martes, 16 de septiembre de 2008

la casa


Pete, vestido con ropa de trabajo, no se atrevió a mirarla directamente a los ojos hasta que ella se lo exigió con voz firme. En el cenador chino del jardín a aquella hora de la mañana el aire fresco corría libremente dejando caer hojas en el té de la Sra. Winchester. Sobre la mesa de metal esmaltada en blanco, un delicado juego de té de porcelana, un platito con pastas, mantequilla y confituras variadas. Sarah lo tiró todo al suelo de un manotazo y abrió un gran papel sobre la mesa. Su dedo iba volando de un lado a otro dando indicaciones que Pete apenas podía seguir. Reparó en el plano en una puerta que daba al vacío y se lo indicó. Ella hizo como si no le hubiera oído y acarició el lomo de su gata mientras ésta lamía la leche derramada. “Pero cuánto le gusta la leche a mi Annie”, le susurraba.

Cada mañana, la señora y el capataz se reunían en el cenador para establecer los trabajos de construcción del día. Si llovía, ella abría un paraguas mientras él, de pie, se empapaba pacientemente sin una queja. Pero Sarah acababa tan empapada como Pete, porque usaba el paraguas solo para evitar que el plano se mojara demasiado. Después de la reunión, subía al coche de caballos y él la llevaba al otro lado del jardín, donde las dos tumbas. Ante la lápida de la izquierda Sarah desplegaba el plano y explicaba excitada sus planes y proyectos a la tierra. Después escupía sobre la tumba de la derecha y gritaba: “¡Tú los creaste, maldito seas!”

Un día Pete se atrevió a preguntarle cuándo calculaba ella que podía darse la casa por acabada. “Nunca”, le dijo. Todas las tardes Sarah tocaba su piano, que tenía dos teclas desafinadas. El viento giraba alrededor de la gran casa haciendo girar a su vez las notas de un Para Elisa disonante, perverso, que se colaba en contrapunto con el ruido de sierras, martillos y pulidoras. Eso, y el eterno olor a pintura fresca y barniz.

Puertas detrás de otras puertas, pasillos imposibles, escaleras que no se sabe si suben o bajan, ventanas a ninguna parte, columnas sin pies ni cabeza, arcos asimétricos, trampillas falsas... Si uno ponía la mano sobre la pared, notaba el latido de la casa. Sarah no vivía en su interior: era la casa quien vivía alrededor de Sarah. Los chicos de Pete llevaban siempre una brújula encima, y aún así a menudo se perdían. Una vez, uno de ellos estuvo cinco días perdido en el interior de la casa. Tras la tercera expedición en vano, Pete estaba dispuesto a volver a entrar a buscarle, solo, diciendo que no volvería sin él, cuando Sarah le ató una cuerda a la cintura y se ató el otro extremo a la suya. Fue ella quien encontró al chico en el ala este arrodillado al pie de una ventana tapiada, a punto de morir de sed. A su lado, Annie le miraba con curiosidad. Ella nunca se perdía.

En el pueblo decían que Sarah, con tantas habitaciones, escaleras y puertas, pretendía engañar a la muerte y a sus espectros. Menuda tontería. Como si se pudiera. Y decían también que una mujer acudía a la casa por las noches con una bola de cristal, ponía los ojos en blanco y lloraba como un bebé hasta que Sarah le daba el pecho.

Pasados 38 años, una hora antes del amanecer, la muerte entró en la cámara de Sarah atravesando la pared. Sarah le preguntó cómo había podido encontrarla. “He seguido tu sombra”, respondió la muerte.

viernes, 12 de septiembre de 2008

la sonrisa del vampiro


En Alemania, la última moda estética entre los jóvenes es... ¿aumentarse los pechos? ¡Nor! ¿Reducírselos? ¡Nor! ¿Levantarse el culo? Nor, nor y nor. Es afilarse los dientes, solo los caninos o caninos e incisivos, al más puro estilo vampiro. Muy gótico, pero a la Seguridad Social alemana no le ha hecho ninguna gracia, porque se ven dentro de nada con colas en los ambulatorios a causa de infecciones y flemones diversos. Para curarse en salud valga la repugnancia, han avisado que no piensan ocuparse de los pobrecitos vampiros dolientes. Les da igual que les quede por delante toda una eternidad tomando aumentine, no les importa que tengan que alternar la sangre fresca con Nolotil en ampollas bebibles, se la suda que tengan que recurrir a la más burda ortopedia para horadar la piel ajena. No tenían suficiente los pobres con la amenaza del sida y de otras chungueces que se transmiten a través de la sangre.
¡Los vampiros tienen sus derechos! Desde aquí pedimos que puedan gozar sin gasto alguno de crema solar factor 6000 para poder salir a la calle, que se les distribuya gratuitamente plasma con garantía de calidad y pureza igual que se hace con la metadona para los drogadictos, y que en los restaurantes se avise con claridad de si un plato lleva ajo o no.
Lo queramos o no, vampiros y humanos estamos condenados. A entendernos.

viernes, 5 de septiembre de 2008

titiwai


El techo de la gruta de Waitomo, en Nueva Zelanda, es un cielo estrellado gracias a los Arachnocampa luminosa o titiwai. Colonias de miles de millones de gusanos tejen una especie de telas colgantes con perlitas líquidas dulces. Una vez lista la trampa, usan su propia luz para que los insectos voladores crean que están fuera, bajo las estrellas, y se queden pegados a una muerte segura. Qué cosas tiene la madre naturaleza.


lunes, 1 de septiembre de 2008

gazpacho a la bin laden


El jeque Hamed al Hayes se ha atrevido ahora a explicar las exigencias de los miembros de Al Qaeda cuando controlaban parte de Irak. Prohibieron a las mujeres comprar hortalizas macho (pepinos, berenjenas, calabacines...) pero les permitían comprar tomates. A las solteras y viudas el gazpacho les quedaba sosísimo, como atomatao.
Los terroristas mataban a las cabras hembra porque sus genitales no estaban cubiertos y porque llevaban las colas hacia arriba. Si un señor llevaba la cola hacia arriba no pasaba nada. Algunos vendedores de helados fueron asesinados porque el helado no existía en época de Mahoma, y mataron a varios barberos porque les prohibieron afeitar barbas y vetaron las patillas. Con dos cojoncillos.
Las mujeres tenían que cubrirse de pies a cabeza bajo amenaza de secuestro o asesinato, y fueron obligadas a casarse con miembros de Al Qaeda, algunos llegados desde otros países árabes y que amenazaban con asesinar a los niños si la familia accedía al matrimonio.
Desde finales del 2006 el movimiento El Despertar, integrado por milicianos tribales sunís, apoya a EEUU en su lucha contra Al Qaeda, que ha sido expulsada de Diyala y Anbar y que se ha replegado en Mosul. El gazpacho como Alá manda ha vuelto a muchos hogares.

martes, 26 de agosto de 2008

nomenclatura binomial


Níscalo, rovelló, guíscano, seta roya, hongo de pino, rebollón, ziza gorri, mícula, pingadouro, pebrasos, esclatasangs... Esta es una ínfima muestra de los nombres con que se designa a una de las setas más preciadas. Su nombre vernáculo --popular-- cambia con la idioma, la provincia y hasta con el valle de quien lo recolecte. Para evitar líos --que los hay--, los científicos utilizan un sistema llamado nomenclatura binomial con que a cada especie se le designa un nombre latinizado compuesto por dos términos: el género y el epíteto. Así, la ciencia no habla de níscalos sino de Lactarius deliciosus o de Lactarius sanguifluus.

En el 2008 se cumplen 250 años desde que Carl von Linné, creador de la nomenclatura binomial, publicó la décima edición de su Systema Naturae, con el que generalizó su método y clasificó a más de 3.300 animales y 7.700 plantas. La Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica --entidad que supervisa la designación científica de los animales-- conmemora entre hoy y el jueves el acontecimiento con un simposio en la ciudad de París, en un momento en el que las empresas empiezan a dejar su huella en los nombres científicos.

Muchos especialistas se oponen a la nueva costumbre de utilizar los nombres de las especies con fines publicitarios. Roberthoffstetteria nationalgeographica, Proceratium google o Hylaeus tetris, son algunos ejemplos. Pero lo cierto es que desde el principio de la nomenclatura binomial se han ido dando casos que han banalizado, en cierto modo, esta disciplina. El mismo Linné se burló del conde de Buffon, uno de sus detractores, bautizando al sapo común con el nombre de Bufo bufo..

De modo parecido, numerosos personajes públicos han visto inmortalizados sus nombres en alguna que otra especie: el pequeño insecto Leonardo davincii, la avispa Mozartella beethoveni, la hormiga Pheidole harrisonfordi (¿en loor a Harrison Ford, o a Harry Sönfor?), la planta Napoleonaea imperialis, el desdichado escarabajo cavernícola Anophthalmus hitleri o el género de araña Orsonwelles, que agrupa diversas especies como O. othello, O. macbeth o O. falstaffus.

Bandas extintas como los Beatles, los Sex Pistols y los Ramones han dado nombre a especies también desaparecidas de trilobites, como Avalanchurus lennoni, Arcticalymene viciousi o Mackenziurus joeyi. La devoción ha ido incluso más allá, hasta el punto de que géneros reciban el nombre de personajes ficticios tales como el del ácaro Darthvaderum, el del crustáceo Godzillius, el del pez Satan o el de especies como la de una araña que vive en total oscuridad en las cuevas y que recibe el nombre de Draculoides bramstokeri, el pequeño gorgojo Phrydiuchus quijote o la avispa jorobada Stylaclista quasimodo.

Mención especial requieren los nombres derivados de la mitología de Tolkien. El año pasado, un equipo español halló una nueva especie de invertebrado en cuevas de Castellón y Tarragona: el Gollumjapyx smeagol. Asimismo, Nazgulia, Legolasia, Gimlia o Entia corresponden a géneros de avispa inspirados en El Señor de los Anillos.

La locura por los nombres ha llegado a alcanzar la ordinariez, como los de los escarabajos Colon rectum, C. grossum o C. mosntruosum, el dinosaurio Scrotum humanum o el hongo que, por su forma, el propio Linné denominó Phallus impudicus. Pese a los raros ejemplos, lo cierto es que la nomenclatura ha sido, de siempre, una fuente de creatividad. Cualquier especie tiene su etimología. Todo nombre científico cuenta una historia, si no descabellada, por lo menos curiosa.
De El Periódico

domingo, 24 de agosto de 2008

sister italia


El sacerdote Antonio Rungi ha organizado el concurso de belleza Sister Italia 2008, un certamen en el que se podrá elegir por Internet a la monja más guapa de Italia. Con él pretende cambiar "la imagen que se tiene de que las monjas son mujeres tristes, desilusionadas de la vida y no realizadas". Y aunque ayer aún no había recibido la bendición por parte del Vaticano, Rungi cree que su proyecto servirá para "aumentar las vocaciones entre las jóvenes y para acabar con los prejuicios de que son las chicas menos atractivas las que se hacen monjas". Las religiosas no tendrán que desfilar con sus hábitos ni en bikini, ni mostrarse sobre ninguna pasarela. Solo tendrán que enviar fotos bonitas y expresivas, que muestren la belleza tanto en el plano estético como espiritual. La única condición para concursar es ser novicia o profesa mayor de 18 años y menor de 40.

"Una monja santa, inteligente, pero también guapa, puede dar mucho en la misión de la evangelización y de la pastoral juvenil; vivimos en tiempos en los que la visibilidad es muy importante y puede servir a las monjas para que se conozca su instituto o el carisma de una fundación religiosa", afirma el ideólogo del certamen. Esta novedosa iniciativa se añade a otro proyecto que el año pasado también dio mucho que hablar en Italia, la Clericus Cup, una liga de fútbol solo para curas en la que juegan cerca de 300 clérigos.

sábado, 23 de agosto de 2008

jardines de cristales


Sobre los materiales porosos, alzándose por encima de la solución mediante una acción capilar, crecen los jardines de cristales. El agua se evapora de la superficie, depositando materia sólida cristalina. También pueden hacerse jardines sumergidos en los que los cristales ascienden como extrañas algas, o sumergiendo en la solución un hilo, ver como se forma una extraña estalactita cristalizada.

Para fabricar un jardín de cristales se necesita:
  • Uno o varios materiales porosos (carbón vegetal, esponja, ladrillo, corcho, una piedra porosa cualquiera...)
  • Agua destilada
  • Sal sin yodo
  • Amoníaco
  • Azulete
  • Colorantes alimentarios
  • Una bandeja o cubeta no metálica (de cristal, por ejemplo)
  • Un bol grande para hacer la mezcla
  1. Coloque en el fondo de la cubeta el sustrato que haya elegido a trozos de 2-3 cm de diámetro formando una capa uniforme.
  2. Rocíe con agua destilada el sustrato. Que quede bien empapado, pero no encharcado. Si es necesario, elimine el agua sobrante.
  3. En un bol mezclador, ponga tres cucharadas (45 ml) de sal sin yodo, 3 cucharadas (45 ml) de amoníaco y 6 cucharadas (90 ml) de azulete líquido. Remueva hasta que todo se haya disuelto.
  4. Vierta la mezcla sobre el sustrato húmedo.
  5. Use un poco de agua para aprovechar los residuos sólidos que hayan podido quedar en el fondo del bol, y viértala sobre el sustrato.
  6. Ponga algunas gotitas dispersas de colorante alimentario sobre el jardín. El color de los cristales sin colorante será blanco.
  7. Esparza más sal (unas dos cucharadas, alrededor de 30 ml) sobre el jardín.
    Coloque la cubeta en un lugar resguardado.
  8. Los días 2 y 3 vierta una mezcla de amoníaco, agua y azulete (2 cucharadas o 30 ml de cada) en el fondo de la cubeta, con cuidado de no cargarse los cristales que ya habrán empezado a crecer. Ahora ya puede dedicarse a observar cómo crece día tras día.
Pero si le da pereza montar todo este sidral, espabílese para conseguir un Magic Crystal Garden, un Magic Rocks o un Space Age Crystal, por ejemplo.






jueves, 21 de agosto de 2008

parao



Con los ojos cerrados y la cabeza inclinada levemente hacia su izquierda, Ángel Pantoja Medina, conocido por sus amistades como “Pedro”, parecía descansar de pie en la esquina de su sala, en el apartamento 47 del residencial público Juan César Cordero, en Hato Rey.

Desde una radio en un apartamento cercano, Rubén Blades cantaba triste sobre la pérdida de un ser querido. Pedro murió baleado, y su cuerpo fue encontrado la madrugada del viernes bajo el puente de Cantera, a la orilla del caño Martín Peña. Obedeciendo un deseo que expresó durante los pasados seis años, Pedro no fue puesto en capilla ardiente dentro de un ataúd. En vez, fue embalsamado y, en un acto insólito nunca antes visto en Puerto Rico, velado de pie en su casa: “Yo no quiero estar en una caja. Si algo me pasa, quiero que me velen parao”.

“Lo habló serio varias veces con nosotros, y se lo dejó dicho a su familia”, explicó el embalsamador Moi Marín, amigo de la familia y ejecutor de la peculiar obra. “Fue un procedimiento de embalsamamiento común y corriente. Sólo que estaba agarrado con unas grapas a la pared para que no se fuera de frente”.

Ayer, Pedro llevaba puestas gafas plateadas Dolce & Gabbana, gorra de los Yankees color marrón combinada con su camisa, una enorme cadena plateada con una cruz y los dedos gordos de ambas manos metidos en los bolsillos delanteros de sus holgados mahones. Delante se encontraba un pequeño altar con flores.

José A. Sánchez Fournier

martes, 19 de agosto de 2008

telectroscopio


La gente decía que Alexander Stanhope St. George estaba loco. A quién sino a un loco se le ocurriría construir un túnel telescópico entre Londres y Nueva York con un ingenioso juego de espejos y lentes que permitiría ver en tiempo real las imágenes de un extremo en el otro del túnel. En 1890, tras años de pulir el proyecto, la excavación para su telectroscopio empezó en una isla del Atlántico. Durante 4 largos años Stanhope y su equipo trabajaron duramente y se enfrentaron a inundaciones imprevistas, plagas, socavones y sabotajes. Mientras los periodistas, para echarle un poco de gracia al asunto, advertían que la construcción del telectroscopio podía inundar toda la ciudad de Londres.

La obra quedó inacabada. Alexander Stanhope St. George acabó sus días en la clínica mental de Bethnal Green. Solía esconderse bajo la cama por si las paredes se resquebrajaban y vaciaban todo un océano de barro sobre él.

El pasado mes de mayo, el tataranieto de Alexander encontró sus planos y sus papeles en el desván y se propuso acabar su obra. Puesto que de lo que se trataba era de ver en tiempo real imágenes de Nueva York en Londres y viceversa, puso una cámara en cada ciudad y a correr. Si su tatarabuelo levantara la cabeza le daría un buen capón.

jueves, 7 de agosto de 2008

¿de qué color es el oso?


En Longyearbyen está prohibido morirse. Bueno, uno se puede morir, pero nadie le enterrará. Hace 70 años se descubrió que los cuerpos del cementerio no se descomponen, sino que permanecen inalterados gracias al permafrost, y a la gente eso le da mal rollo. Así, de paso las autoridades locales se ahorran un montón de gastos.

En Longyearbyen no hay residencias para ancianos, pero sí un jardín de infancia. El color de pintura que más utilizan los niños es el amarillo, con el cual pintan soles y los pegan en las ventanas. Algunos de estos niños tienen problemas de motricidad debido a las pesadas ropas que deben llevar durante la larga noche invernal. Su profesora va siempre armada a causa de los osos polares. En sus clases explica que hay que apuntar al pecho del oso en lugar de a la cabeza para no errar el tiro. Si se falla, la única opción que queda es sacudir los guantes en la nieve para distraer al bicho, o bien decirle que en Longyearbyen está prohibido morirse y que se atenga a las consecuencias.

Eso sí, los osos polares están protegidos y en caso de que se mate a uno, hay que demostrar que ha sido en defensa propia. Para ello lo más práctico es dejarse herir un poquito primero por el oso para demostrar que iba con mala fe. Otra solución es poner junto al oso difunto el cadáver no enterrado del vecino que se murió sin permiso, que se habrá guardado cuidadosamente en casa para la ocasión. El oso quedará como un asesino, y sus compañeros devorarán ambos cuerpos haciendo innecesario el enterramiento.

La gente de Longyearbyen es buena gente, y no quiere problemas ni con los osos ni con los muertos.

jueves, 31 de julio de 2008

ammon cornute


En Egipto, en la época ptolemaica, las rutas de camellos pasaban por un templo consagrado a Amón, en la parte trasera del cual los camelleros tenían por costumbre hacer aguas menores. Fruto de esas micciones, en las paredes del templo fue formándose una sal que los sacerdotes llamaron “amónica” o “amoníaca”. Con el tiempo aprendieron a utilizarla y a obtenerla a partir del estiércol de camello y de cornamentas y pezuñas de distintos animales.

Los sacerdotes usaban las sales amoniacales para luchar contra la peste, pero también para entrar en trance y profetizar para los fieles que acudían en las noches de luna llena a consultar el oráculo. Aquellos interesados en conocer su futuro, recibido el permiso del adivino, arrojaban un objeto personal dentro de la piscina sagrada, cuyo fondo estaba lleno de cornamentas de carnero.

El adivino, una vez que el objeto estaba en el interior del agua, interpretaba el futuro a través de los reflejos e imágenes que se producían en el agua que caía sobre la bandeja de piedra. Esta visión se realizaba de manera oculta al peticionario en la pequeña cripta inferior, donde el adivino entraba en trance gracias a los efluvios del amoniaco producido en la piscina. El fuerte olor a amoniaco, conocido como el gas de los dioses, envolvía toda el lugar dando un halo trascendente al oráculo.

Esta piscina sagrada tenía la particularidad de que sus aguas hervían de noche, cuando más frío hacía, mientras que en las horas de más calor permanecían tranquilas. La explicación de este misterio está en las características físicas del amoniaco, que se evapora a -20ºC y condensa a 40ºC.

Tua aqua, Ammon cornute, gelida est de die, accedente et recedente eo calescit.
P. Ovidii Nasonis

martes, 29 de julio de 2008

golluts



Querido amigo:

Sirva la presente para cumplir mi promesa de darle cuantas noticias he podido recoger relativas a aquellos habitantes de Ribes del barrio de Vilademunt, a quienes los naturales del país llaman nans o nanos, enanos, y que sólo tienen cuatro pies de estatura, o sea un metro y 10 o 15 centímetros. Otros les llaman estranys y aún fenomens.

Tienen el cuerpo pequeño, y su metacarpo está excesivamente desarrollado, por lo que aparecen los dedos más cortos y gordos de lo que son en realidad. Son bastante anchos de cadera y, sobre todo, de espaldas, lo que les hace parecer más fuertes y robustos de lo que son, y es causa de que resulten no rechonchos, pero sí enanos. Los rasgos de la cara son tan típicos y tan característicos que, cuando se ha visto uno, parece haberse visto a todos. Tienen todos el pelo rubio, pero rubio como el campesino que nunca lo peina ni cuida, y la cara redonda, pero sus pómulos salientes y sus mandíbulas muy desarrolladas la hacen aparecer cuadrada. A esto contribuye su nariz chata.

Los nanos o golluts no tienen los ojos horizontales; el lagrimal está algo más bajo que el rabillo, que es lo que les representa, semejantes al chino, o mejor al tártaro. A esto concurre también la circunstancia de que todos, sin excepción, son barbilampiños. Ningún nano tiene necesidad de barbero. Tienen las facciones muy carnosas pero su cutis es descolorido. Su boca es grande, con labios carnosos y belfos. Buen número de ellos padece bocio, producido por el arsénico que arrastran las aguas de las montañas.

Sin instrucción alguna, viven en un estado de embrutecimiento asombroso. Saben cómo se llaman, pero rara vez recuerdan el nombre de sus padres, y a veces ni el de la localidad donde habitan. No tienen idea de los números. Son muy interesados y por extremo dóciles, y aún cuando tengan medios de vida, reciben limosna de todo el que se la da, y la piden, por así decirlo, maquinalmente.

Habitualmente los nans son vendidos o alquilados por sus propios parientes más cercanos a circos ambulantes o a las ferias para su exhibición, como medio de conseguir unos míseros ingresos familiares extras, o simplemente abandonados a su propia suerte que los aboca a la mendicidad ambulante.

He procurado, amigo Antón, proporcionarme, para hacérselos llegar, unos cuantos cráneos y huesos de estos nanos; pero mi diligencia ha chocado contra la preocupación de los naturales de Ribes sobre los efectos que podría tener la publicidad en los nuevos baños termales, de los que viven tantísimas familias. Toda inhumación me ha sido prohibida por las autoridades locales.

En este momento y con la información de la que dispongo creo, basándome en los últimos estudios de Retzius, que estas personas que le describo forman una raza con todos los caracteres de tal, muy posiblemente de origen tártaro. Estoy a la espera de conseguir ciertos documentos que lo demostrarían fuera de toda duda.

Su seguro servidor,


Miguel Morayta de Sagrario
Gran Maestre del Gran Oriente Nacional de España

sábado, 26 de julio de 2008

tretas y trucos


Entró hinchando las cortinas de la ventana del dormitorio y abrió la puerta. Recorrió los pasillos pasando de largo por delante de las puertas cerradas para colarse después por debajo de la del baño. Movió las cortinas de la ducha, desenrolló algunos metros de papel higiénico y volvió a salir por donde había entrado. El viento creía que yo no había advertido su presencia, pero conozco bien sus tretas y trucos. Yo, que le he visto alzar olas de diez metros en las costas de Hawai. Le he visto convertido en remolino gigante en las llanuras de Kansas. Le he visto pintar de niebla las cumbres del Tibet. Le he visto levantar tormentas de arena que eclipsaban al propio sol en Kalahari. Le he visto arrancar árboles de cuajo en Indonesia. He escuchado el espejismo del canto de sus sirenas en Port Lligat. Nada que el viento pueda hacer me sorprende, o eso creía.

Una mañana de cielo de Windows y aire cristalino salí a la calle. Al doblar la esquina me sorprendió cual carterista agazapado. Dio algunas vueltas a mi alrededor y me empujó suave pero firmemente hacia adelante. Con dedos invisibles me metió el pelo en boca y ojos, dándome a cambio la oportunidad de caminar como si estuviera en la luna. Ignorándole, abrí el periódico para hacerme más corto el trayecto hasta la oficina, y eso le enfureció. Cambió bruscamente de dirección y la emprendió con las grandes hojas doblándolas y arrugándolas mientras yo intentaba en vano mantenerlas abiertas. Por cada hoja que conseguía dominar, tres se me rebelaban. Me sentía como Alicia intentando jugar al criquet con un flamenco contorsionista. Frustrado, hacía volar papeles y polvo. En un felino cambio de dirección atacó de nuevo mi periódico y de una ráfaga arrastró todas sus letras. Absolutamente todas. En mis manos no quedó más que un amasijo de papeles en blanco con algunas fotografías pixeladas.

Miré hacia atrás. Las letras rodaban en grupo sobre la acera como aquellas bolas de zarzas polvorientas de las pelis de Sergio Leone. Una N caja alta Times New Roman de un titular se clavó en la mejilla de un inocente transeúnte, mientras que una s Impact cursiva de un texto al margen se acomodaba imitando una piel de plátano bajo los pies de una chica que pasaba. Hice una bola con lo que quedaba del periódico y lo tiré a una papelera. En el momento en que vi a una o Arial negrita impactar en el parabrisas de un coche haciéndolo saltar en pedazos hacia las córneas del conductor me refugié en un portal, temblando. Arranqué un par de hojas secas de la planta de la entrada, abrí la puerta y las lancé fuera. El viento se fue corriendo tras ellas y yo aproveché para salir corriendo en dirección contraria.

martes, 22 de julio de 2008

albur


El albur o paronomasia es un juego de palabras principalmente oral donde uno o varios de los elementos expresados toman un doble sentido en su significado, casi siempre de connotaciones homosexuales. Puede incluir ademanes, gesticulaciones, expresiones gráficas y escritas.

Se conoce como alburero/a a la persona que frecuenta este tipo de comunicación (el que da).
Se conoce como albureado/a a la persona que es victima de este tipo de comunicación (el que toma). Se relaciona con la amistad viril, que implica a menudo una especie de atracción homosexual inconsciente entre hombres aparentemente orgullosos de su heterosexualidad.

La Fundación Arturo Herrera Cabañas organiza en la ciudad de Pachuca, Hidalgo, el Concurso Nacional de Albures, cuyo jurado está presidido por el comediante Sergio Corona, bailarín, actor, comediante, fino alburero confeso y antiguo pulquero, quién cuenta que es en las minas de Hidalgo donde nace el albur, a fin de que los ingleses no se enteraran de las charlas de los trabajadores. Las reglas fijadas son muy claras: no vale insultar al contrincante ni utilizar palabras soeces. Quien lo hace queda automáticamente descalificado; se requiere temple y carácter para no dejarse herir por lo expresado. Asimismo, quedan eliminados quienes no contesten el albur en cinco segundos, o repitan alguno.

Una popular expresión del albur se encuentra en la creación de nombres propios de doble sentido, por ejemplo:

Elsa Corroto
Zoila Corona de Reyes
Paco Hertte
Rosa Melo
Elqueyo Tesaco
Arcadio Vergara
Soyla del Hoyo Prieto
Mekkos Thomas
Sevino Sobreti
Rosa "La parada"
Rosa "La manguera"
"El coyote cojo"
Larry Atta
Larry Capucha
Elmer Homero McCannon
Willy Melano
Wenceslao Polladura
Benito Camelo
Noe Stechin Gando
Zacarías Flores del Campo
Zoila Baca Del Campo
Jaime Costecho
José Boquitas de la Corona
Martín Cholano
Zacarías rico Blanco
Elber Gun
Santiago Rico
José Mentecho
Zacarías Blanco de la Barra
E. Charles White
Aquiles Baeza Vergara
Rosa Melcacho
Paloma Maria
Rosa la del frente
Alma Marcela Silva D'Alegría
Alma Maria Rico
Alma Madero Baez
Pilar Godoy
Pepito Velez Obando
Elver Gonzalez
Larry Cañonga del Toro
Tecla Varela Vergara
Elma Maria Rico
Memo Herdez La Riata
Queca Galindo Parada
Monica Galindo
Rosamel Fierro
Deborah Meltroso
Mamá Mela
Mamá Melo
Mamá Celeste
Mamá Dora
Lola Meraz
Osama Maesta
Aquiles Bael Madrazo
Cura Melano
Elma Cano Prieto
Mohamed Labara
Rosa Melchor Izzo

viernes, 18 de julio de 2008

caos


¿Qué es el caos? Según el diccionario, es el estado amorfo e indefinido que se supone anterior a la ordenación del cosmos, también el comportamiento aparentemente errático e impredecible de algunos sistemas dinámicos, aunque su formulación matemática sea en principio determinista. Ejemplos de tales sistemas incluyen la atmósfera terrestre, el Sistema Solar, las placas tectónicas, los fluidos en régimen turbulento y los crecimientos de población. El caos también se equipara a confusión y desorden.

Para poder clasificar el comportamiento de un sistema como caótico, el sistema debe tener las siguientes propiedades:
- Debe ser sensible a las condiciones iniciales.
- Debe ser transitivo.
- Sus órbitas periódicas deben formar un conjunto denso en una región compacta del espacio fásico.

Es decir, que nos hemos quedado igual. Da la sensación de que estamos intentando definir algo que de por sí no tiene definición, que se define más bien por su negación, y por el efecto que causa en el ser humano/espectador.

Así que, ¿qué es realmente el caos?

El caos es que mientras te estás lavando el pelo llame al portero automático el fontanero que has avisado para arreglar la fuga del fregadero de la cocina, aunque el día anterior te había jurado que no vendría hasta la tarde. Caos es que vayas con el pelo chorreando arriesgándote a la electrocución a abrirle la puerta de abajo, y la puerta no se abra. Caos es bajar descalza corriendo por las escaleras y pegarte un costalazo por bajarlas de dos en dos con los pies mojados y sin mirar al suelo. Caos es que cuando vas a abrirle la puerta te quedes con el tirador de la puerta en la mano y tengas que volver a subir para coger las llaves mientras ves cómo el gato se escapa escaleras arriba con destino desconocido. Caos es cuando intentas poner tu vida en orden y todo te sale al revés.

¿Qué es caos? -dices mientras clavas en mi pupila tu pupila verdicastaña. ¿Qué es caos? ¿Y tú me lo preguntas? Caos eres... tú.

jueves, 17 de julio de 2008

codd


Fue Héctor quien la encontró. Estábamos paseando por la playa y le vi ladrándole a la arena. Me acerqué a tranquilizarle y cogí un objeto semienterrado y ahogado de algas. Era una botella. La lavé bien en el agua y vi que no se trataba de una botella cualquiera, no: ¡era una Codd color cobalto! Dios, siempre deseé tener una, pero nunca he ido tan sobrado como para poder permitirme bregar en e-bay.

Una vez, de pequeño, tuve una. Hutchinson. Me tenía maravillado aquél tan ingenioso como estético sistema que solo podía haber sido creado por el hijo de una física y de un malabarista de circo. No me cansaba de tocar con la punta de los dedos aquella canica gorda aprisionada en el cuello de una botella como si fuera un planeta enjaulado. Muchas veces se me pasó por la cabeza romperla para coger esa canica, sentirla en mis manos, y un mal día finalmente lo hice. La rompí, cogí esa bola con los dedos y miré el sol a través de ella. Después de ese breve instante de placer supremo, nunca jamás he dejado de arrepentirme de haber roto la botella, porque era ella la que le daba sentido a la canica y no al revés.

Y ahora volvía a tener una en mis manos. La acaricié y miré el sol a través de ella. Había algo en su interior, parecía un papel o una etiqueta. Había algo escrito. Me llevé la botella a casa y le busqué un buen lugar. Encima de la mesa estaba bien, es donde empieza a dar el sol por la mañana. Al día siguiente le sacaría unas fotos. ¿El papel? ¿Qué papel? Era mi botella. El destino me debía una segunda oportunidad.

Al día siguiente no sé cómo me vi en la playa, arrodillado, en una mano una piedra y en la otra la botella. Héctor ladraba. Tenía que averiguar qué ponía en aquél papel aunque eso me costase perder mi botella Codd para siempre. Podía ser un náufrago abandonado en una isla remota a quien sólo yo podía salvar. No podría vivir con eso en la conciencia. Golpe seco. Con las manos temblorosas cogí el papel y lo sacudí. Cayeron algunas partículas color cobalto. Leí. Decía “No me esperéis para la cena”.

martes, 15 de julio de 2008

ESTE ES EL TÍTULO DE ESTE CUENTO...


...QUE SE ENCUENTRA TAMBIÉN VARIAS VECES EN EL CUENTO MISMO.

Esta es la primera frase de este cuento. Esta es la segunda frase. Este es el título de este cuento, que se encuentra también varias veces en el cuento mismo. Esta frase pone en duda el valor intrínseco de las dos primeras frases. Esta frase tiene por finalidad informarle, en el caso de que no se haya dado cuenta ya, de que éste es un cuento autoalusivo, es decir, un cuento que contiene frases que aluden a su propia estructura y función. Esta es una frase que da fin al primer párrafo.

Esta es la primera frase de un nuevo párrafo autoalusivo. Esta frase sirve para presentarle a usted al protagonista de este cuento, que es un jovencito llamado Billy. Esta frase está diciéndome que Billy es rubio y norteamericano y que tiene doce años y que está estrangulando a su madre. Esta frase hace un comentario acerca de la peculiar naturaleza de la forma narrativa autorreferida, al mismo tiempo que reconoce el extraño y festivo distanciamiento que concede a su autor. Como para ilustrar la proposición ilustrada en la última frase, esta frase nos recuerda sin traza de ironía que los niños son precioso don divino y que el mundo es un lugar mejor cuando se ve agraciado con los gozos únicos que sólo ellos aportan. Esta frase describe los ojos desorbitados y la lengua protuberante de la madre de Billy y hace referencia a los desagradables ruidos de asfixia y basca que emite. Esta frase hace la observación de que éstos son tiempos difíciles e inseguros y que las relaciones personales, incluso las presumiblemente más enraizadas y permanentes, manifiestan positiva tendencia a quebrantarse.

Presenta este párrafo la técnica del fragmento de frase. Un fragmento de frase. Otro. Buena técnica. Más usado posteriormente. Esta es en realidad la última frase del cuento y se encuentra aquí por error. Este es el título de este cuento, que se encuentra también varias veces en el cuento mismo.

David Moser

lunes, 14 de julio de 2008

bendiciones de la tierra y el mar


Entrantes
Maíz relleno de caviar, salmón ahumado y erizo de mar
Tartaleta de cebolla y bulbos de azucena y ajedrea

Primer plato
Ternera de Kioto bañada en algas y condimentada con espárragos y salsa de sésamo
Tacos de atún con aguacate, salsa de soja y shiso
Sopa de almejas
Congrio con azucenas y vinagreta de soja
Langostinos
Rollitos de anguila a la plancha envueltos en bardana y boniatos
Gobio frito en aceite de soja

Entreplato
Sopa de marisco

Segundo plato
Pescado del Pacífico a la plancha con vinagreta de pimienta

Tercer plato
Cordero lechal con hierbas aromáticas, trufas negras y salsa de piñones

Postre
Tabla de quesos con miel de lavanda y frutos secos
Fantasía del G-8
Café y dulces rellenos de fruta

sábado, 12 de julio de 2008

en busca de la peli perdida


London After Midnight es una película muda de terror rodada en 1927. Fue dirigida por Tod Browning (sí, el de Freaks) y protagonizada por Lon Chaney.

La acción transcurre en el Londres de 1920. El Inspector Burke (Lon Chaney) de Scotland Yard está investigando el asesinato de Sir Roger Balfour. Hay varios sospechosos, pero se encuentra una nota de suicidio y el caso se cierra. Cinco años después, la vieja residencia de Balfour es ocupada por un hombre (también Chaney) con chistera, grandes colmillos y mirada hundida y aterradora. Su ayudante es una mujer fantasmagórica de vestido flotante y pelo negro como ala de cuervo. ¿Se trata tal vez de Balfour, que ha vuelto de entre los muertos?
La película fue todo un éxito en su momento, pero desgraciadamente no queda ninguna copia de ella. Es una película perdida, la más famosa de todas. La última copia se supone que resultó destruida en el incendio de un almacén de la Metro en 1965, aunque dicen que un coleccionista privado canadiense tiene otra en su poder.
Años más tarde, Browning rodó una nueva versión con Bela Lugosi haciendo de vamp... esto, del señor raro de la foto, y Lionel Barrymore como inspector. Se trata de Mark of the Vampire. También existe una reconstrucción a partir de fotos del rodaje y material publicitario.
En 1928 un hombre fue acusado de asesinar a una mujer en el Hyde Park. En su descargo, alegó que la interpretación y caracterización de Chaney en London After Midnight le indujeron una locura pasajera que le llevó a cometer el crimen. Buen intento, pero el jurado no tragó y fue condenado.

viernes, 11 de julio de 2008

sol, maleta y diamantes

Paró el coche justo delante de la puerta del hotel. Cogió una maleta de piel de vaca que llevaba en el asiento de al lado y salió. Le tiró las llaves al botones, que las cogió al vuelo. Al pasar por delante de la enorme puerta de cristal redujo la marcha y se miró de reojo. Sombrero mejicano, gafas de pasta, bigote y barba postizos, camisa hawaiana, tejanos pirata, calcetines y sandalias. Perfecto.

Ya en la habitación del hotel, con gran ceremonia puso la maleta sobre la cama y la abrió. Los billetes seguían ahí, bien apilados. Metió los dedos en el rincón superior derecho y sacó una bolsita de terciopelo. La abrió y volcó su contenido sobre la cama. Los diamantes también seguían allí. Cogió un puñado de billetes y los metió entre el colchón y el somier, y después bajó a recepción para pedir que introdujeran la maleta en la caja fuerte.

Bajó al restaurante y, metiéndole un billete por el canalillo a una camarera, le pidió la mejor mesa. Cuando le trajeron la carta, apartó el plato y los cubiertos para abrirla completamente. Con la mano izquierda tapó una mitad y de la otra mitad, la de los precios, escogió los cuatro más caros. Después de la tercera copa de Cardhu se sacó un habano del bolsillo hawaiano. El maître se acercó corriendo hacia él, que entrecerró los ojos y afianzó bien las plantas de los pies sobre el suelo.

- Tenga, señor –dijo poniendo un cenicero de cristal sobre la mesa - ¿Desea algo más el señor?
- Pues ahora que lo dice, sí.

Aquella noche hubo fiesta grande en su habitación. Las chicas entraban y salían parloteando, riendo y tocándose la nariz. El camarero iba subiendo champán helado sin prisa pero sin pausa. Dentro, nuestro hombre descubría lo difícil que puede llegar a ser esnifar una raya sobre el canalillo de una mulata con muchas cosquillas llevando puestos bigote y barba postizos.

Al día siguiente se despertó con una resaca considerable. Miró por la ventana. El sol doraba la arena y hacía el azul del mar aún más azul. En la calle, un coche de la policía se detenía ante la puerta del hotel y le dio un vuelco el corazón. Cogió algo del cajón de la mesita de noche y se metió en la cama junto a la mulata. Al cabo de unos minutos alguien estaba aporreando la puerta.

- ¡Policía! ¡Abra la puerta!

“Ahora”, se dijo Otto. “Sí, ahora”, y se saltó la tapa de los sesos.

jueves, 10 de julio de 2008

natalie


Érase una vez una princesa de nombre Natalie. Realmente no era una princesa, para lo cual sería condición imprescindible que sus padres fueran reyes. Pero todas nacemos princesas hasta que crecemos y dejamos de serlo.

Natalie vivía en un bonito ático desde cuya terraza podía contemplar en primera fila la puesta de sol y desde donde casi podía tocar con los dedos las torres de Santa María del Mar. Un ático de dos habitaciones y baño perfecto para una sola persona, pero Natalie, que siempre tuvo complejo de madre pata, lo compartía con sus dos hijos de 2 y 7 años, dos gatos, un perro y sus plantas. Cierto que el calor en verano era insoportable, cierto que eran cinco pisos de altos y estrechos escalones sin ascensor, cierto que nubes de moscas escogían su terraza para retozar, cierto que no podía pagar el agua y la cogía de la cañería principal de la casa con un tubo de goma, cierto que tenía el contador de la luz trucado porque no podía pagar la electricidad que consumía. Cierto también que sus únicos ingresos procedían de las escaleras y los pisos que fregaba. Cenicienta por lo menos tenía los gastos pagados y no tenía dos hijos que mantener.

Un día el propietario del edificio decidió no renovarle el contrato. Benestar Social le dijo que no se preocupara, que para entonces le habrían concedido un piso de protección oficial. Pero para ello el propietario tenía que amenazarla con el desahucio. Así que Natalie dejó de pagar el alquiler, aunque ingresaba el dinero en una cuenta por si fuera necesario, solo para que el propietario la amenazara con echarla por falta de pago, caso único en el cual Asistencia Social podía actuar. Le prometieron un piso para el mes de julio, mes en el cual debía abandonar la que había sido su casa durante más de diez años.

Un día de ese mes de julio, Natalie recibió una carta de Benestar Social donde le decían que, sintiéndolo mucho, no podrían concederle un piso hasta el mes de septiembre. Aunque le aseguraban que el propietario no podría echarla. Al día siguiente recibió la notificación oficial de desahucio. Tenía 24 horas para empaquetar diez años de vida en cajas, y llevárselas. Benestar Social no pudo ni siquiera facilitarle la mudanza. No se puede contratar un servicio de mudanzas en menos de 24 horas.

Su ex sólo pudo ayudarla durante algunas horas, porque la orden de alejamiento que pesa sobre él a causa de los malos tratos a los que sometió a Natalie le impedían estar allí para ayudarla cuando llegaran los mossos, el secretario judicial y el forense. Sí, los forenses no están sólo para examinar cadáveres como en un episodio del CSI. También están para certificar, si se ha alegado que la pequeña tiene fiebre para evitar el desahucio, que la niña no tiene fiebre y que el desahucio en cuestión cumple todas las formalidades legales.

viernes, 4 de julio de 2008

otto


Otto salió de casa y se dirigió a la oficina, no sin antes dar siete vueltas para aparcar el coche. Delante de su trabajo está prohibido aparcar. Al salir del coche vio a un perrito sentado en la acera, mirándole. Ni siquiera le conocía y estaba moviendo el rabo. Lástima que en la oficina están prohibidos los animales. Entró en su despacho a las 9 y un minuto, bajo la severa mirada de la secretaria de dirección. Miró en la bandeja de la mesa lo que tenía pendiente y suspiró. A media mañana bajó al bar a comer un bocadillo. A punto estuvo de pedir una cerveza cuando recordó que el médico le había prohibido el alcohol. Bueno, por lo menos se fumaría un cigarrito. Tuvo que apagarlo cuando el camarero le señaló de mala gana el cartel de "prohibido fumar". Dispuesto ya a enfrentarse a todo el trabajo pendiente, subió al ascensor con Mila, la mecanógrafa. Hoy estaba especialmente atractiva, sonrosada, con la mirada inquieta de un pajarito, elegante con su vestido gris que le marcaba aún más la cintura. Y qué tetas. Pasaron de la mirada furtiva a la de acoso y derribo, hasta llegar a las manos. Pero Otto se detuvo y se disculpó atolondradamente. Su mujer le tiene prohibido ponerle los cuernos. Cuando salió de la oficina, Otto se sentó en la acera con la cartera entre las piernas y rompió a llorar. Una chica que pasaba le tiró una moneda. Ya con la noche cerrada reunió fuerzas para llegar hasta su coche, pero no estaba donde lo había aparcado. En la acera había un triangulito amarillo pegado. Otto encendió un cigarrillo y caminó hasta la parada del metro. Al pie de las escaleras estaba el cenicero. Tiró el cigarrillo habiéndole dado apenas tres tristes caladas. Entró en el andén. Caminó exactamente hasta el final del tercer banco, que coincide exactamente con la segunda puerta del primer vagón, que queda justo delante de la salida de su parada de destino. Se acercó al borde del andén y miró. Al fondo del túnel se veían las luces pequeñitas del metro que se acercaba. Un par de ratones se escondieron corriendo en un agujero de la pared, advertidos por las vibraciones. Otto ya tenía el pie en el aire, sobre las vías, cuando de repente lo recordó. Su religión le prohibe suicidarse.

jueves, 3 de julio de 2008

la madre que nos parió


Toda moneda tiene dos caras, como los viejos singles.
Hoy quiero hablar de la “otra” virginidad, la del parto, del uso/abuso de las cesáreas y de la episiotomía. Los que sean algo aprensivos, mejor que no sigan leyendo.

Ventajas del parto con cesárea: el bebé no sufre, no se desgasta, no pierde peso en el nacimiento. La madre tampoco sufre durante el parto, el bebé no sale por su vagina, con lo cual ésta no se dilata excesivamente, dilatación que en muchos casos es ya definitiva. Además no se le practica la traumática episiotomía (intervención quirúrgica en obstetricia consistente en efectuar un corte mediante un bisturí, partiendo de la comisura posterior de la vulva, con el fin de evitar su desgarro durante el parto y facilitar la expulsión del feto).

Inconvenientes del parto con cesárea: la madre tarda muchos más días en recuperarse a causa de la cicatriz y los puntos. Además, la leche tarda más en subirle, si le sube. Psicológicamente, hay madres que se sienten “menos madres” por no haber podido dar a luz sin ayuda quirúrgica. Normalmente, si el primer parto ha sido con cesárea, eso condena a la madre a que los demás partos futuros se le practiquen también con cesárea.

Inconvenientes del parto sin cesárea: el bebé pierde peso, la madre lo pasa mal. Se le practica la episiotomía, que aunque teóricamente es voluntaria, en la práctica ningún médico da opción a la madre, ni le explica ventajas o inconvenientes. Además, en el momento del parto la madre no está para hostias. En todo caso eso habría que explicarlo ANTES para poder decidir con calma y no cuando se están capeando las contracciones.

Ventajas del parto sin cesárea: el niño sufre pero aprende a luchar para vivir, los niveles de oxitocina de la madre se disparan, lo que favorece la lactogénesis. La recuperación de la madre, si no hay complicaciones, es mucho más rápida que en el caso de la cesárea.

¿Pero por qué se practican tantas cesáreas? Los médicos suelen programar las cesáreas para que el parto no sobrevenga en fin de semana o en período vacacional o a horas intempestivas. En las ecografías se mide el diámetro de la cabeza del bebé y el diámetro pélvico de la madre: si la diferencia entre uno y otro es grande, eso es motivo de recomendar la cesárea con varios meses de antelación al parto, pero ocurre en muy pocos casos. Después está la cesárea que se decide ya durante el parto, porque la madre no dilata lo suficiente o las contracciones no la “ayudan” a expulsar el bebé. Pero muchas veces las cesáreas se programan sin que nada en el estado de la madre lo aconseje, sólo para la comodidad del personal médico.

Como consecuencia de los inconvenientes del parto sin cesárea con la consiguiente episiotomía, hay mujeres que prefieren pagarse una cesárea innecesárea en clínica privada y/o de estética. Así conservan la otra “virginidad”, ya que el bebé no ha salido a través de su vagina para nacer. Su vagina no sufre las consecuencias, no queda dilatada para los restos, y se evita la incontinencia urinaria normalmente asociada a la episiotomía.

También habría mucho que decir sobre la postura que la madre se ve obligada a adoptar cuando pare en clínica. Empujar estando tumbada es un esfuerzo terrible. La forma natural de parir es en cuclillas. La fuerza de la gravedad ayuda a que el bebé salga con menos esfuerzo y la posición erguida de la columna vertebral de la madre le facilita el esfuerzo. La única condición es que alguien (el padre, el médico, quien sea) esté al loro de coger al bebé cuando salga para que no caiga al suelo. La única razón de parir tumbada es que el médico está mucho más cómodo y lo ve todo sin tener que agacharse.

Nosotras parimos, sí, pero en la práctica decidimos muy poco.

lunes, 30 de junio de 2008

gases nobles


No era la primera vez que Sigmund entraba en el Moulin Rouge, pero sí era la primera en que esperaba que le sorprendieran. Y ya pocas cosas podían a esas alturas sorprenderle. Pero estaba a punto de contemplar la actuacion de Joseph Pujol, le Pétomane, the Farter, the Flatulist, the Fartiste.

Cuando el maître le reconoció, le dio la mejor mesa del local. Pidió un pastís. Las luces se apagaron y se encendieron las candilejas. Un hombre de porte elegante y exquisitas maneras salió al escenario. Ante los asombrados ojos de Sigmund, absorbió agua con el recto y la proyectó varios metros, imitó varios instrumentos musicales expulsando el aire previamente absorbido, emuló los sonidos de cañonazos y truenos, apagó una vela a más de un metro, imitó a todos los animales de una granja y, como broche de oro, interpretó La Marsellesa a golpe de gases. El público aplaudió enfervorecido.

Cuando apenas quedaba nadie en el local, Sigmund seguía sentado allí, apurando un pastís tras otro. El maître le dijo algo y ni siquiera le entendió. Estaba absolutamente impresionado, incapaz de articular palabra.

- Creo que ha sido usted quien me ha enviado al camerino un enorme ramo de rosas.

Sigmund asintió con la cabeza. Joseph se sentó y empezó a hablar de la física del aire, la presión y la velocidad. Movía las manos de un lado a otro, de arriba a abajo, en círculos. De repente, calló y le miró directamente a los ojos. Sigmund le miró también y soltó un gran eructo. Joseph, sorprendido y no sin cierta admiración, acarició tiernamente las manos de Sigmund sin perder por ello de vista sus ojos.

Aquella noche, Sigmund soñó con su madre.

viernes, 27 de junio de 2008

elementos


Tom Lehrer, matemático y pianista, escribió esta canción en 1959. Contiene 102 nombres de elementos, todos los conocidos en aquella época. La melodía es de Gilbert and Sullivan (Major General's Song). Los elementos no están ordenados según su lugar en la tabla periódica, sino agrupados por razones de métrica o aliteración. Hoy se conocen 15 elementos más (algunos de ellos no se encuentran en la naturaleza, sino que han sido sintetizados), de los cuales sólo 9 tienen nombre. Son lawrencio, rutherfordio, dubnio, seaborgio, bohrio, hassio, meitnerio, darmstadtio y roentgenio.


There's antimony, arsenic, aluminum, selenium, and hydrogen and oxygen and nitrogen and rhenium, and nickel, neodymium, neptunium, germanium, and iron, americium, ruthenium, uranium, europium, zirconium, lutetium, vanadium and lanthanum and osmium and astatine and radium and gold, protactinium and indium and gallium and iodine and thorium and thulium and thallium. There's yttrium, ytterbium, actinium, rubidium and boron, gadolinium, niobium, iridium and strontium and silicon and silver and samarium, and bismuth, bromine, lithium, beryllium and barium. There's holmium and helium and hafnium and erbium and phosphorous and francium and fluorine and terbium and manganese and mercury, molybdinum, magnesium, dysprosium and scandium and cerium and cesium and lead, praseodymium, platinum, plutonium, palladium, promethium, potassium, polonium, tantalum, technetium, titanium, tellurium, and cadmium and calcium and chromium and curium. There's sulfur, californium and fermium, berkelium and also mendelevium, einsteinium and nobelium and argon, krypton, neon, radon, xenon, zinc and rhodium and chlorine, cobalt, carbon, copper, tungsten, tin and sodium.

These are the only ones of which the news has come to Harvard, and there may be many others but they haven't been discovered.


Tom Lehrer

jueves, 26 de junio de 2008

bodorrio

Tú, sí, tú, que odias las bodas... ¿Qué es lo que tanto te molesta?

¿Ver a una feliz e ilusionada pareja jurarse amor eterno ante su familia y amigos? ¿Ver a la novia de blanco, cuando sabes de muy buena tinta que lo único que tiene virgen es el aceite de la despensa, y que seguramente está adulterao? ¿Ver aquella expresión mística en sus caras como si fueran fervorosos creyentes, cuando sabes positivamente que solo pronuncian "Dios" dentro de la locución "mecagüendiós"? ¿Tener que soportar a esa tropa de niños vestidos como el hijo de la Obregón cuando tenía 6 años, o como los hijos de la infanta Elena? ¿Te molesta el reparto de puros porque no fumas puros? ¿Te molesta el pestazo del puro ajeno? ¿Te da repelús ver beber en el zapato de la novia? ¿Te pone de los nervios ver destrozar una buena corbata? ¿Odias tener que esperar a la novia porque no se ha acordado de ponerse algo azul y está dudando entre un mono de mecánico y un pitufo de peluche? ¿Temes la posibilidad de que te obliguen a compartir mesa con aquél pariente al que odias y con el que sólo te encuentras en bodas, bautizos, comuniones y funerales? ¿Te cabrea verte inmerso en esa panda de gente hortera, y que visto desde fuera, para alguien que no te conozca serás un hortera más? ¿Te jode que esos parientes a los que ves una vez cada trienio te digan que estás más calvo, como si para ellos no pasaran los años? ¿Te molesta tener que aparentar que te sientes muy, pero que muy feliz por la feliz pareja, aunque te importe un pito?

No sufras. Justo cuando vayas a entrar a la iglesia vestido con ese traje que tan mal te sienta, que te hace arrugas y bolsas por todas partes y que nunca más vas a volver a ponerte, vendré a rescatarte. Me disfrazaré de policía y diré algo que no te comprometa mucho, no sé, por ejemplo que tienes que asistir a una rueda de reconocimiento para que aquella ancianita pueda asegurar que fuiste tú quien le dio una patada a su perro. Y para que quede más creíble y por aquello del riesgo de fuga, te pondré las esposas.

Y por si no llego a tiempo, el plan B. Cuando pregunten aquello de si alguien tiene algo que decir que impida la celebración de ese matrimonio, te levantas y dices muy serio: Yo tengo algo que decir. Que la vais a cagar, imbéciles, que vais a durar dos días y estaréis peleándoos por la casa, el coche, los hijos y el perro durante años. El que avisa no es traidor.

lunes, 23 de junio de 2008

el hombre invisible


El Gigante de Cerne Abbas es una figura tallada sobre una colina de tiza cerca de la villa de Cerne Abbas, al norte de Dorchester. Mide 55 metros de alto y 51 de ancho. La primera constancia escrita que se tiene del también conocido como “hombre desvergonzado” data de 1694. Durante la Segunda Guerra Mundial, el gigante fue camuflado para evitar que los alemanes lo usaran como guía aérea.

Cada año se permite que un centenar de ovejas pasten en la zona para mantener visible la figura, que ahora está desapareciendo por falta de ovejas. Además, las recientes lluvias han hecho crecer musgo en las líneas de tiza blanca, volviéndola verde. El National Trust, organismo encargado de la preservación de esta figura, de momento ha decidido repasar la figura con tiza.
Si desea usted hacer una donación de ovejas, o en su defecto, de tiza, puede ponerse en contacto con la organización Save the Giant. Se agradecerá cualquier aportación. Periódicamente se organizan equipos de retizado y retirada de caca de oveja. Déle un sentido a sus vacaciones. ¡Salvemos al Gigante!

miércoles, 18 de junio de 2008

el kilt de la cuestión





la confianza da ascot


A partir del próximo martes, en el Royal Enclosure de Ascot se verá con muy malos ojos que los invitados masquen chicle y hablen por el móvil. Y si alguien masca chicle mientras habla por el móvil, es muy probable que la Reina incluso le retire el saludo.
Según el nuevo código de etiqueta, los hombres deben vestir chaqué con chaleco y chistera, y por mucho calor que haga no pueden quitarse chaquetas ni corbatas. Las mujeres deberán llevar la falda no más corta de 5 cm por encima de la rodilla (de la suya, se entiende). Están prohibidos los vestidos sin tirantes, y en los que lleven, éstos no deberán ser más estrechos de 2,5 cm. Los trajes sastre serán de tipo clásico y con la chaqueta y el pantalón o falda del mismo material y color. Absolutamente prohibido llevar el vientre al aire. Además, se desaprueban los bronceados artificiales cutres.
Y por último, las mujeres tienen terminantemente prohibido enseñar las bragas. Tú, listilla, que estás pensando que con no ponerte ya cumples, pues no, porque es obligatorio llevarlas. Lo que no sé es cómo se asegurarán de que se lleven sin que la susodicha las muestre... y a lo mejor, si en lugar de llevarlas puestas las lleva en el bolsillo, técnicamente no infringe ninguna norma. Cuidadín con las ráfagas de viento traidoras y con los cruces de piernas a la Stone. Que no te pillen in... in… in braganti.

Pero... ¿hay alguna norma que obligue a los hombres a llevar calzoncillos? ¿Los hombres escoceses pueden no llevar bragas bajo la falda? Las bragas de la Reina, ¿son como el vestido del emperador, que todo el mundo dice que existen pero nadie las ha visto?

lunes, 16 de junio de 2008

leche


A partir de la pubertad, la maquinaria de la lactogénesis en la mujer ya está activada gracias a la prolactina, pero no será hasta que el parto reduzca el nivel de estrógeno que se ponga en marcha. Aun así, la producción de leche puede estimularse mecánicamente mediante la succión periódica del pezón, con lo cual una mujer técnicamente puede amamantar sin haber concebido nunca.

Faustina, 31 años, madre de cuatro hijos, viajaba con 16 personas más en una patera desde Santo Domingo hacia Puerto Rico. Un remolino les hizo perder el rumbo. La comida se acabó a los dos días y el agua a los cuatro. “Dios quiso que yo salvara a los demás dándoles a chupar de mis senos”. Faustina a partir del quinto día amamantó a ocho hombres y ocho mujeres, que recogían el agua de la lluvia para hidratarla y mantenerle la producción de leche. Lograron sobrevivir durante 12 días, hasta que fueron rescatados y detenidos.

jueves, 12 de junio de 2008

querida atthis


Querida Atthis:

Ha pasado algún tiempo desde que te fuiste. Ya no siento dolor por tu partida, pero eso no significa que no te eche de menos. Por otro lado, hay una razón por la que me alegro de que no estés aquí. Se llama Faón, y es el hombre más bello que he visto jamás. Estoy segura de que contigo a mi lado ni siquiera me miraría, bajita y sin gracia como soy. Cierto, no me mira, pero es que no mira a nadie, ni hombre ni mujer, ni adolescente ni anciano. Si pudiera destilar tu hechizo, lo usaría para dárselo a beber mezclado con el vino de mis viñas y así sería mío para siempre.

Las cosas han cambiado mucho aquí, en Lesbos. A algunos de sus habitantes no les gusta que sus mujeres sean conocidas con el gentilicio de lesbianas, pues creen que los de fuera las consideran a todas amantes de mujeres poniendo así en duda la virilidad de sus maridos, llamados a la sazón lesbianos. Qué estupidez, ¿no crees? Afortunadamente, no son más que motivo de risa para el resto de habitantes de la isla. De momento.

Espero que seas tan feliz en tu matrimonio como lo fui yo durante el mío. Por corto, principalmente. Si algún día vuelves, me encontrarás en nuestra roca, en Léucade, con una jarra de vino sellada para que tú rompas su sello con los dientes. O para que lo rompa él, el primero que llegue de los dos. Y si la espera se me hiciera demasiado larga, las olas siempre sabrán llevarme a la última playa.

Safo

miércoles, 11 de junio de 2008

prohibido silbar


Dicen los marineros que hay que salir del barco con el pie derecho, que una mujer a bordo trae mala suerte y que un gato negro es un buen augurio. También dicen que al silbar en el mar o cerca de él uno se está burlando del diablo y éste puede responder enviando una tormenta.

El año pasado, en Portsoy, Escocia, el esperadísimo Festival de Embarcaciones Tradicionales tuvo que ser suspendido a causa de una tormenta, con el consiguiente descalabro económico para toda la población. Para curarse en salud el Sr. Goodyear, el presidente del festival, ha pedido a toda la población que se abstenga de silbar desde ya mismo hasta que haya pasado el festival, el 23 de junio.

"No hay problema con cantar, pero nada de silbidos. El año pasado el clima fue estupendo el sábado, pero el domingo tuvimos lluvias torrenciales. Me acuerdo perfectamente de que escuché unos silbidos la noche del sábado. Aunque quizás no fueron personas de Portsoy", agregó Goodyear.

Dicen las malas lenguas que ha ofrecido dinero a la Srta. O'Hara para que no se ponga minifalda ni luzca escote durante todos estos días. Sea cierto o falso, el hecho es que hay un grupito de curiosos cada mañana ante la casa de dicha dama para comprobar personalmente cómo sale vestida de casa para ir a trabajar a la conservera local. Y cada mañana, entre vítores y aplausos pero ningún silbido de momento, ella sale airosa con uno de esos ligeros vestidos veraniegos amarillos o naranja dispuesta a desventrar todo pescado que se le ponga por delante. Menuda es la Srta. O'Hara.

viernes, 6 de junio de 2008

sal


- Ayúdame.

Shirel sostuvo los pies de su madre mientras Liel la cogía por las axilas. Arrastrándola dificultosamente, la sacaron de la cueva y la dejaron tumbada en el suelo. Miraron el cielo. Gris. Desde la destrucción, el cielo siempre estaba gris y siempre llovía. Antes desde ahí mismo se podían ver las torres de las ciudades.

- ¿Tú crees que hacemos bien?
- Él no se preguntó si estaba bien entregarnos a la multitud. Nosotras no le haremos ningún daño.

Cuando él despertó, habían pasado dos días y dos noches. No recordaba nada, y la cabeza le dolía terriblemente. Shirel y Liel, solícitas y sonrientes, calentaron caldo y se lo ofrecieron.

- ¿Por qué estáis tan contentas? ¿Ha salido de nuevo el sol?
- No, padre, sigue lloviendo.


Buscó a su esposa sobre el jergón, pero no estaba. Vio un rastro en el suelo. Lo siguió fuera de la cueva y ahí estaba ella. Lo que quedaba de ella. La lluvia constante había disuelto y horadado la sal desfigurándola completamente. Ya no era más que la osamenta blanca de un animal extinguido. Gritó. Nueve meses después Shirel y Liel parieron juntas, cogidas de la mano, a Moab y Ammon, hijos nietos de su padre.

miércoles, 4 de junio de 2008

la verdad al desnudo


Estoy harta de oír/leer que el desnudo femenino es muy estético y el masculino no, dicho ello tanto por hombres como por mujeres. ¿Acaso es más estético el desnudo de una elefanta que el de un elefante? ¿Acaso estamos en posición de juzgar a la naturaleza? ¿Ha sido la voluntad de Dios/el MEV/la selección natural/el fotógrafo de turno que las personas de un sexo sean más agradables de ver que las de otro? ¿O es nuestra mirada la que los hace distintos? ¿Es más estético el desnudo de una mujer fea que el de un hombre guapo? ¿Con qué criterio juzgamos a unas o a otros? ¿Por qué los hombres desnudos a veces posan con los calcetines puestos y las mujeres nunca jamás? En los hombres, ¿hay alguna relación entre el tamaño y la cara de tonto, o se trata de una simple casualidad estadística? ¿Por qué la extendida creencia de que el desnudo femenino es más estético que el masculino no ha comportado un aumento en progresión geométrica de la cantidad de mujeres que se declaran lesbianas/bisexuales? ¿Toleramos las mujeres a los hombres aunque pensemos que no son bonitos de ver? ¿Cuál de los señores afro del vídeo de la Sra. Taschen es Macumba Romero?

lunes, 2 de junio de 2008

horikawa


El horikawa es un fantasma burlón que cambia las cosas de lugar y siente especial predilección por los dulces, el pescado crudo y los dedos de los niños pequeños. De modo que cuando Tetsuo echó en falta comida de su nevera, trazó un círculo con granos de arroz en el suelo para impedirle el paso, pero la comida siguió desapareciendo.

Decidió entonces instalar una cámara de vídeo sobre la nevera, y así consiguió filmarla. Una mujer que se paseaba por su cocina, abría la nevera, cogía comida, se la comía y después lo limpiaba todo cuidadosamente. La policía la localizó al registrar la parte de arriba de un armario de la casa de Tetsuo, tumbada sobre una colchoneta y con dos botellas de agua. Hacía un año que vivía allí.

jueves, 29 de mayo de 2008

danzad, danzad, malditos

miércoles, 28 de mayo de 2008

el puto loro


El puto loro se llama Barney y tiene siete años. No se sabe cómo coño fue a parar al zoo donde ahora vive, pero lo que sí está claro es que su anterior dueño poseía un amplio repertorio de tacos y palabrotas exquisitamente pronunciados con acento de Oxford. Conoce palabrejas relativas a los órganos sexuales masculinos y femeninos, no va flojo tampoco en adjetivos y epítetos, y su entonación dramática puede calificarse de más que correcta. ¡Hostia puta! –diréis. Pero eso no es todo.

Barney comparte jaula con otros dos putos loros más jóvenes que él, y como corresponde a los miembros (que no pollas) más veteranos de la comunidad, les está enseñando todo lo que sabe. Ole sus huevos. Cuando hay una visita oficial, al coro de esos loros cabrones le da igual tener delante al puto alcalde, al maricón del vicario o a la calientapollas de miss Wembley. Los inocentes niños que van de inocente visita al zoo se mean de risa, mientras que a sus padres se les ponen por corbata y se cagan en la madre que los parió. Que parió a Barney y sus colegas, claro. Bueno, que puso sus huevos. Los huevos de los que nacieron, digo.
En la imagen, dos ejemplares de Pionus menstruus. Si se preguntan por qué se llaman así, fíjense cuidadosamente en el colorido de su plumaje.

lunes, 26 de mayo de 2008

¿sueñan las palomas con flamencos eléctricos?


Esta mañana la lluvia había convertido el pavimento de la plaza en una pista de hielo sin hielo, en un enorme espejo deslizante. Las palomas grises, esperando pacientemente la llegada del sol como cada día, se reflejaban perfectamente simétricas. Algunas estiraban el cuello como queriendo dar la imagen de los largos y delgados cuellos en S de los cisnes, otras caminaban gráciles como si sus patas fueran el doble de largas de lo normal. Se diría que imaginaban ser una bandada de flamencos rosados de Madagascar de un documental de la 2. Vi una que, metida de lleno en su papel, incluso se sostenía sobre una sola pata. Puede que tuviera más imaginación que las demás. Puede que simplemente fuera coja.