cubierta. (Nota: Así se evitaba el ser avistado en los ataques nocturnos, ser atacado o incendios)

V. Mantener sus armas, pistolas y sables limpios y listos para el servicio.

VI. No se permiten niños ni mujeres. Si cualquier hombre fuera encontrado seduciendo a cualquiera del sexo opuesto, y la llevase al mar disfrazada, sufrirá la muerte. (Nota: Era considerado de mala suerte que abordaran tales individuos).

VII. En batalla la deserción del barco o sus camarotes será castigada con la muerte o al abandono a su suerte en el mar.

VIII. No se permiten las peleas a bordo, pero las disputas de cualquier hombre se resolverán en tierra, a espada y pistolas.

IX. Ningún hombre hablará de dejar su modo de vida hasta que haya aportado 1000 libras. Si, para conseguirlo, perdiera una extremidad o quedara impedido para el servicio, se le darán 800 dólares extraídos del inventario común y por heridas menores, en proporción a su gravedad.

X. El capitán y su segundo recibirán dos partes del botín; el maestre, contramaestre y cañonero una parte y media, y el resto de los oficiales, una parte y un cuarto.

XI. Los músicos tendrán descanso el sábado pero no los otros seis días y noches, a no ser por concesión extraordinaria.

Bartholomew Roberts, "Black Bart" - 1721

martes, 20 de mayo de 2008

the last dragon

domingo, 18 de mayo de 2008

sccomp


Existe todo un universo de cosas que fácilmente se olvidan o se pasan por alto y que están por clasificar. Una vez advertidos, estos Objetos Muy Pequeños parecen existir en cada agujero y rincón en cantidades y variedades asombrosas. Encontramos estos objetos cada día escondidos a plena vista. Llenan nuestros bolsillos, armarios, cajones y rincones. Pueblan nuestros entornos y hacen que nuestras máquinas funcionen. Proceden de nuestras plantas, nuestras mascotas, e incluso de nuestros propios cuerpos.

Las instrucciones del Sistema de Clasificación Collier para Objetos Muy Pequeños (SCCOMP) permitirán al científico, naturalista, coleccionista o simple aficionado coleccionar, nombrar y clasificar Objetos Muy Pequeños. A través de estas clasificaciones, los participantes podrán estudiar y apreciar los Objetos Muy Pequeños (OMP) que nos rodean, dando a cada persona un mayor dominio y una más profunda comprensión de su entorno.

Pero ¿qué se puede considerar un OMP? Consultemos el diccionario.

Objeto: Todo lo que puede ser materia de conocimiento o sensibilidad de parte del sujeto, incluso este mismo.
Muy: Antepuesto a nombres adjetivados, adjetivos, participios, adverbios y modos adverbiales, para denotar en ellos grado superlativo de significación.
Pequeño: Dicho de una persona, de un animal o de una cosa: Que tiene poco o menor tamaño que otras de su misma especie.

Así, puede considerarse OMP:
1. Cualquier objeto que sea visible a simple vista, pero suficientemente pequeño como para pasar inadvertido la mayor parte del tiempo.
2. Las dimensiones máximas de un OMP son 8 mm por 8 mm por 25 mm de longitud. El objeto debe poder entrar, sin forzarlo, en un vial de 1 dram. Cualquier objeto que exceda de estas dimensiones mínimas no debería ser clasificado con este sistema.
3. Los OMP pueden estar compuestos por cualquier tipo de material sólido.
4. Los líquidos y los gases no deben nunca ser considerados OMP.
5. Los objetos vivos no pueden ser clasificados con este sistema debido a una posible interferencia con otros sistemas de clasificación existentes.


Próximamente: Las Listas del Sistema de Clasificación Collier de Objetos Muy Pequeños (LSCCOMP)

sábado, 17 de mayo de 2008

primer beso


Este es un fragmento del musical The Widow Jones, dirigido por William Heise en 1896. Los actores son John C. Rice y May Irwin. Fue la película más popular del formato Edison Vitascope, un aparato para proyectar imágenes en movimiento financiado por Edison pero diseñado de hecho por C. Francis Jenkins y Thomas Armat Edison. En la época la película se consideró escandalosa y suscitó numerosas protestas. Era el primer beso de cine.



viernes, 16 de mayo de 2008

toros y minifaldas


A finales del siglo XVIII Nicolasa Escamilla, "La Pajuelera", pasó de vender pajuelas de azufre a jugársela ante los toros. Goya la vio torear en Zaragoza y más tarde le dedicó uno de sus aguafuertes. En 1814 Martina García, "La Martina" recogió el relevo, y según las crónicas del XIX, estuvo toreando hasta los 60 años. Fue muy comentada su rivalidad con María García, la "Gitana Cantarina", a quien derrotó en Madrid el 4 de febrero de 1849.
A finales del siglo XIX destacaron también Dolores Sánchez, "La Fragosa", la primera en torear con taleguilla Armani en lugar de falda, cuya rival Carmen Lucena, "La Garbancera", toreaba con chaquetilla torera y falda corta Pertegaz.
Pero en 1908 el ministro Juan de la Cierva prohibió el toreo femenino, al que consideraba "impropio y tan opuesto a la cultura y a todo sentimiento delicado". A María Salomé Rodríguez Tripiana, "La Reverte", la prohibición la pilló a media carrera, así que partir de ese año aseguró que era un hombre y siguió toreando. En realidad nunca se llegó a saber con certeza cuál era su sexo, pues hay cronistas que aseguran que, ya retirado, Agustín volvió a convertirse en María Salomé, y volvió a aseverar que realmente era una mujer que se había servido de esta fingida ambigüedad para burlar la prohibición y seguir toreando.

jueves, 15 de mayo de 2008

pen spinning


Nagai empezó a girar bolis a los 13 años para relajarse antes de los exámenes. A final de curso, la fiebre del Pen Spinning se había apoderado de toda la clase. Había nacido una estrella: Bonkura, el profeta del bolígrafo en movimiento.

Recogió toda la tradición anterior, la hizo girar a velocidades de vértigo y de la fuerza centrífuga nacieron nuevas figuras combinadas con cuerdas e incluso con abanicos. Sus movimientos con el bolígrafo despertaban sorpresa y admiración.

Su meta era conseguir hacer el Fingerpass Reverse con giro de índice y enlazarlo con el Charge en 360º, algo que nadie había podido conseguir aún. Ensayaba horas y horas, sin apenas comer ni dormir. Dicen que cuando dormía y alcanzaba la fase REM, los dedos de su mano derecha se movían acariciando un bolígrafo invisible. Bonkura murió de un infarto a los 21 años. Tan joven, y con los dedos tan cansados.

El maestro:
Y los alumnos:

miércoles, 14 de mayo de 2008

las mujeres de ojos móviles


En algún rincón de Persia está la república de los gorgonios.

En este país los hombres son normales, no ofrecen particularidad alguna, pero las mujeres están dotadas de cualidades excepcionales. Solo tienen un ojo, colocado en el centro de la frente; poseen también un solo diente en cada mandíbula, pero tan ancho que les llega de un extremo al otro de la quijada, de medida igual al conjunto de nuestra dentadura, de manera que les permite comer y masticar como los demás mortales. El ojo y los dos dientes tienen la cualidad de ser extraíbles: se los pueden quitar y poner a voluntad.

Entre este tipo de mujeres es cosa corriente dejarse los dientes las unas a las otras cuando se da el caso de que hayan perdido alguno o no se lo hayan devuelto, o bien se les haya estropeado de tanto quitar y poner. También se prestan el ojo cuando alguna quiere ver más de lo que ve, o los dientes si quieren hablar o comer más, acciones que así pueden hacer dobles o múltiples.

De Geografia fabulosa, Joan Amades

martes, 13 de mayo de 2008

teléfono (II)


- ¿Cómo eres?
- Rubia, ojos castaños. No muy alta, pero con buenas curvas.
- ¿Y de tetas?

(pues dos, imbécil, una a cada lao y que miran bizco)

Eva me dijo que tenía que buscarme un nombre e inventarme una descripción física. Después de descartar nombres de culebrones y los que me sonaban a barra americana, me quedé con Alicia. En cuanto a la descripción, aparte del color del pelo y de los ojos, ya me la daban mis interlocutores, pa qué llevarles la contraria.

Cuando se corrió la voz de que había una nueva, mi teléfono no dejaba de sonar. Si alguien me intrigaba o yo no sabía por dónde salir, tapaba el teléfono con la mano y Jessica o Eva venían a escuchar: “mamita, no te preocupes, tú síguele”, o “este es un pesao, dale cuerda un ratito y luego le cuelgas”.

A ratos me tomaba un descanso y miraba por el balcón. Una bonita avenida con árboles bajitos y casas viejas. En la calle, dos operarios de telefónica hurgaban en una caja de conexiones, se comían el bocata, y después seguían hurgando.

Nacho se había roto una pierna y estaba aburrido en casa. Vivía solo. Le gustaba una vecina con la que a veces coincidía en el ascensor. Yo le hacía de vecina y además de enfermera. Un día me dijo que le iban a sacar el yeso y que pensaba bajar a Barcelona, que podíamos quedar porque le caía muy bien y tenía ganas de conocerme. Empecé a largarle excusas, pero no se rendía.

“Trae”, me dijo Eva cogiéndome el teléfono. Escuchó unos segundos. “Ah, vale, el de la pierna rota. Este no se ha roto una pierna en su vida. Sácatelo de encima, porque en cuanto le van a quitar el yeso es que ya lo único que le interesa es quedar. NO quedes con nadie NUNCA. Esto no es una casa de putas”.

Un día de repente me di cuenta de que me sentía cómoda, relajada, segura de mí misma. Había ampliado mi repertorio de respuestas programadas y además los que llamaban casi siempre eran los mismos. Caí en una dulce rutina, sin jefes, sin nadie que me controlara. Colgaba a quien quería y cuando quería. Y la pasta iba cayendo, limpia de polvo y paja. Bueno, de lo segundo no, pero seguía siendo una pasta. Y los de telefónica todavía seguían ahí, hurgando en la caja. ¿Pero cuántos días llevaban ya?
“¿Esos? Vienen cada día a comerse el bocata con nosotras. Nos tienen pinchadas, reina…".

- ¿Cómo te llamas?
- Alicia, ya te lo he dicho.
- No, digo tu nombre de verdad.

Cuando llegué a casa le conté a mi novio lo de la pierna rota. Pensé que lo encontraría divertido, pero no se rió. “Por favor, no me cuentes nada”, me dijo.

lunes, 12 de mayo de 2008

red apple, why not?


Mucho se ha escrito sobre el simbolismo de la manzana roja. Ya en Red apple, why not? (Richard Feyman, New York: John Wiley & Sons, 1983. 1740 p.) apuntaba Feynman que "la aversión que subyace en el ser humano hacia las manzanas rojas procede sin duda de las más antiguas leyendas sobre la creación del ser humano que persisten en el inconsciente colectivo". No olvidemos que fue una manzana roja la fruta prohibida que la serpiente ofreció a Eva, y anda que tenía donde escoger: un plátano moteado, una lustrosa berenjena, un amargo pepino... ¿Por qué una manzana, y precisamente roja?

Según el exhaustivo estudio llevado a cabo por el equipo de investigación de F.J. Flanagan de la Miskatonic University, 9 de cada 10 personas, habiéndoseles dado a elegir entre una manta zamorana, una patada en el bajovientre y una manzana roja, escogen la manta. La décima se llama Harry.

En una segunda ronda se dio a elegir al grupo de estudio entre una manzana verde, una foto de Went morreándose con su novio y una manzana roja. De nuevo aplastantes resultados: 9 de cada 10 personas escogieron la manzana verde. La décima se llama Helter. Al ser preguntado el grupo que escogió la manzana verde por la razón de su elección, respondió "Y a mí qué la foto esa, ¿tienes alguna de la Spears morreándose con la Winehouse?".

Toda esta valiosa información recogida ha contribuido a definir científicamente el SRG, Síndrome Rojopomonáfobo Galopante, también conocido como Síndrome de la Blancanieves Escarmentada. Las personas que sufren este síndrome, así majomeno a bulto lo digo 9 de cada 10 personas, justifica su fobia hacia las manzanas rojas en que "son harinosas", que como todo el mundo sabe es una afirmación completamente arbitraria y/o subjetiva que no resiste el más mínimo análisis científico.

domingo, 11 de mayo de 2008

boerhaave

El médico, botánico y químico holandés Hermann Boerhaave (1668-1738) publicó tres libros: Institutiones Medicae, Aphorismi de Cognoscendis et Curandis Morbis y Elementa Chemiae, que junto a sus labores docentes le dieron tal fama que un mandarín chino le envió una carta desde su país con la única indicación en el sobre "para el ilustre Boerhaave, médico en Europa", y la carta le llegó. A saber lo que le cobraron en sellos.

Al morir legó un libro sellado con el título Los secretos más exclusivos y profundos del Arte Médico. El libro, aún sellado, fue vendido en pública subasta al precio de 20.000 dólares en oro. Cuando el nuevo propietario rompió el sello y abrió sus páginas, se encontró con un libro totalmente en blanco salvo la página del título, en la que se podía leer una nota al pie manuscrita del autor que decía: "Conserve la cabeza fresca y los pies calientes, y hará empobrecer al mejor médico del mundo". Como si se pudiera mantener la cabeza fresca habiéndote pateao una pasta en semejante tontería.

sábado, 10 de mayo de 2008

anne y mary


El Adventure pasó junto al Royal Queen lento, majestuoso, como pavoneándose. Junto al mascarón de proa Anne Bonny, con su pelo rojo al viento, saludó y sonrió al capitán Hudson del Royal Queen. Al poco rato, Anne subía a bordo vestida de terciopelo negro, invitada por el capitán a cenar en su camarote. Mientras, Mark Read contemplaba desde el Adventure la escena con el semblante adusto, acariciando la empuñadura de su alfanje, y Calico Jack abría otra botella de ron en su camarote.

Hudson, minutos después de apurar la copa que Anne le había ofrecido, cayó dormido sobre su cama. Ella se quitó los zapatos y el pesado vestido negro de terciopelo y se deslizó como una sombra junto a los cañones estropeando sus mechas. Después miró la luna. Tenía tiempo de sobra. Volvió al camarote del capitán y, con mano diestra, empezó a desabrochar los botones de su uniforme.

Una hora antes del amanecer, volvió al Adventure. Mark, que la había estado esperando despierto durante toda la noche, se abalanzó sobre ella violentamente. Anne buscó con la mano izquierda el puñal que llevaba siempre oculto, pero Mark, que conocía tan bien como ella el escondite, le cogió con fuerza la muñeca para inmovilizarla y la besó profundamente.

Cuando la tripulación del Royal Queen despertó, lo primero que vio fue la Jolly Roger de Calico Jack, la calavera con las dos espadas, ondeando en el mayor del Adventure. El capitán salió tambaleándose de su camarote y dio la orden de disparar los cañones, pero nadie consiguió encender sus mechas. Hudson no tuvo más remedio que rendirse sin luchar. Los piratas abordaron el Royal Queen con Anne al frente y empezaron a pasearse por toda la nave desarmando a los marineros.

Mark tenía otros planes. En cuanto pisó la cubierta, desenvainó su alfanje y se dirigió directamente hacia Hudson con grandes y decididos pasos. Apartó a todo aquél que se interpuso en su camino y acorraló al capitán contra la popa. La mirada de odio de Mark indicó claramente a Hudson que tendría que luchar por su vida, así que desenvainó su espada. Mark se abrió la camisa, y el capitán quedó completamente paralizado por la sorpresa. Nunca había visto unos pechos tan bellos y turgentes en un pirata. Mark, Mary para los íntimos, le rajó el vientre y lanzó al suelo el alfanje. Mientras Hudson agonizaba, Mary, sin darse la vuelta, volvió a abrocharse la camisa, recogió su arma y fue al encuentro de Anne.

"No era necesario que le mataras”, dijo Anne. “Tampoco era necesario que te lo follaras”, respondió Mary, limpiando la sangre de su alfanje sobre el terciopelo negro.

jueves, 8 de mayo de 2008

la mano del hombre muerto

En julio de 1876, cansada de servir en Fort Laramy, cogí mi bolsa con las monedas ganadas por mis servicios como exploradora y subí al vagón de un tren en marcha que se dirigía hacia el norte. Pasando de un vagón a otro le vi allí, en persona, sentado junto a Charlie Utter: era Wild Bill Hickok. Había oído tantas cosas sobre él que no podía creer que el asiento de enfrente estuviera vacío. Me senté y, por no mirarle a los ojos, miré sus botas. Estaban desgastadas pero cuidadosamente lustradas, así como su hebilla. Sin atreverme a alzar la mirada, le oí pronunciar mi nombre. Calamity Jane.

- Y allí estaba yo, con el precipicio a mis espaldas y ante mí unos cincuenta indios pintarrajeados, armados y además, cabreados. Miré a derecha y a izquierda. No había escape posible. Me dije: "Wild Bill, de esta no sales...". Empuñé mi pistola y apunté.
- ¿Y qué más? ¿Qué pasó?
- Pues qué iba a pasar... ¡Que me mataron!

En la ventana del tren se hizo de noche y quedamos sumidos en una anaranjada luz de gas. Vi brillar una alianza en el dedo de Wild Bill. Algunas horas y algunas botellas después, me contó que a menudo se veía envuelto en tiroteos con pistoleros que querían apuntarse el tanto de matarle. Durante sus largas partidas de póker, insistía siempre en sentarse en el rincón para asegurarse de no ser disparado ni por la espalda, ni por los flancos. Cuando ya clareaba y Charlie roncaba como un oso en celo, busqué de nuevo con la mirada su alianza. Ya no estaba allí.

- Una vez me topé con un oso enorme. Vacié mi cargador y ni así se detuvo el maldito animal. Me dije: "Wild Bill, de esta no sales". Rodamos por el suelo, y en la refriega conseguí coger mi cuchillo. Se lo clavé tantas veces que ya no podía distinguir su sangre de la mía. Le maté, ya lo creo que le maté, le corté los huevos y los metí en una lata de café.
- ¿Y qué hiciste después?
- Pues un café, naturalmente. ¡El mejor que he probado nunca!

Algunos días después llegamos a Deadwood, y aunque nos establecimos en la misma ciudad, nuestros caminos se separaron muy a mi pesar. Wild Bill era como el viento y no había nacido la mujer que pudiera retenerle, ni siquiera Agnes, su esposa, de la cual me consta que estaba profundamente enamorado. Pero lo nuestro no fue amor, fue algo mucho más potente. Por eso salió corriendo.

- Ahora tenemos que separarnos, pero te juro que algún día estaremos juntos para siempre tú y yo.

En agosto me avisaron de un tiroteo en el salón. Por alguna extraña razón, tenía clarísimo que se trataba de Wild Bill que, por una vez, no pudo sentarse en el rincón y aun así insistió en jugar. Jack McCall le disparó por la espalda. No sé por qué, lo primero que hice fue mirar si llevaba su alianza o no. Estaba en el bolsillo de su chaleco. Después miré qué mano llevaba en el momento de morir. Dos ases negros y dos ochos negros. La quinta carta ni yo ni nadie osó levantarla. Seguro que iba de farol, y no es de ley desenmascararle un farol a un muerto.

miércoles, 7 de mayo de 2008

curriculum sectario

Sectas a las que pertenezco:
- Secta de las adoratrices descalzas nocturnas de Wentworth
- Secta de los “ya que el jefe hace como que me paga, yo hago como que trabajo”
- Secta de los sedientos vampiros noctámbulos
- Secta de los culés que cuando el equipo va mal dicen que el fútbol es el opio del pueblo
- Secta de los amantes de los gatos de todo tamaño, color y edad
- Secta de los que gustan llevar la contraria solo pa joder, aun traicionando la propia ideología
- Secta de los jugadores de cualquier tipo de juego, sea legal o ilegal
- Secta de los que se fuman todo lo fumable, e incluso alguna cosa infumable
- Secta de los que se beben todo lo bebible, e incluso alguna cosa imbebible
- Secta de los que les gusta comer, sobre todo lo que engorda
- Secta de las que empiezan religiosamente la operación bikini después de navidad, consiguen adelgazar, se animan y vuelven a comer porque creen que pueden permitírselo, y para cuando toca ponerse el bikini están como después de navidad o peor
- Secta de los que, en cuanto consiguen el calendario del año siguiente, miran en qué día de la semana cae su cumpleaños, los puentes que hay y cómo caen las vacaciones de semana santa y navidad
- Secta de los que no soportan las alturas, que en el fondo es la única razón de pretender tumbar a todo ser humano alto del sexo opuesto, aunque también está la opción de arrodillarse si no fuera por el leve matiz de sumisión que comporta, que a veces mola, pero no siempre
- Secta de los adoradores de los 60, por estética, por música, incluso por aquella falsa nostalgia de algo que prácticamente no se ha vivido pero sí se ha mamado
- Secta de los que disfrutan más regalando que siendo regalados
- Secta de los que disfrutan más jodiendo que siendo jodidos
- Secta de las feministoides tocawebos que solo se atreven con los hombres inteligentes no machistas o, en su defecto, con los hombres que se las quieren ligar y que solo les aguantan las tonterías hasta que consiguen arrastrarlas hasta el catre o, en su defecto, hasta la lavadora
- Secta de los que se compran un libro porque tiene una bonita portada y queda wapo en la estantería, pero solo se leen la sinopsis de la contraportada por si surge en alguna conversación
- Secta de marujas anónimas y vergonzantes
- Secta de los que emplean más energías en intentar ser felices que en joder a los demás
- Secta de los que no gustan de pertenecer a secta alguna, aunque a su pesar, pertenezcan
- Secta de los adoradores de la propia memoria selectiva, detallito de nada que invalida total o parcialmente la fiabilidad de la presente lista

2. Sectas en las que algún día apareceré:
- Secta de las adoratrices descalzas nocturnas de Wentworth que han conseguido tirárselo y han vivido para contarlo
- Secta de las mujeres perfectas en todos los sentidos y desde todas las perspectivas
- Secta de las 10 mayores fortunas del planeta
- Secta de las que consiguen atraer desde lejos la atención de hombres más jóvenes que ellas, y que además no huyen de ellas al verlas de cerca u oírlas hablar
- Secta de la primera banda terrorista feminista organizada
- Secta de los que trabajan solo porque les gusta y en aquello que les gusta

3. Otras sectas interesantes a las que espero no pertenecer nunca:
- Secta de adoradores y adoratrices de Abba
- Secta de practicantes de ninguna religión, sea cual sea su credo
- Secta de los quejicas cuya única aportación al mundo mundial es quejarse, quejarse y quejarse de todo y que cuando las cosas les van bien se ponen nerviosos porque no saben de qué hablar
- Secta de madres encantadas de serlo cuyo único tema de conversación son sus hijos y que a saber de qué coño hablaban antes de tenerlos
Que quede claro que me reservo el derecho de modificar esta lista en cualquier momento u ocasión. Trikki, te toca.

martes, 6 de mayo de 2008

solresol


En 1817 el francés François Sudre (Albi, 1787-París, 1862), músico, creó el solresol, idioma artificial basado en la escala musical. En él, por ejemplo, la nota do indica afirmación; re equivale a la conjunción copulativa y; mi equivale a la conjunción disyuntiva o; mientras que la palabra solasi significa "ir hacia arriba", puesto que se compone de tres tonos ascendentes. Lo que más entusiasma a sus escasos seguidores es que este lenguaje puede ser cantado.

Todos aquellos que deseen colaborar en el sostenimiento del solresol pueden inscribirse en la sociedad «LE SOLRÉSOL» (6 francos por año). Pueden dirigirse al Tesorero: Sso LAROY, 103, Rue du Temple, Paris.

¡redofafa!

lunes, 5 de mayo de 2008

el emperador timothy I


Timothy Dexter (1747-1806) consiguió su primera fortuna vendiendo carbón en Newcastle. Después invirtió los beneficios de aquél negocio en la compra de una partida de calentadores de cama, con la que en un arranque de inspiración, partió hacia el Caribe. Lo sorprendente es que consiguió venderlos todos en muy poco tiempo, pues los nativos encontraron los calentadores muy útiles como sartenes para freír pescado y ñame.
Con la gran fortuna amasada en tan peculiar negocio, adquirió una mansión colonial en Newburyport, Massachusetts. Decoró el exterior de la mansión con cuarenta estatuas de madera que representaban en tamaño natural grandes personajes de todas las épocas, como George Washington, Nelson, Luis XIV y Adán y Eva… incluyéndose él mismo con la inscripción "Soy el primero en el Este, soy el primero en el Oeste, y el mayor filósofo del mundo occidental".

A esta extraña casa fue a vivir con su esposa, de quien decía que estaba muerta. Si alguien le hacía notar que parecía gozar de muy buena salud para estar difunta, él contestaba: “Ah, esa borracha es su fantasma”. En la minicorte de Dexter había un astrólogo, un gigante retrasado mental en calidad de bufón, un ama de llaves de la que decía que en realidad era una princesa africana, y un poeta oficial cuya anterior profesión era la de pescadero.

En 1802 escribió una autobiografía filosófica titulada En adobo para los entendidos, en la cual declaraba ser la persona idónea para convertirse en emperador de los Estados Unidos. El libro contiene 8.847 palabras y 33.864 letras repartidas en una sola oración, sin ningún signo de puntuación ni ortográfico y con las mayúsculas y minúsculas colocadas a boleo. La primera edición la repartió gratis, pero se hizo tan popular que sacó en total ocho ediciones. En la segunda edición incluyó al final del libro una página con trece líneas de comas, puntos, signos de interrogación y de exclamación para que cada lector las distribuyera a su gusto.
Un día empezó a preguntarse qué diría de él la gente tras su muerte, así que anunció que había pasado a mejor vida y se dedicó a preparar el funeral, al que asistieron unas 3.000 personas. Timothy tenía previsto aparecer ante el gentío para que el engaño se convirtiera en simple broma, pero al ver que su viuda no derramó ni una sola lágrima por él, se mosqueó y no le dio la gana de aparecer para desmentir su muerte. Es de suponer que para cuando murió de verdad, nadie movió el culo para ir a su funeral, por lo menos los 3.000 que ya habían ido al primero.

viernes, 2 de mayo de 2008

teléfono


- ¿Cómo vas vestida?
Me miré de arriba a abajo. Llevaba una camiseta con una serpiente dibujada, tejanos y unas botas raídas. Me costó contener la risa.
- Llevo un sujetador de encaje rojo y negro, y braguitas y liguero a juego.

El anuncio decía algo así como “Se busca mujer con voz agradable y don de gentes para trabajo telefónico”. Cuando llamé me contestó una voz de hombre: “Se trata de sexo por teléfono, ¿cómo lo ves?”. Me quedé tan sorprendida que no supe muy bien qué decir. “Si quieres, pruébalo ahora conmigo”. Tartamudeando, dije que lo pensaría y que si acaso ya volvería a llamar. De entrada me pareció muy fuerte, pero ya hacía tres meses que estaba sin trabajo y las deudas se acumulaban. Tanteé a las dos personas de las que más valoraba la opinión: mi madre y mi novio. Mi madre me dijo que si por eso me pagaban bien, y no tenía que ver a nadie ni hacer nada más, que por qué no. Mi novio me dijo que hiciera lo que me pareciera conveniente, que lo que yo decidiera le parecería bien. Esperé a que fracasaran las tres entrevistas de trabajo pendientes que tenía, volví a llamar y me apunté al carro.

El local era un pisito del Born con despacho, baño y salón, sin cocina. Solo una nevera de esas pequeñas en un rincón. En el despacho había cuatro escritorios, uno en cada esquina, cada uno con un teléfono heraldo gris. Ramon me presentó a las chicas: Eva, Jessica y Dunia. Naturalmente, no eran sus nombres auténticos…

Eva era la más veterana, no por edad, sino por experiencia. Era tan guapa que costaba imaginarla trabajando en teléfono erótico. Rubia, ojos azules, su sueño era ser modelo de lencería, ya que era demasiado bajita para ser modelo de pasarela. Conocía a todos los clientes, sus virtudes, sus defectos y sus debilidades. Estaba especializada en sadomaso. “¿Sadomaso por teléfono?”, me pregunté. Pues sí, y era una artista, cosa que puedo atestiguar porque la vi muchas veces en acción.

A Jessica le gustaba decir que era china, aunque por el color tostado de su piel podía ser filipina. Nacida en Sudamérica, si se la oía hablar sin verla parecía una cubanita amorosa (oye papiiiito) gracias a lo cual tenía una larga lista de fervorosos clientes. Mezclaba sabiamente la inocencia oriental con el almíbar sudamericano. Una bomba.

A Dunia apenas tuve tiempo de conocerla, porque acababa de tener un bebé y, aunque intentaba simultanear el trabajo telefónico con el de madre, a los pocos días tuvo que dejarlo.


- Oye, ¿hay algún bebé ahí?
- No, cariño, cómo va a haber aquí un bebé. Debe ser el de la vecina. Espera, que cierro la ventana.


"¡Dunia, dale la teta al niño, o llévatelo, pero que se calle!". Yo ahí me sentí de entrada como un pulpo en un garaje. Creí que no encajaría nunca, aunque de hecho, en el fondo lo que temía era encajar demasiado bien. Las otras chicas me dejaron escuchar algún servicio, me dieron algunos consejos aunque se reservaron sus propios trucos, y empecé a trabajar...

miércoles, 30 de abril de 2008

family guy

No se pierdan el trailer de la última película de Mel Gibson:


www.Tu.tv

lunes, 28 de abril de 2008

asociación de personas muertas


Lal Bihari (1961 – 1976 – 1994) era un feliz granjero de Uttar Pradesh. En 1976 se le ocurrió solicitar un crédito bancario, que le fue amablemente denegado por estar oficialmente muerto. Un tío suyo había conseguido declararle como tal sobornando a varios funcionarios para poder apropiarse de sus tierras.

Lal supo de la existencia de al menos 100 personas que se encontraban en su misma situación, vivitas y coleando pero oficialmente muertos. Fundó la asociación Mritak Sangh, la Asociación de Personas Muertas. Él y los demás miembros de dicha asociación, además de no existir oficialmente, corrían el peligro de ser asesinados por aquellos que les habían arrebatado sus propiedades (si robar a un ladrón tiene cien años de perdón, matar a un muerto debe tener doscientos). Al parecer se trata de una práctica bastante extendida en la India, cuyo objetivo es hacer innecesario el asesinato obteniendo a cambio todas sus ventajas.

Comenzó entonces la batalla para demostrar que estaba vivo. La correosa burocracia india no se lo puso fácil. Bihari, para llamar la atención sobre su caso, organizó su propio funeral, solicitó personalmente una pensión para su viuda, intentó ser detenido y procesado, e incluso llegó a presentarse a las elecciones presidenciales de la India en 1989 (que perdió frente a Rajiv Ghandi, que entonces estaba oficialmente vivo). Llegó incluso a cambiarse el apellido añadiéndole la palabra Mritak (muerto), y firmaba sus cartas como el difunto Sr. Bihari.

En 1994, por fin, consiguió resucitar. La Asociación de Personas Muertas cuenta actualmente con más de 20.000 miembros. Supongo que no pagan ninguna cuota, ya se sabe, cliente muerto no paga. Me pregunto si el estado indio le ha cobrado a Bihari todos los impuestos que se ha ahorrado durante todos estos años. Igual, si lo hacen, decide suicidarse.

sábado, 26 de abril de 2008

iñi piñi

Brujos del Congo achican guarifaifa a hombres despistados

Trece hechiceros ya están imputados como responsables del extraño imbunche sexual

Los hombres del Congo andan haciendo "patos yáñez" casi todo el rato, y no porque quieran garabatear a alguien, sino para protejer su miembro viril. Luego de una investigación de la policía congoleña, 13 chamanes fueron imputados por el cargo de hacer desaparecer o encoger los penes de una decena de 27 hombres. Según las víctimas, el insólito robo de virilidad se llevó a cabo en buses y trenes del Congo. Un hechicero se sentaba al lado de su víctima, y mediante una macumba y una pasadita de mano a la altura genital, el pene se le achurrascaba y quedaba bueno para nada. La terrible brujería quedó al descubierto debido a los múltiples llamados a las radios de las propias víctimas y sus tristes esposas que ahora no tienen cómo pasar las frías noches congoleñas. "Parece una broma, pero las víctimas realmente dicen que sus penes se encogieron, así que les aconsejo que vayan a sus casas y lo prueben en acción", dijo Jean Dieudonne Olegko, jefe de la policía congoleña y que investiga este raro caso de chamanismo. Un vendedor de tarjetas telefónicas que labura cerca de la estación de policía, confirmó que los congoleños quedan "iñi piñi". "Es verdad. Ayer vi a una de las víctimas y confirmé que la 'cosa" le quedó chiquitita", dijo Alain Kalala con asombro.
Nota: si se preguntan qué es exactamente un "pato yáñez", no dejen de visitar esta página

viernes, 25 de abril de 2008

sexo de quita y pon

La fuente del ángel del Pla de Palau fue inaugurada en el 1856. Allí iban las mujeres a lavar, a hablar y a contemplar la figura del ángel y sus atributos masculinos. Era el lavadero más concurrido de Barcelona, lo que beneficiaba por tanto al mercado más cercano, el del Born, en detrimento del de la Boqueria. Los payeses de la Boqueria solicitaron al ayuntamiento reiteradamente, sin éxito, que les colocara una fuente con otro ángel mejor dotado aún para atraer a la parroquia femenina.

Se suponía que el ángel, “el geni català”, era un homenaje al comercio, a la industria, a la navegación y a la ciencia, pero en realidad era el protagonista de sueños, chistes, chascarrillos y comparaciones odiosas. Y su vida no ha sido fácil. A cada tumulto, a cada revolución, a cada trinchera o manifestación, si se escapaba una hostia o una piedra iba a parar sin remedio a uno de los dos puntos más prominentes de su figura, uno de los cuales es la nariz.

Además el obispo de Barcelona, con la iglesia hemos topado, escandalizado por la tortícolis galopante que afectaba a cada vez más mujeres de la ciudad, ordenó capar a martillazos al pobre ángel mártir y cubrirle la entrepierna con una túnica taparrabos. A principios del siglo XX decidieron operarle y devolverle su sexo, aunque se lo hicieron de silicona, que con el tiempo fue volviéndose de color marrón de forma que, destacado sobre el blanco del mármol, parecía un durex high-sensitive modelo Kunta Kinte.
Y en la última restauración, a saber por qué, han decidido dejarle otra vez sin sexo al pobre. Sin embargo, han descubierto un enigmático mecanismo de cables y tubos que va desde su cabeza hasta un cubículo, la función del cual se desconoce. A mí se me ocurren varias posibilidades que haré llegar oportunamente al Sr. Hereu por si le interesan, aunque todas ellas pasan por restaurar la orgullosa virilidad del ángel alado.

jueves, 24 de abril de 2008

págame lo que me debes, Pepe


Por la noche tenía los pies destrozados.

En una paradita de Dianética, una mujer blanca recibía un masaje en la espalda de un hombre negro. Me pareció una imagen preciosa, pero antes de plasmarla les pedí permiso. Mal hecho. Insistieron en venderme un libro, y después de negarme posaron para mí pero con cara de foto. Me pregunto en qué tarjeta deben almacenarse las fotografías que no se han podido hacer.

En el palacio de la Virreina había un montaje de pizarras para que la gente escribiera lo que quisiera. Al pasar por delante, oí cómo un argentino le decía a los que iban con él: “la mujer española, cuando se casa ya no tiene más amigos”. De repente se para al ver que una chica acababa de borrar una pizarra. Hecho una furia fue hacia ella. “¿Por qué la borras? ¡Si es para vosotras!”. La pizarra decía “Hoy una rosa, mañana dos puñaladas”. Él volvió a escribirla con tanta rabia que las letras le quedaron desdibujadas.

Junto a las pizarras estaba el escenario de Com.Ràdio y los papeles para firmar por la calle del Capitán Trueno. Firmé. Albert Espinosa firmaba libros con cara de niño feliz.

Pepe Rubianes ha anunciado que tiene cáncer de pulmón y está en boca de todos. Lo siento por él, pero no lo siento más de lo que lo sentiría por un vecino, por un amigo o por un familiar. Ha hecho lo que ha querido, ha dicho lo que le ha dado la gana, ha conseguido vivir haciendo lo que le gusta. He leído frases dedicadas a él por esas criaturitas mediáticas que se dicen amigas suyas, todas ridículas excepto una, la que le dedicó (monsenyor) Carles Flavià. “Págame lo que me debes, Pepe”. Con dos cojones. Si Pepe sabe lo que le conviene, mantendrá a su lado a Carles en todo momento. No está al alcance de cualquiera recibir la bendición de un cura arrepentido que fue manager de la Orquestra Plateria y del Gato Pérez, que empezó oficiando bautizos y entierros para acabar colgando los hábitos, que se casó con la exmujer de Pepe, Lucy, que criticaba a Pepe porque “eso que tú haces lo puedo hacer hasta yo” y lo ha demostrado en el escenario.

Me habría gustado escribir esto ayer, seguro que he olvidado cosas dignas de ser escritas, pero me quedé dormida delante del ordenador. Tengo los pies destrozados, pero ha valido la pena. Tengo todo un año por delante para recuperarme.

miércoles, 23 de abril de 2008

jackalope


El jackalope es un híbrido de liebre y antílope. Dice la leyenda que es un animal con habilidades y poderes extraños, capaz de hablar, y muy astuto. Solamente se le puede ver durante las tormentas, y la única forma de capturarlo es dejar por la noche un tazón de whisky porque se lo bebe, se emborracha y se queda tirao.

El origen de este bichito legendario es el papilomavirus de Shope, una enfermedad que afecta a los conejos y liebres y que consiste en una producción desmesurada de keratina, que se acumula en forma de cuernos y excrecencias en la cabeza del animalico. Un ajco.

lunes, 21 de abril de 2008

los sonidos del éxito


La empresa Thriving Office comercializa un CD con ruidos de oficina, pensado para los que trabajan solos en su casa. El CD tiene dos pistas de 39 minutos cada una: Busy (ocupado) y Very Busy (ocupadísimo). Incluye voces, teléfonos, ruido de ordenadores, pasos apresurados...


Dicen que otorga credibilidad, autoconfianza, que favorece la concentración y aumenta la productividad. Cuesta unos módicos 13 dólares, y si no queda satisfecho, le devolverán el dinero, aunque presumen de que hasta hoy nadie ha devuelto ninguno. Igual la gente le ha encontrado otros usos, como ponerlo de fondo para llamar a alguien y decirle “estoy en la oficina, no me esperes despiert@ que estamos hasta los topes de curro”. Y si al otro lado del auricular oyen palabras en inglés, aún parecerán más profesionales.

sábado, 19 de abril de 2008

tin man


El hombre de hojalata miró el plato del suelo. Pocas monedas, cada día menos. Mientras mantenía la postura, recordó cómo se había hecho el disfraz: un bidón, un rollo de espuma de Servicio Estación, maquillaje plateado y rojo, papel de aluminio y un espray de pintura plateada para neveras. Como en un anuncio de alguna telefónica, la ciudad se movía deprisa con sus gentes, sus coches, sus semáforos pasando del verde al ámbar, del ámbar al rojo, del rojo al ámbar y otra vez al verde. El universo entero estaba en movimiento menos él.

Intentó recordar por qué escogió al hombre de hojalata, y no a un vaquero o a un senador romano, por ejemplo. Desde que ella se lo rompiera, sentía que necesitaba desesperadamente un corazón. Mientras esto pensaba, un grupito de adolescentes se arremolinó ante él, mirándole. “Ahora viene cuando me llueven las monedas”, pensó. Pero lo que hicieron esos entecillos altamente hormonados y trufados de acné fue reírse de él. En un impulso incontrolable, zarandeó su hacha de un lado a otro, y las risas se hicieron aún más agudas.

Como si fuera otro quien ocupaba el disfraz de hombre de hojalata, saltó de su pedestal y con destreza rebanó la cabeza de un adolescente con su hacha (¿he dicho que el hacha era de verdad, y no un simple palo envuelto en papel albal?). Antes de que nadie pudiera reaccionar, le abrió la caja torácica con el hacha y le extrajo el corazón. Echó a correr calle abajo con el corazón aún palpitante en sus manos. A sus espaldas, los adoquines de la calle se iban volviendo amarillos como en aquél vídeo de Michael Jackson.

viernes, 18 de abril de 2008

curros rwaros

En el libro Odd Jobs (Trabajos raros), la fotógrafa Nancy Rica Schiff recopila hasta 65 empleos curiosos. Entre los más extraños destacan el de una mujer de más de 50 años, afincada en Cincinnati, cuya función es evaluar olores (desde pies y axilas humanos hasta excrementos de animales).

Hablando de narices, la célebre nariz de Thomas Jefferson del Monte Rushmore sufre graves fisuras por la acción de la lluvia y el hielo: un escalador profesional contratado por el Gobierno es el encargado de restaurar los daños. Más sorprendente aún es ser Directora de un colegio para chicos que quieren ser chicas, como la del Colegio Vera de Nueva York.

Entre otros trabajos extraños retratados en el libro podemos encontrar los de catadora de comida para perros, pulidor de monedas, inseminador artificial, doctor de muñecas, medidor de pechos de modelos, operador de marcador, modelo de pies o diseñadora de vestidos para Barbie. Aunque siempre hay algún olvido sonado en estos casos, como es el de probador de termómetros rectales...

jueves, 17 de abril de 2008

zener


La baraja Zener fue creada hacia 1920 por el parapsicólogo J. B. Rhine sobre una idea del Dr. Karl Zener con el fin de estudiar la percepción extrasensorial. Consta de 25 cartas: 5 círculos, 5 cuadrados, 5 estrellas, 5 cruces y 5 líneas onduladas. Sus símbolos fueron escogidos por ser figuras simples pero distintas, desambiguas, de fácil medición estadística.

En los primeros experimentos, una persona sostenía una carta escogida al azar en alto con el dorso de cara al sujeto del experimento, y éste tenía que acertar de qué carta se trataba. A partir del cálculo de referencia de que al azar pueden acertarse 5 cartas de cada 25, esto es, un 20%, cuantos más aciertos obtenía una persona por encima de éstos, más probabilidades de que fuera clarividente. Algunas personas obtenían puntuaciones bastante altas, hasta que el avispado Rhine se dio cuenta de que era posible ver los símbolos a través de las cartas, impresas sobre un papel demasiado fino.
Desde 1964, el mago James Randi ofrece una recompensa a quien demuestre poseer un poder sobrenatural, por ejemplo la clarividencia. Durante un programa de televisión, sometió a un parapsicólogo a una prueba con 250 cartas Zener. Según la regla del 20%, debía acertar al menos 82 cartas. Su resultado final fue de 50 aciertos. En la actualidad, la James Randi Education Foundation ofrece un millón de dólares a quien supere una prueba controlada sobre su presunta cualidad sobrenatural. De momento, nadie lo ha logrado.

lunes, 14 de abril de 2008

bola de acero, al agujero


Al flipper no se juega sólo con las manos, sino también con el pubis. En el flipper el problema no consiste en detener la bola antes de que sea engullida por el agujero, ni en volver a lanzarla hacia el centro del campo con la furia de un defensa, sino en obligarla a entretenerse arriba, donde las dianas luminosas son más abundantes, rebotando de unas a otras, vagando desconcertada y demente, pero por propia voluntad. Y eso se obtiene no imponiendo golpes a la bola, sino transmitiendo vibraciones a la caja, y dulcemente, que el flipper no se dé cuenta y no salte la tilt. Se puede hacer sólo con el pubis, o más bien, con un movimiento de caderas, de modo que el pubis, más que golpear, frote, manteniéndose siempre más acá del orgasmo. Y si las caderas se mueven como se debería, más que el pubis son los glúteos los que dan el golpe hacia adelante pero con gracia, de manera que cuando el impulso llega al pubis ya está amortiguado, como en la homeopatía, donde cuanto más se diluye la solución, y ya la sustancia casi se ha disuelto en el agua que se ha ido añadiendo poco a poco, hasta desaparecer casi por completo, más potente es el efecto terapéutico. Así es como una corriente infinitesimal pasa del pubis a la caja, y el flipper obedece sin neurosis, la bola corre contra natura, contra la inercia, contra la gravedad, contra las leyes de la dinámica, contra la astucia del constructor que la pensó fugaz, y se embriaga de vis movendi, permanece en el juego por tiempos memorables e inmemoriales. Pero es necesario que sea un pubis femenino, que no interponga cuerpos cavernosos entre el ilio y la máquina, y que en medio no haya materia eréctil sino sólo piel, nervios, huesos, enfundados en un par de tejanos, y un furor erótico sublimado, una frigidez maliciosa, una desinteresada capacidad de adaptación a la sensibilidad de la pareja, un placer en encender su deseo sin padecer el exceso del propio: la amazona debe enloquecer al flipper y gozar de antemano de que después lo abandonará.

Umberto Eco






jumbo


El elefante Jumbo (1860-1885) nació en Abisinia, y su nombre significa "hola" en swahili. Llegado al Zoológico de Londres a cambio de un rinoceronte, se hizo tan famoso que todos los niños querían montarse en su grupa, incluido Theodore Roosevelt.

El director de circo Phineas Taylor Barnum lo compró por 10.000 dólares y le embarcó en el Assyrian Monarch hacia Nueva York. Sus admiradores, deshechos en llanto, le despidieron regalándole cestas de frutas, dulces y champán para el viaje.

El 15 de septiembre de 1885, en la estación de St. Thomas, Ontario, un pequeño elefante llamado Tom Thumb estaba a punto de ser atropellado por la locomotora de un tren de mercancías. Jumbo corrió a las vías a salvar a su amigo y en el último segundo le empujó fuera de los raíles. La locomotora y dos vagones descarrilaron. Tom se salvó, pero Jumbo... antes de morir, abrazó a su cuidador con la trompa. El maquinista también murió, pero no consta si abrazó a alguien antes o no.

Barnum hizo diseccionar al elefante y donó su esqueleto al American Museum of Natural History de Nueva York. En la fiesta de entrega del esqueleto se sirvió gelatina que, según Barnum, había sido preparada con los colmillos de Jumbo triturados. Después compró a una elefanta llamada Alice y organizó un espectáculo itinerante conjuntamente con Jumbo disecado en el que se la exhibía como la "novia de luto".

En 1975 los restos de Jumbo fueron consumidos por un incendio. Se conserva un fragmento de su cola en los archivos del Tufts College y sus cenizas están guardadas en un tarro de mantequilla de cacahuete Peter Pan Crunchy de catorce onzas en el despacho de su director deportivo.
De modo que si algún día un niño repelente le pide que le dibuje un elefante, no me sea pardillo: dibújele un tarro de Peter Pan y dígale que el elefante está dentro. Después prepárele una rebanada de pan con mantequilla de cacahuete y oblíguele a comérsela.

sábado, 12 de abril de 2008

la pescamorfosis


Cuando Liborio Salsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró dentro de su bañera convertido en un monstruoso pez. Estaba tumbado sobre su espalda dura, y en forma de caparazón y, al levantar un poco la cabeza vio un vientre plano, grisáceo, dividido por una cinturita de avispa. Apoyándose en sus débiles paticas se llegó al espejo del armario. El cristal le devolvió un rostro feo de cohones con expresión de muy mala hostia, y además estaba empezando a asfixiarse.

"¿Qué me ha ocurrido?", pensó.

No era un sueño.

En esas entró su hermana y le vio. Cogió el mocho que estaba detrás de la puerta del baño y la emprendió a mochazos con el pescao gritando "¡Chúpate esta, bisho! ¡Y esta!". Al día siguiente, en el restaurante de la familia Salsa el plato del día era la bullabesa al estilo del chef.

viernes, 11 de abril de 2008

café raro

El café raro, vulgarmente conocido como cacafé, vale unos 648 dólares por kilo y unos 100 dólares por tacita de bar. ¿Qué tiene de especial para ser tan caro? Muy fácil: lo selecciona personalmente (¿felinamente?) el gato de Algalia, algo así como un sexador natural de granos de café. Este gatito gourmet indonesio ingiere granos de la variedad Kopi Luwak, y después, lógicamente, los defeca. Y ahí es donde entra el hombre, que los recoge, los limpia, los tuesta, los vende y se forra.

Cómo se están poniendo los precios. Nunca la mierda fue tan cara.

miércoles, 9 de abril de 2008

agüela sabia


Estaba un día la abuela de Vito Corleone sentadica tomando el sol tan a gusto cuando se le acercó su nieto, que se casaba al día siguiente. Vito, que adoraba a su abuela, le pidió su bendición y algún consejo para el éxito de su futura vida matrimonial. La abuela, sabia en hierbas, caldos, vinos, aceites y cataplasmas, le dijo:

Sil vigore va bene,
avanti con il pene.
Sil vigore mengua,
avanti con la lengua.
Ma sil vigore é nulo,
vaffan’culo.

Dicho lo cual, se echó un trago de la bota de vino que arropaba amorosamente en su regazo y se quedó dormida plácidamente.

martes, 8 de abril de 2008

the soothsayer


Faltaban tan solo algunos días para el cumpleaños de Cedric, y Omar, de vacaciones en Jerusalén, recorrió sus callejuelas en busca de algún regalo digno de su amigo. Sus ojos se detuvieron en la Ouija del escaparate de una tienda de antigüedades. El siguiente recuerdo de Omar es que deambulaba por Jerusalén con un paquete cuidadosamente envuelto en su mochila.

Envueltos en la creación del que tenía que ser su próximo disco, charlar con la tabla se convirtió para ellos en una adicción similar a la droga. La llamaban The Soothsayer, la que habla y calma. La tabla empezó a revelarles historias, nombres, lugares, e incluso llegó a decirles que se oponía totalmente a la realización de su nuevo disco. Puesto que el proyecto seguía adelante, la tabla pasó de las súplicas a las exigencias y amenazas. Durante la grabación el batería abandonó el grupo, el estudio se les inundó dos veces, se les arruinó todo el equipo, Cedric se destrozó un pie, y el ingeniero de sonido abandonó el proyecto debido a problemas mentales y dejando tras de sí un montón de pistas inservibles. Un día la cubierta de la Oiuija se despegó mostrando un mensaje escrito en arameo antiguo que nadie ha podido traducir.

Dicen que hay muchas maneras de cerrar una conexión espiritual: vestir de blanco durante un año entero, rodearse de sal, encerrar el objeto en una caja y pedirle a alguien que la abra para transferir su propiedad y la maldición que comporta, romper el objeto en siete pedazos y rociarlo con agua bendita... o enterrarlo. Omar la envolvió en un paño, buscó un sitio apropiado y la enterró. Cedric le pidió que nunca le revelara dónde a nadie.

Aun así, la maldición parecía no tener fin. Omar se despertaba de madrugada por un extraño impulso para descubrir en pleno apagón que éste solo afectaba a su apartamento, o para ver que los archivos de los temas que había compuesto a media noche se habían evaporado. Llegó incluso a volver allí donde la había enterrado para asegurarse de que nadie la hubiera liberado.

The Bedlam in Goliath se convirtió para The Mars Volta en “el disco que no quería nacer”, y los nombres de sus temas les fueron inspirados o dictados directamente por la Ouija: Aberinkula, Metatron, Ilyena, Wax Simulacra, Goliath, Tourniquet Man, Cavalettas, Agadez, Askepios, Ouroboros, Soothsayer y Conjugal Burns.
Se supone que sigue enterrada... o no.

domingo, 6 de abril de 2008

alsatian

Pa desintoxicar.

mantis


Mantis, la discípula, entró en el templo con el corazón encongido. Avanzó entre las sombras con la cabeza baja, junto a la fila de columnas de las que no se veía el final, hasta llegar a los pies del trono de la Sibila de las Letras, su maestra. De un saquito que llevaba colgado al cuello sacó una pizca de una antigua mixtura de hierbas y la lanzó sobre el fuego eterno que ardía al pie de las escaleras. Un fogonazo la deslumbró por un instante y la Sibila apareció ante su trono, terrible y bella, joven y vieja al mismo tiempo.

- Habla, pequeña Mantis -dijo la Sibila.
- Maestra, una duda me corroe. A veces escribo cosas que, al releerlas, me parecen de un cursi total.
- ¿Y?
- Pues eso, que es como si no reflejaran exactamente lo que yo pretendía.
- Ponme un ejemplo.
- Vale. Supongamos que escribo "Las flores al amanecer, perladas de rocío, salpicaban de añil el prado a pinceladas, como una tela impresionista". ¿No sería eso, sabia Sibila, de un cursi que te cagas?
- Juega con las palabras, querida. Traduce lo intraducible. Supón que en lugar de flores pones heridas, en lugar de amanecer, campo de batalla, por perladas de rocío, ensangrentadas, por verde, rojo, y en lugar de tela impresionista, infierno pagano.
- Mmmm... "Las heridas en el campo de batalla, ensangrentadas, salpicaban de rojo el prado a pinceladas, como un infierno pagano". Sí, más heavy sí que queda, sí, pero... si tanto traduzco, nada quedará de aquello que yo pretendía expresar al principio.
- Pequeña Mantis, dime, ¿tú para quién escribes?
- Pues... para mí.
- Ya, y un cuerno. Mira, reina, me has pillado viendo Titanic y ardo en deseos de saber cómo acaba. Si eso me mandas un e-mail y quedamos un día de estos.
- Pero Sibila, yo...
- Y no te olvides de dejar el donativo voluntario en la bandeja de la entrada.

Dicho esto, y tras un fogonazo aún más deslumbrante que el primero, la Sibila desapareció. La pequeña Mantis, abatida, se dirigió hacia la salida. Cuando ya tenía un pie fuera del templo, se oyó un trueno. Mantis miró hacia arriba y dijo "Vale, vale, ya la pongo". Se sacó una moneda de oro del canalillo y la depositó en la bandeja. Mientras, en la lejanía, se oía vagamente una canción de Céline Dion.

jueves, 3 de abril de 2008

monstruo


Desde que le viera allí, oteando el horizonte desde la proa de su nave, no podía pensar en otra cosa que en él. Tan bello, tan orgulloso, tan... humano. Se quedó embobada mirándole mientras el barco se alejaba y no se le ocurrió otra cosa que seguirle. Después de todo, ¿qué dejaba atrás? A una madre que nunca la comprendió, a unas compañeras, que no amigas, que simulaban compadecerse de ella pero que a sus espaldas se reían. Cuando se iban de fiesta a las playas y los puertos a seducir marineros con sus cantos, sus acuáticas cabelleras, sus labios de coral rojo y sus hermosos pechos, ella se acurrucaba entre las rocas para que nadie pudiera verla. No había espacio para ella ni en el mar ni en la tierra. Media casta, mestiza, monstruo eran palabras que de pequeña tuvo que acostumbrarse a escuchar. Al crecer ya nadie se atrevía a pronunciarlas abiertamente, pero sabía que las seguían pensando.

Estuvo siguiendo el barco día y noche durante semanas y llegó a conocer las costumbres de aquél que la había embrujado. Cada noche al aparecer la luna, él salía a cubierta a pasear. Unos pasos y se detenía, más pasos, y miraba el cielo. Unos pasos más allá miraba el reflejo de la luna en el agua, se pasaba la lengua por los labios y se complacía en su sabor salado. El mismo sabor salado que ella sentía en los suyos. Lloraba de impotencia y de incertidumbre, y sus lágrimas hacían subir el nivel del mar sin que nadie se apercibiera de ello. Después de todo, ¿qué eran unas gotas más de agua salada en el océano?

Una noche, por fin, reunió las fuerzas necesarias. Esperó a que él saliera de su camarote, cuando la única luz en la noche eran la luna, las estrellas y la débil claridad de los faroles del barco. Esperó a que llegara a proa y entonces saltó ágilmente por la popa. Despacito se le fue acercando. El agua que chorreaba de su piel empapaba la cubierta. Cuando estaba a tan solo a un par de metros él notó su presencia, se dio la vuelta y la vio.

Ella bien sabía que era imposible que él sonriera, que corriera a abrazarla presa de una inesperada pasión. Al menos al principio. Sin embargo, tenía algo que ofrecer que sus hermanas no tenían. No esperaba ver en su rostro esa expresión gélida primero, horrorizada después, ni esperaba su desgarrado grito de terror. Ella intentó imitar los cantos de sus compañeras, esos armónicos sonidos de efecto hipnótico que rendían a los humanos y les hacían caer de rodillas como a un enamorado suplicante. Pero todo lo que salió de su boca fue un repulsivo gorgoteo acuoso.

Cuando él hizo ademán de coger su cuchillo para atacarla ella vio que todo estaba perdido. Le contempló aún un segundo más consciente de que sería la última vez y se lanzó de nuevo al mar.

Nadó, nadó y nadó hasta llegar al mar profundo donde ninguna sirena ni ningún humano había llegado antes. Sacó su cabeza de pez del agua y miró. No había gaviotas ni barcos ni islas. Una nada azul, inmensa, rota solo por los cantos de las ballenas.

Se sumergió tan profundamente como pudo resistir y después volvió a subir a toda velocidad hasta saltar fuera del agua. Echó un último y rápido vistazo al mundo aéreo antes de volver a sumergirse como una flecha y herirse las piernas contra las rocas del fondo. Algunas nubecillas de sangre negra la envolvieron, y rápidamente aparecieron los tiburones. El dolor de sus dentelladas le pareció hasta dulce comparado con el que le había causado ver que aquél a quien adoraba sentía repulsión por ella. Su último pensamiento fue que le quería.

¿por qué la terraza de Yolanda?


Yolanda cada año celebra una fiesta de cumpleaños en su casa. La primera vez que fui no conocía a nadie. En estos casos, me va muy bien fumar porque me mantiene las manos ocupadas, a veces alguien me pide fuego o un cigarrillo, y ahí ya se rompe el hielo. Pero resulta que en casa de Yolanda no se puede fumar, porque es cantante y alérgica al humo. Así que nada, ajo y agua. Antes del café, vi cómo Mónica cogía paquete y mechero y se escabullía hasta la terraza. Yo cogí los míos y me fui detrás de ella.

La terraza de Yolanda de noche es como una pecera oscura y fresca. Algunas plantas, ropa tendida, y por única luz la que se filtra tamizada desde el comedor. Con la intimidad a la que invitaba el ambiente, Mónica y yo empezamos a hablar. Mónica tiene unos ojos preciosos, azules, de largas pestañas. Iba para cantante, como su padre, pero nunca le ha gustado subir al escenario. Estudió psicología y ahora ayuda a la gente, que es lo que le gusta de verdad. Al rato, la puerta deslizante de la terraza se abrió. Era Pep, el compañero de Yolanda, paquete y mechero en ristre. Pep es un buen guitarrista. Cuando se cansó de ir dando tumbos de un grupo a otro, empezó a acompañar a Yolanda en estándares de jazz y de blues, se enamoró de su voz y de ella y ahora la acompaña también en la cama, aunque con otro instrumento. Se siente un poco frustrado porque para sobrevivir tiene que dar clases a niñatos en lugar de tocar en el escenario con una big band y Yolanda enfundada en un traje de noche negro.

Fueron pasando los minutos y la pecera cada vez estaba más llena de pececitos de colores, todos distintos, cada uno con su voz y con su historia. Al cabo de una hora ya casi no cabíamos en la terraza. Yolanda se había quedado sola en el comedor con cara de pocos amigos, y mientras reíamos con nuestra risa de pez feliz durante la típica ronda de chistes, ella se desgañitaba. No podíamos oírla, pero no era muy difícil leer en sus labios: “¡Eh! ¡Que es mi cumpleaños! ¡Entrad de una vez, o no saco la tarta!”.

miércoles, 2 de abril de 2008

jules


En el gimnasio del general Francisco Amorós en París, allá por el 1808, se trabajaba con halteras, mazas, tiro de cuerda y flexiones de rodillas. Entre los saltos contaba ya con el salto con pértiga. Utilizaba como aparatos barras de madera horizontales, a veces emparejadas en forma de paralelas, en las que había que trepar, subirse y pasar a pulso, así como voltearse o realizar equilibrios. Introdujo también el salto del potro de madera originario de la Edad Media.

Desde que su alumno Henri Maîtrejean, director del circo Napoleón, inventara el trapecio, se entrenaban juntos en el gimnasio soldados y trapecistas. Pero en el fondo el general despreciaba a aquellas criaturas de circo. Un día otro alumno suyo le presentó a su hijo, a quien entrenaba, un niño larguirucho y algo desgarbado llamado Jules que, en cuanto subía al trapecio, se convertía en un ser elástico y ligero que podía volar.
Poco a poco fue ganándose a Amorós hasta que, después de una magnífica actuación en un parque, éste le dijo que algún día entraría en la historia por la puerta grande y sería famoso en todo el mundo. El general no pudo ver el debut de Jules en el Alhambra Theater, ni cómo inventaba el trapecio volante y otros aparatos, ni cómo viajaba por todo el mundo entre aplausos y piropos. Y sí, Jules pasó a la historia, pero no por sus saltos, sus fintas ni sus acrobacias, sino por su forma de vestirse para actuar. El apellido de Jules era Léotard.

He'd fly through the air with the greatest of ease,
That daring young man on the flying trapeze.
His movements were graceful, all girls he could please
And my love he purloined away.