sábado, 29 de mayo de 2010

mike


A Helen, su cuñada, la parte del pollo que más le gustaba roer era el cuello. Así que para celebrar su cumpleaños, Lloyd cogió el hacha y decapitó a Mike por la base del cráneo. Al día siguiente, cuando volvió al granero para desplumarlo, vio a Mike durmiendo con la… uh… con el cuello bajo el ala. Estaba vivo. Vio en ello una señal divina y con un cuentagotas se dedicó a darle agua y grano. Hasta un día en que el esófago de Mike se obturó y Lloyd no estaba allí para despejárselo con su cuentagotas como ya había hecho otras veces. Mike vivió 18 meses sin darse cuenta de que no tenía cabeza. Todo un récord para un pollo pero no para un ser humano: los hay que han sido capaces de vivir sin cabeza toda su vida.

jueves, 27 de mayo de 2010

foxconn


En Foxconn estamos buscando personas con talento y más de 10 años de experiencia en el campo de la fabricación industrial de alta tecnología. Buscamos personas que sepan comunicarse con claridad, trabajar en equipo, resolver problemas, que sepan hacer las preguntas oportunas, que muestren flexibilidad, ambición y motivación. Envíe su currículum a hrvip@foxconn.com. Si nuestro departamento de Recursos Humanos le cita para una entrevista, tenga en cuenta lo siguiente.

Sepa el lugar y hora exactos de la entrevista, el nombre completo y correcta pronunciación del entrevistador y su cargo.
Investigue hechos pertinentes sobre la compañía, como su volumen de facturación anual, principales negocios y productos y ubicaciones.
Lleve indumentaria de negocios apropiada, sea entusiasta y diríjase al entrevistador por su nombre, con un firme apretón de manos y una sonrisa.
No se siente hasta que le ofrezcan una silla. Siéntese derecho, muéstrese alerta e interesado. No fume, incluso aunque el entrevistador lo haga y le ofrezca un cigarrillo. No masque chicle. No mienta, ni haga aseveraciones innecesariamente peyorativas sobre su situación actual o anteriores jefes. No se explaye en las respuestas, especialmente si el entrevistador dirige la conversación hacia la política u otros temas polémicos.

Nosotros queremos trabajar con usted. ¿Usted quiere trabajar con nosotros?

viernes, 21 de mayo de 2010

togueadog


El torero Serafín Marín, nombre eufónico donde los haya, apareció de esta guisa en el paseíllo nada más y nada menos que en Madrid, en Las Ventas. Hay que tener un par. De banderillas.
No se pierdan los comentarios del foro porque son de lo más jugoso. Es una lástima que censuren los ofensivos y malsonantes, porque esos son los que nos dan la exacta medida de en qué país vivimos. El pobre, con su mejor intención, ha encarnado esa frase hecha en catalán que dice “cornut, i pagar el beure”, en castellano, “cornudo y apaleado”.

martes, 11 de mayo de 2010

fugu


Sin ella se convirtió en una catana sin mano que la blandiera, pasó de orgulloso samurai a ronin de mirada perdida. Una armadura vacía y nada más. Al acabar la representación, se dirigió al restaurante y habló un rato a solas con el cocinero.

Tarde, cuando el último cliente hubo salido del local, el cocinero presentó a Bando un plato de carne e hígado de fugu cortado en forma de crisantemo. Bando invitó al cocinero a sentarse a su lado y comer. El cocinero titubeó un instante y después se sentó. Comieron, hablaron, rieron y cantaron hasta que la parálisis entumeció sus músculos faciales. En el acuario un fugu, otra armadura vacía, les miraba fijamente mientras se asfixiaban. El hígado era de su compañera.



jueves, 6 de mayo de 2010

hirudo medicinalis

Si le apetece adoptar una mascota y está cansado de gatos, perros y todo eso, hay un animalito en el que tal vez no haya reparado. Un animal que tanto puede vivir en el agua como fuera de ella, que tiene cinco pares de ojos (son para verle mejor) y tres mandíbulas con más de cien dientes en cada una (son para morderle mejor). Un animal tan inteligente que puede tener hasta 34 cerebros: la sanguijuela, esa gran desconocida.

No tendrá que preocuparse por alimentarla (se espabila muy bien solita) ni por sacarla a pasear porque podrá llevarla siempre consigo: solo recuerde quitársela antes de bañarse en el mar y antes de ducharse con gel. Su vida cambiará. Le reducirá hematomas e hinchazones, le evitará desagradables coágulos... y nunca, nunca más volverá a sentirse solo. Contacte con su cazador de sanguijuelas más cercano y ponga una sanguijuela en su vida o regálesela a la persona amada. No se arrepentirá.

miércoles, 5 de mayo de 2010

gusanos

…Y cogíamos las hojas para alimentar a los gusanos, que no sé por qué se llaman gusanos si son un peazo de orugas, de una morera del patio del colegio, hasta que los del ayuntamiento la podaron y le dejaron cuatro hojitas a cuatro metros de altura. Entonces me acerqué al Fossar de les Moreres donde no se entierra a ningún traidor y donde, a pesar de su nombre, solo queda una morera, pero había unos mossos d’esquadra merodeando y no quise arriesgarme a que me detuvieran por botiflera o por saquear el patrimonio verde municipal. En Internet vi que en la calle Villena hay moreras, así que me fui a pie desde el Coliseum hasta el zoo, lo atravesé y salí por la otra puerta, y allí estaban las moreras en fila, preciosas, pero podadas hasta el tuétano. De modo que volví a atravesar el zoo y me fui hasta detrás del ayuntamiento, donde el Herbolari del Rei, y ahí me dijeron que hacía años que no tenían hojas de morera y que no las iba a encontrar en toda la ciudad. En un último intento, fui a la antaño conocida como Herboristería Guarro, donde por fin encontré las putas hojas, que ni que fueran de coca, y a un precio razonable. Como agradecimiento le hice una foto al nen de les sangoneres del escaparate. Y es que mira que son finos estos gusanos, no se pueden conformar con cadáveres como los demás gusanos, no, son muy finos ellos. Claro, como que son de seda...

lunes, 3 de mayo de 2010

sombras


- Estaba llorando porque no consigo que mi sombra se me quede pegada. Además, no estaba llorando.
-¿Se te ha despegado?
-Sí.
Entonces Wendy vio la sombra en el suelo, toda arrugada y se apenó muchísimo por Peter.
-¡Qué horror! -dijo, pero no pudo evitar sonreír cuando vio que había estado tratando de pegársela con jabón. ¡Qué típico de un chico! Por fortuna ella supo al instante lo que había que hacer.
-Hay que coserla -dijo, con un ligero tono protector.
-¿Qué es coser? -preguntó él.
-Eres un ignorante.
-No, no lo soy.
Pero ella estaba encantada ante su ignorancia.
-Yo te la coseré, muchachito -dijo, aunque él era tan alto como ella y sacó su costurero y cosió la sombra al pie de Peter.
-Creo que te va a doler un poco -le advirtió.
-Oh, no lloraré -dijo Peter, que ya se creía que no había llorado en su vida. Y apretó los dientes y no lloró y al poco rato su sombra se portaba como es debido, aunque seguía un poco arrugada.
-Quizás debería haberla planchado -dijo Wendy pensativa.

J.M. Barrie

domingo, 2 de mayo de 2010

westermarck


Desde la primera vez que lo vi, sabía que nunca íbamos a tener una relación entre abuela y nieto. Por primera vez en años me sentí sexualmente viva.

Pearl Carter


DEJEN LA SIN VERGUENSURA!! ESTO ES SIMPLE ATRACCIÓN POR EL LLAMADO DE LA SANGRE!! NO INVENTEN!!

Anónimo



sábado, 1 de mayo de 2010

space oddity


- Aunque estoy a cien mil millas de distancia, me siento muy tranquilo
y creo que mi nave sabe qué camino tomar.
Decidle a mi mujer que ya sabe cuánto la quiero.
- Control de tierra a Comandante Tom, sus circuitos no responden, ¿algo va mal?
¿puede oírme, Comandante Tom?
¿puede oírme, Comandante Tom?
¿puede oírme, Comandante Tom?
¿puede oírme?


viernes, 30 de abril de 2010

lista tonta


Uf, tengo un montón de cosas que hacer esta semana. Debería hacerme una lista. Aunque me da risa la gente que depende de una lista, algunos hasta deben llevar apuntado “Respirar” porque, si no, se olvidarían de hacerlo. Enciendo el ordenador, la hago con el word y luego la imprimo. Y de paso miro el periódico y el correo y me echo una partidita. Ay, no, que la impresora no tiene tinta. Vale, pues con papel y boli.

A ver, esto lo tacho y lo pongo delante. No, mejor numero las cosas para saber qué tengo que hacer primero. Así. No, mejor en una columna lo que tengo que hacer, en otra lo que tengo que comprar y en otra las llamadas. No, no, es mejor ordenarla cronológicamente. Antes de preparar la cena debería mirar qué hay en la nevera y hacer la lista de la compra. ¿Hago una lista aparte, o la incluyo en esta? Mejor aparte. Bien. Y la colada antes de la mochila... sí. El cartucho de tinta... ya está. Pero ojo, ¿y si me olvido de coger la lista de la compra? Vale, pues en primer lugar anotaré “Coger lista de la compra”. A ver, repasemos. Sí, parece que está todo. Pero mejor la paso a limpio, que no se entiende nada. Tendría que haberla hecho con el ordenador. Ay, no, que la impresora no tiene tinta. Vale, pues con papel y boli. A ver, esto lo tacho y lo pongo delante...

jueves, 29 de abril de 2010

uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis...


Marcel Salathé tuvo un sueño... Soñó con los números del 1 al 1000 en azul sobre fondo blanco, y al despertarse, los pintó uno por uno.

jueves, 22 de abril de 2010

flapjack


Parecía que no se podía contar nada nuevo sobre piratas. Pues sí, se puede. Y aún se puede contar más. Y luego ya viene Flapjack.


miércoles, 21 de abril de 2010

rectorrotor

Impresionante remedio para las hemorroides, el estreñimiento y las disfunciones de próstata. Pero... ¿qué tamaño tiene? Pues es lo suficientemente grande como para ser eficiente, y lo suficientemente pequeño como para ser usado por personas a partir de los 15 años de edad. Bueno, y puede que también por menores acompañados. Aunque su nombre más parece aplicable a un culé después de pasar por San Siro...

martes, 20 de abril de 2010

fausto 9.0


Al realizar un pedido a través de este sitio web en el primer día del cuarto mes del año 2010, usted acepta que nos concede, sin derecho de reclamación, por ahora y para siempre, su alma inmortal. Si deseamos ejercer dicha concesión, usted se compromete a entregar su alma inmortal y cualquier otro derecho que pueda tener sobre ella, dentro de los 5 (cinco) días hábiles de recibir la notificación por escrito de gamestation.co.uk o de uno de sus secuaces debidamente autorizados.

lunes, 19 de abril de 2010

leer en la cama


Solo una hora en un día cualquiera es más placentera que una hora en la cama con un libro antes de dormirse, y es una hora en la cama con un libro por la mañana, cuando ya te han llamado.

Rose Macaulay


Leer en la cama mientras la lluvia repiquetea en los cristales. Suena bien pero es complicado, tanto como leer en la playa o tumbado sobre la hierba del parque. Y si una tiene que guardar cama por narices, hay toda una serie de accesorios cuyo objetivo se supone que es ponérnoslo más fácil: lamparitas, almohadas varias, atriles marcianos...
Ya pueden tirar todo eso porque ya están aquí los fastuosos, únicos e incomparables libros para la cama. Sí, vale, actualmente solo se editan en inglés, no se puede tener todo. Pero si tuviera pasta, la invertiría en ediciones en castellano de estos libros. Como rosquillas se iban a vender. Háganse una idea. Y aquí, el catálogo disponible en inglés.

domingo, 18 de abril de 2010

feliz cumple


¿Qué se le puede regalar a alguien cuando su Cambio Radical cumple 3 años? Pues muy fácil. Muñequitos recortables. Muñequitos recortables a mogollón.


sábado, 17 de abril de 2010

youtube


YouTube se ha convertido en parte de nuestras vidas, pero ¿cómo empezó todo? Pues así: un vídeo bien soso, pero fue el primero. Después de ése han venido clips musicales, cachitos de películas, películas enteras a cachitos, los tubos de la fiesta de cumple del nene y los anuncios de todo tipo y pelaje. Están los tubos virales, como los de la tigresa del oriente, y ahora mismo los más vistos son los de Lady Gaga. ¿Había vida en Internet antes de YouTube?





miércoles, 14 de abril de 2010

el violinista en el quirófano

Imaginemos que usted, por una causa desconocida, sufre temblores en la mano derecha. Imaginemos que su trabajo es de precisión y le es imprescindible usar las manos. Pongamos que es usted violinista. Supongamos que los médicos intuyen una causa neurológica para su mal. Imaginemos que se arriesgan a operarle el cerebro. Supongamos que para que la operación tenga éxito, usted tiene que hacer su trabajo durante la operación...

martes, 13 de abril de 2010

cinématon


Una puede preguntarse cuál es la mejor película jamás filmada, o la que ha recaudado más pasta, o la que ha recibido más premios. Pero, ¿cuál es la película más larga de toda la historia? Durante bastantes años fue The Cure for Insomnia, que va de un señor que se está más de 3 días enteros leyendo un poema suyo. Para aburrir hasta a la oveja más risueña. Pero en el 2009 se estrenó Cinématon, de Gérard Courant: 151 horas del tirón a base de recortes de unos 3 minutos con gente más o menos famosa haciendo cosas. Tardó el baranda 32 años en reunir todo el metraje, y eso que no se molestó en absoluto en la banda sonora, porque es más muda que un pato mudo. De la misma forma que no me he leído la guía telefónica de Alcorcón porque prefiero esperar a que hagan la película, casi mejor que no vea Cinématon. Ya me espero a que saquen el libro.


sábado, 10 de abril de 2010

hanky


El código Hanky no es el título de la última novela de Dan Brown ni tiene nada que ver con el huevo ese de Lewis Carroll: es el nombre del código de pañuelos de colores de los gays. ¿Íbamos los hetero a ser menos que los homo? ¡Ni hablar! Lo que se lleva ahora sin embargo no son pañuelos sino inocentes pulseritas de colores, aunque los chicos y chicas que las lucen no escogen el color por cómo les combina con la ropa que llevan. Puede que las autoridades exageren, pero en los Estados Unidos y en Brasil han empezado a prohibirlas. Bien hecho, ahora sí que lo han arreglao…

jueves, 8 de abril de 2010

catología, es catología


En mayo de 2006 el vendedor de autos Rodolfo Contreras, de 33 años, llegó a su casa de Luján con su esposa y su hija de un año a las dos de la mañana. "Enseguida me di cuenta de que habían entrado porque la puerta de entrada estaba rota. La casa estaba revuelta por completo, pero en el cuarto de la bebé vimos lo más cruel del saqueo: los ladrones no sólo habían defecado en la cuna de la nena sino que también la habían meado", rememora. A modo de papel higiénico habían usado un dinosaurio de peluche de la beba. Igual, en esa casa, los delincuentes se tomaron más trabajo aún: uno de ellos agarró -se cree- su propia bosta y escribió con sus manos en la pared blanca una palabra que se puede poner sin faltas ortográficas aún por los malhechores más iletrados: "puto", decía.

Al parecer, el ritual de defecar en las casas asaltadas está documentado en la literatura alemana desde el siglo XVII, según comprobó el reputado profesor de historia medieval Albert B. Friedman. Y según Walter Burkert, “probablemente menos conocido hoy es un curioso ritual del siglo XIX. En Alemania y Austria, y quizás en toda Europa, los ladrones creían que estarían a salvo de la persecución y la captura si dejaban sus heces en la escena del crimen, y así lo hacían". Es lo que él llama “huida mágica”…

miércoles, 31 de marzo de 2010

popobawa


Popobawa vuela de Pemba a Unguja y de allí hasta Dar es Salaam, donde poseyó a la dulce Fatuma y habló por sus labios. Popobawa, el murciélago cíclope, puede adoptar la forma de cualquier persona o animal y ataca por un igual a hombres, mujeres o niños, inmovilizándolos y sodomizándolos. Aun siendo una leyenda relativamente reciente, despierta aún más terror que el Orang Minyak, el hombre aceitoso malayo. Si un mal día decidieran fusionarse, una terrible sombra se cerniría sobre todos nosotros: Poponyak, el murciélago aceitoso. Ojs. Cierren bien la ventana.

viernes, 26 de marzo de 2010

poseidon


Oh, gran Poseidón que dominas la
tierra y el mar incansable.

Oh, dios marino que posees el Helicón y el vasto dominio del Egeo.
Los dioses te han atribuido, trastornador de la tierra,
el doble privilegio de ser domador de caballos y salvador de navíos.

Homero (no Simpson)


jueves, 25 de marzo de 2010

christian


En una taberna de mala muerte de Leipzig, Christian bebía una copa tras otra de goldwasser. Se suponía que estaba celebrando su cátedra de geometría, pero no estaba muy contento. Miraba a través del cristal de la botella esos pequeños conglomerados dorados y pensaba en Fleury y su algoritmo, con el que se construye un camino euleriano cerrado en un grafo euleriano, en Virchow y su axioma, según el cual toda célula procede de otra célula, en Lasswell y su paradigma, quién dice qué a quién a través de qué canal y con qué efectos, en Russell y su paradoja sobre el conjunto de los conjuntos que no se pertenecen a sí mismos, en Möbius y su banda… Y Kummer, él sí que sabía, con su función, su anillo, su suma, y sobre todo, su superficie.

Y Christian, ¿qué tenía que fuera suyo? ¿A qué había dado nombre? En eso pensaba sin dejar de mirar las chispitas doradas de la botella…


miércoles, 24 de marzo de 2010

polybius


Los efectos usados en este juego son comúnmente empleados en otros juegos y en la industria. En realidad el juego no induce la hipnosis, ni altera el estado de ánimo, ni controla la mente (esta tecnología simplemente no existe). Los intentos de recrear fielmente el juego tal como era en 1981 están limitados a las nociones del modo de juego y aspecto general. Los elementos conspirativos de esta recreación son de pega, así como la mayor parte de funciones del menú. Las únicas que funcionan son el volumen, los fondos interactivos visuales, los mensajes subliminales, el falso apagado, la autonomía y las funciones poltergeist. Las demás solo sirven para impresionar a los amiguetes. Que conste que los fantasmas que se ven no son fantasmas de verdad (¿o será un bulo de los hombres de negro?). Finalmente, evite por favor decir “POLYBIUS” tres veces ante un espejo. Eso es lo que ellos esperan.

Y si no acaba de estar convencido de jugar a este juego, pues no lo juegue. Haga cualquier otra cosa. ¿Qué tal un inocente solitario?

Del readme.txt, Polybius



sábado, 20 de marzo de 2010

blues


No sé tú, pero yo, cuanto más tiempo paso sentado ante mi mesa de despacho bajo la enfermiza luz de los fluorescentes, rodeado de compañeros que no hacen más que estornudar y toser, más desesperado me siento. Ya que no tengo más remedio que estar aquí en la oficina, ahora por lo menos puedo expresar mi tristeza en forma de canción gracias a desktopblues. Simplemente pongo la radio y hago mi solo por encima de la música con los punteos de guitarra, lamentos y gemidos de blues. No es que eso me quite de encima la depre, pero sí me ayuda a pasar el tiempo hasta poder quitármela.

Brett O'Bourke, Miami Herald, EUA, 15-05-2006


viernes, 19 de marzo de 2010

dakimakura


Dakimakura significa en japonés “almohada para abrazar”, y no hay otaku que se precie que no tenga por lo menos una con su heroína bishōjo o hentai favorita vista por delante y por detrás. También es conocida como almohada del amor, esposa holandesa o chikufujin (esposa de bambú). La esposa de bambú era originalmente una carcasa vacía tejida de bambú usada en el sudeste asiático como almohada fresquita para ayudar a soportar el sofocante calor. Aunque a los solteros holandeses que corrían por allí se les ocurrió darle otros usos. Ahora un otaku coreano ha ido más lejos y, tras un breve pero intenso noviazgo, le ha pedido matrimonio de rodillas a Fate Testarossa, y ella le ha dado el sí.

miércoles, 17 de marzo de 2010

veasyble


El proyecto VEASYBLE se basa en tres palabras clave: aislamiento, intimidad y adorno. Consiste en una serie de prendas capaces de crear una intimidad personal en cualquier ambiente. La gama consta de cuatro accesorios para cubrir los ojos, las orejas, la cara y la parte superior del cuerpo, expresando a través de su forma y color nuestro deseo de intimidad en cualquier momento, en cualquier lugar. Y se puede compartir.

Un adorno que puede llevarse.
Un gesto para transformarlo.
Un lugar secreto para la intimidad personal.

domingo, 14 de marzo de 2010

los hacendados, ¿hacen dados?


Sus labios son rojos, despejada su mirada,
sus bucles amarillos como el oro:
su piel blanca como la lepra,
y mucho más se parece a la Muerte que su acompañante;
helado al aire calmo vuelven sus carnes.

El desnudo Casco se acercó a nuestro costado
y la Pareja aquella jugaba a los dados;
“¡El Juego ha terminado! ¡He ganado, he ganado!”
dice ella, dando tres silbidos.

The Last Theft - Jiri Barta

jueves, 11 de marzo de 2010

la butaca de ruth

Tengo una tienda de muebles de segunda mano y creo que mis precios son justos. Un día vino un tipo, vio esta butaca1 y quiso comprarla, pero le parecía demasiado cara. Así que le miré y le dije: si no puedo venderla, me sentaré sobre ella y cruzaré las piernas. No me da la gana regalarla. Cariño, si la quieres vas a tener que comprarla. Dime la verdad: ¿no te gustaría encontrarla en casa, esperándote, cada noche? No se ha usado más que un par de veces, ¡está casi nueva2! No encontrarás mejores patas3 en toda la ciudad, ni un respaldo4 como este en varios kilómetros a la redonda. Es confortable, lo aguanta todo. ¿Dónde podrías encontrar una butaca tan cómoda5? Es exuberante, impecable, suave y peludita. Cariño, solo por la saliva que estoy gastando ya es barata. Ahora mira este magnífico culo6, ¿a que parece acogedor? Te garantizo que soporta cualquier peso… o tamaño. Estoy harta de que me ronden tipos de manos largas, husmeando. No pienso ceder. Ráscate el bolsillo y afloja la pasta. Si quieres algo gratis, búscate una asistente social y a mí déjame en paz. Esta no es la tienda de Cáritas, es la tienda de Ruth. Lee mis labios: aquí nada es gratis.

1 llámenla equis
2 léase virgen
3 piernas
4 espalda
5 fácil
6 culo


miércoles, 10 de marzo de 2010

pos ha nevao


lunes, 8 de marzo de 2010

el hada y la máquina del tiempo (y III)


En la radio sonaba una canción. Mamá fue a la cocina y volvió cantando y bailando con una escoba. Se puso de puntillas, se estiró, levantó un poco el pie izquierdo y, con la punta del palo de la escoba, le dio a la lámpara un toque suave. Y se hizo la luz. Me miró sonriendo, y a contraluz por un momento me pareció que en lugar de tener el pelo rojo lo tenía dorado.

De repente recordé que tenía un examen, le di un beso a mamá y salí corriendo. Corrí y corrí y corrí. ¡Si encontraba la puerta de la escuela cerrada no me dejarían entrar! Me paré un momento y miré la hora en el reloj del abuelo. Las nueve y tres minutos. La puerta ya estaría cerrada. Seguí corriendo, y al doblar la esquina, vi la puerta del colegio aún abierta. Saqué un siete y medio, la nota más alta del trimestre.

A la hora del patio decidí mostrarle mi tesoro a mi mejor amigo. Con cuidado saqué el reloj y se lo enseñé.
- Es bonito, pero viejo. Y además no funciona bien, mira el mío –me dijo.

Tenía razón. El reloj del abuelo marcaba cinco minutos más que el suyo. Cinco minutos más que todos los demás relojes.

sábado, 6 de marzo de 2010

el hada y la máquina del tiempo (II)


Entonces yo le acribillaba a preguntas, y él me decía que no, que no podía viajar a la edad de piedra para ver los dinosaurios porque era una máquina del tiempo pequeñita. Un día le pedí que me la enseñara y me mostró un viejo reloj de bolsillo.

- Es un reloj –dije, decepcionado.
- ¿Y qué te crees tú que es un reloj? ¡Pues una máquina del tiempo, leñe!
- ¿Y esta de la foto quién es? ¿La abuela?
- Sí. Tu abuela también era un hada, debe ser cosa de familia.
- ¿Y no puedes viajar con tu máquina del tiempo para verla cuando estaba viva?
- Para eso se necesita una máquina del tiempo de las grandes –dijo.

El día que el abuelo murió lo supe porque cuando mamá llegó a casa, me dio su reloj y una nota garabateada que decía: “No te olvides nunca de darle cuerda, o se convertirá en un reloj vulgar”. Desde entonces cada noche, antes de acostarme, le doy cuerda. Una mañana, mientras mamá cosía y yo estaba en el comedor estudiando, la luz de la lámpara del techo empezó a fluctuar y se apagó.

viernes, 5 de marzo de 2010

el hada y la máquina del tiempo (I)

Cuando era pequeño, el abuelo me llevaba cada día al colegio y por el camino me hablaba de sus viajes. Si pasábamos por un tramo a pleno sol, me hablaba del desierto y la calle se convertía en un desierto donde las jardineras eran oasis y las fuentes públicas la salvación. Si la pendiente era de subida, me hablaba del Himalaya y del yeti y me lanzaba una cuerda invisible para agarrarme y poder subir. Si llovía, me hablaba de la jungla y de los grandes lagos y me ayudaba a saltar los charcos porque yo no tenía botas de goma como los demás chicos. Después me hablaba del lago Titicaca, y yo me reía y le decía que ese nombre no existía, que se lo había inventado.

- ¿Por qué mamá no me lleva nunca al colegio?
- Tu madre no puede llevarte porque... porque... no tendría que decírtelo... Es que tu madre es un hada, y las hadas siempre andan muy atareadas.
- ¡Venga ya!
- ¿Ves? No tenía que habértelo dicho.

A veces el abuelo me hablaba de su máquina del tiempo.
(continuará...)

jueves, 4 de marzo de 2010

juanito


Juanito, dime cómo pasó el accidente. Envíame alguna señal.


vladimir


Pide un cigarrillo con cigarrillos, odia los condones y por eso los usa solo para declararlo, pide ayuda con cápsulas de mil colores y dice que las manzanas podridas huelen bien, y no como los tipógrafos podridos. Escribe que beber le hace feliz con chapas de cerveza, que la tipografía duele con trozos de cactus y hasta se queja de no tener nunca clips a mano con cientos de clips. Pero si a uno no le gusta lo que escribe, solo tiene que pasar la escoba o soplar. Ha nacido una nueva especie: Vladimir Koncar, el reciclotipógrafo. Uno, dos y tres.

miércoles, 3 de marzo de 2010

el crisantemo azul (y V)


- ¿Las azules? –dijo el guardavía-. Ah, sí, eran del difunto Čermák, que hacía de guardavía aquí antes que yo. Pero por la vía no se puede caminar, señor. ¡Allí hay un cartel que dice “Prohibido caminar por la vía”! ¿Qué está haciendo aquí?
- Abuelo –le dije-, dígame, ¿por dónde se va a su casa?
- Por la vía –contestó el guardavía-. Pero no hay ningún motivo para que venga nadie. ¿Qué quiere? Lárguese, imbécil. ¡Y no me toque la vía ni con la punta del pie!
- ¿Y por dónde quiere que me largue exactamente? –le dije.
- Me da igual –gritó el guardavía-, ¡pero por la vía no, y punto!
Así que me senté en el terraplén y le dije:
- Oiga, abuelo, véndame las flores azules.
- No están en venta –farfulló el guardavía-. Y pírese de una vez. ¡Aquí no puede sentarse!
- ¿Por qué no? –le contesté-. ¡No hay ningún cartel que diga que aquí está prohibido sentarse! No se puede caminar, y no estoy caminando.

El guardavía se detuvo y se limitó a insultarme desde el otro lado de la cerca. Pero debía ser un hombre solitario: al poco rato dejó de increparme y hablaba solo. Media hora después, salió para mirar la vía.

- ¿Qué? –se detuvo a mi lado- ¿Se va o no?
- No puedo –le contesté-; está prohibido caminar por la vía y no hay ningún otro camino.
El guardavía se quedó pensativo un buen rato.
- ¿Sabe qué? –dijo después-. Cuando yo me vaya, desaparezca por la vía; así yo no le veré.

Se lo agradecí calurosamente. Y cuando se fue, abrí la cerca del jardín y con su propia pala arranqué cuidadosamente los dos crisantemos azules. Los robé, señor. Soy un hombre honesto y solo he robado siete veces en mi vida, y señor, siempre han sido flores.
Al cabo de una hora ya estaba sentado en el tren y me llevaba a casa los crisantemos azules robados. Al pasar frente a aquella casa de vigilancia vi al guardavía de pie, con una banderita, malcarado como un demonio. Le saludé agitando el sombrero, pero parece ser que no me reconoció.

De manera que ya ve, señor; puesto que había un cartel con la inscripción “Camino prohibido”, a nadie, ni a nosotros, ni a los policías, ni a los gitanos, ni a los niños, se nos ocurrió que alguien podría haber ido justo allí a buscar los crisantemos azules. Un cartel tiene un poder tan grande que puede que junto a las casas de los guardavías crezcan margaritas azules o el árbol de la ciencia o el helecho dorado, pero nunca los descubrirá nadie, porque caminar por la vía está estrictamente prohibido. Solo Klára, loca, había llegado hasta allí, porque era idiota y no sabía leer.

Por eso al crisantemo azul le puse el nombre de Klára. Ya hace quince años que lo cuido. Pero parece que lo he malcriado con tierra buena y humedad – el bruto del guardavía no lo regaba nunca y el suelo era arcilloso y duro; a mí me brota en primavera, en verano se desmejora y en agosto se muere. Imagínese. Soy el único del mundo que tiene un crisantemo azul y no puedo enseñárselo a nadie. La Bretagne y la Anastasia no valen un pito, solo viran a lila; pero Klára, señor… el día que florezca en el mundo entero no se hablará de otra cosa.


Karel Čapek

martes, 2 de marzo de 2010

el crisantemo azul (IV)


Hicimos vigilar a Klára todo el día; por la noche se escapó, y pasada la media noche me vino con los brazos a rebosar de crisantemos azules. Enseguida la hicimos encerrar en prisión para que no los cogiera todos, pero ya no sabíamos qué más hacer. En serio, parecía cosa de magia; figúrese, en un país que cabe en la palma de la mano.

Mire usted, uno tiene derecho a ser grosero cuando está muy enfadado o cuando fracasa, ya lo sé, pero cuando el príncipe me dijo, de la rabia que tenía, que yo era tanto o más idiota que Klára, protesté y le dije que no pensaba dejarme insultar por un viejo cretino. Me fui directamente a coger el tren y desde entonces no he vuelto a Lubenc. Pero cuando estaba sentado en el vagón y el tren se puso en marcha, yo, señor, rompí a llorar como un niño porque lo había tirado todo por la borda y porque ya no podría volver a ver nunca más un crisantemo azul. Y mientras lloraba y miraba por la ventana, vi una cosa azul justo al lado de la vía. Señor Čapek, eso fue más fuerte que yo: me levanté de un salto y tiré del freno de emergencia; el tren se detuvo con un golpe seco y yo caí sobre el asiento de enfrente y me rompí este dedo. Y cuando vino el revisor, balbuceé que me había dejado algo y tuve que pagar una multa astronómica.

Blasfemando como un condenado, cojeando, volví por la vía en dirección a donde estaba la cosa azul. Imbécil, me decía, probablemente no es más que áster otoñal o cualquier otra tontería azul, y tú tirando el dinero. Caminé unos quinientos metros; ora pensaba que la cosa azul no podía ya estar muy lejos, ora que la había pasado de largo, ora que simplemente la había soñado, cuando en un pequeño terraplén vi una casa de guardavía y por encima de la valla de su jardín, la cosa azul. Eran dos matas de crisantemos azules.

Señor, hasta los niños de pecho saben qué cultivan los guardavías en sus jardines. Además de coles y sandías, suele haber girasoles, un par de rosas rojas, malvas y alguna dalia; ese hombre no tenía nada de eso, sino patatas, judías, un saúco y, en un rincón, los crisantemos azules.

- ¡Eh! –le dije desde el otro lado de la valla- Estas plantas, ¿de dónde las ha sacado?

Karel Čapek

lunes, 1 de marzo de 2010

el crisantemo azul (III)


- ¿Qué pista? –preguntó el príncipe.
- Pues eso –le dije-, que tendríamos que buscarlo junto a cada casa dentro de tres kilómetros a la redonda; nos dividiremos en cuatro grupos: usted, yo, mi jardinero y mi ayudante Vencl, y ya está.

Pues bien, a la mañana siguiente lo primero que ocurrió fue que Klára me trajo otro ramo de crisantemos azules. Después registré mi zona; en cada taberna me tomaba una cerveza no muy fría, comía quesos apestosos y preguntaba a la gente si había visto crisantemos azules. No le hablaré de la diarrea que me produjeron aquellos quesos apestosos; hacía calor, como a veces pasa a finales de setiembre, y yo iba casa por casa aguantando cualquier inconveniencia, porque la gente me tomaba por loco, por un agente o por un funcionario. Pero al anochecer una cosa estaba clara: en mi zona no había ni un crisantemo azul. Los otros tampoco encontraron ninguno. Solo Klára volvió a traer un ramo de crisantemos azules recién cortados.

A todo esto, ya se sabe que un príncipe es persona muy importante, de modo que llamó a los gendarmes, les dio un crisantemo a cada uno y les prometió no sé qué si descubrían dónde crecían. Los gendarmes son gente culta, incluso leen periódicos, además de conocer todas las piedras y tener mucha influencia.

Señor, imagínese que aquel día seis gendarmes, guardias urbanos, los alcaldes de los pueblos, los alumnos con los maestros y una tribu de gitanos recorrieron palmo a palmo toda la región que cabía dentro de los tres kilómetros, recogieron todas las plantas con flor y las llevaron al castillo. Madre del amor hermoso, había tantas flores que parecía Corpus Christi; pero de crisantemos azules, ni uno ni medio.

Karel Čapek

domingo, 28 de febrero de 2010

el crisantemo azul (II)


El viejo hizo que le engancharan el carruaje en seguida y quiso hacer venir a Klára. Pero Klára había desaparecido y nos fue imposible encontrarla. Nos quedamos de pie junto al carruaje más de una hora, blasfemando –el señor príncipe había servido con los dragones en su juventud. En ello estábamos cuando vimos venir a Klára corriendo, echando el bofe, y me dio un ramo entero de crisantemos azules recién cortados. El príncipe le dio un billete de cien coronas, pero Klára se puso a llorar de desilusión; la pobre no había visto un billete de cien coronas en su vida. Tuve que darle una corona para que se calmara. Se puso a bailar y a gritar, pero nosotros la hicimos sentarse en el pescante, le enseñamos los crisantemos azules y Klára nos guió.
Klára en el pescante daba alaridos de alegría; no se puede usted imaginar cuán escandalosa fue la reverencia que le dedicó al señor cochero solo porque tenía que ir sentada a su lado. Además los caballos se desbocaban cada dos por tres por culpa de los gritos y aullidos que pegaba. Bueno, fue un viaje de mil demonios.
Cuando ya llevábamos hora y media dando vueltas, dije:

- Majestad, ya hemos recorrido al menos catorce kilómetros.
- Es igual –rezongó el príncipe-, recorreremos cien si es menester.
- Como gustéis –le dije.

Pero una hora después Klára apareció con un segundo ramo. Ese lugar no podía estar a más de tres kilómetros de Lubenc.
Klára se puso a aullar y señaló hacia adelante. Seguramente estaba contenta de ir en carruaje. Creí que el príncipe la mataba de lo rabioso que estaba. Los caballos escupían espumarajos, Klára aullaba, el príncipe blasfemaba, el cochero a punto de romper a llorar de vergüenza y yo haciendo cábalas sobre cómo descubrir el crisantemo azul.

- Majestad –dije-, no vamos bien. Tenemos que buscarlo sin Klára. Haremos un círculo de tres kilómetros con un compás, lo dividiremos en partes y lo buscaremos casa por casa.
- Qué dices, –dijo el príncipe-, ¡si a tres kilómetros de Lubenc no hay ningún parque!
- Mejor –contesté-. En el parque no encontraríamos gran cosa; Ageratum o Canna, y poco más. Mirad, aquí en la base del tallo hay un poco de tierra; no es humus, es algo amarillo y pegajoso, seguramente fertilizante de estiércol. Tenemos que buscar en un lugar donde haya muchas palomas. Seguramente crece junto a una valla de troncos sin descortezar, porque encima de la hoja hay un poco de corteza de abeto. Bien, ahora estamos sobre la pista correcta.

Karel Čapek

sábado, 27 de febrero de 2010

el crisantemo azul (I)


Ahora le explicaré –dijo el viejo Fulinus- cómo apareció Klára en el mundo. En aquella época yo era el encargado del parque principesco de Lichtenberg en Lubenc –señor, el viejo príncipe era un buen especialista; se hacía enviar árboles enteros desde Veitsch, Inglaterra, y solo de bulbos de Holanda, utilizó diecisiete mil unidades; pero esto solo entre paréntesis. He aquí que yendo yo un buen día por la calle me encontré con Klára; es la idiota del lugar, ¿sabe? Una peonza sordomuda y loca que no hacía más que gritar, contenta -¿sabría usted decirme, señor, por qué los idiotas son tan felices? Mientras la rehuía para que no me besara, me di cuenta de que llevaba un ramo en sus manazas; había hinojo y otras tonterías campestres, pero entre toda esa morralla… Mire, yo he visto muchas cosas, pero en ese momento estuve a punto de sufrir un infarto. Imagínese, esa loca tenía en su ramo una flor de crisantemo de color azul. ¡Azul, señor! Un azul como el de la Pholx laphami; viraba a color pizarroso, con los bordes de color rosa atlas, y por dentro como una Campanula turbinata en toda su plenitud. Pero me quedo corto: señor, ese color indio del crisantemo, entonces y aun ahora, es completamente desconocido. Años atrás estuve en casa del viejo Veitsch; sir James pretendía que el año anterior le había florecido un crisantemo tan azul como usted pueda imaginar. ¡Bueno!
De modo que Klára mugió con alegría y me regaló su ramo. Yo le di una corona y le mostré el crisantemo: Klára, ¿de dónde lo has sacado? Klára cloqueaba entusiasmada y se partía de risa; no pude arrancarle nada más. La reñía y ella gesticulaba con las manos, pero nada; insistía en abrazarme a la fuerza. Me fui corriendo a ver al príncipe con ese precioso crisantemo azul: Majestad, esto crece en algún lugar cerca de aquí; venid a buscarlo.

Karel Čapek

viernes, 26 de febrero de 2010

por una cabeza

¿Recuerdan esta escena? Seguro que sí. Bueno, pues ya no es necesario que se manchen las manos para pegarle un buen susto a su peor enemigo. Solo tienen que rascarse el bolsillo y regalarle este bonito peluche.

miércoles, 24 de febrero de 2010

la partita di pallone


¿Por qué, por qué
siempre los domingos tú me dejas sola
para ir a ver el partido?
¿Por qué, por qué
no me dejas ir contigo alguna vez?
Quién sabe, quién sabe
si es cierto que a ver tu equipo vas
o es solo una excusa.
Quién sabe, quién sabe
si me mientes o me dices la verdad.
Pero algún día te seguiré
porque la duda no me deja dormir.
Y como descubra que me engañas,
me vuelvo a casa de mamá.

martes, 23 de febrero de 2010

samurai kittens


Por muy peluditos, simpáticos y mimosos que sean, en Natchez, Mississippi, a los gatos les está prohibido beber cerveza. Pero no hay ninguna ley divina ni humana que les prohíba beber sake.

domingo, 21 de febrero de 2010

propeller island


son inventos estéticos para ojos y oídos. propeller island, bajo éste seudónimo publica el artista alemán lars stroschen sus concepciones audiovisuales. diversidad sin fronteras, sin nada repetir, ni nada copiar, todo intencionalmente.
el resultado más popular: el CITY LODGE, una obra de arte habitable en berlin, de una riqueza de ideas que seducen a imaginar, e inspiran sin parar. es una fuente magnética para gente creativa, contempladores curiosos, filósofos y amantes de nuevas perspectivas. frecuentado por personalidades del mundo entero, ésta máquina de visiones también ha servido de locación para sesiones fotográficas y video-clips. será por eso que algunas habitaciones le parecen tan conocidas...
Quien maneja las sencillas construcciones mecánicas vé y sabe lo que está haciendo. un guino pícaro al mundo de la célula de silicio. el contraste a el nada virtual ha sido maestralmente concebido por uno, que normalmente todo lo hace con el computador.

viernes, 19 de febrero de 2010

consejos para mujeres solteras

Vístete y ponte guapa en el lavabo. Tienes que estar lista cuando él llegue: no le hagas esperar. ¡Recíbele con una sonrisa!
A los hombres no les gustan las chicas que toman prestado su pañuelo y lo manchan de pintalabios. Maquíllate en privado, y no donde él te vea.
No te sientes en posturas poco elegantes o inadecuadas, y nunca demuestres aburrimiento aunque te aburras. Estate alerta, y si tienes que masticar chicle (cosa que no recomendamos) hazlo en silencio, con la boca cerrada.
Las mujeres indiscretas nunca atraen a los caballeros. No hables mientras bailas, porque cuando un hombre baila lo que quiere es bailar.
No uses el retrovisor del coche para arreglarte el maquillaje. El hombre lo necesita para conducir, y le molesta mucho tener que girarse para ver qué tiene detrás.
Si necesitas sujetador, póntelo. No tires de tu ropa por encima de la cintura y cuida de que las medias no se te arruguen.
No seas demasiado familiar con tu acompañante acariciándole en público. Cualquier muestra de afecto en público es de mal gusto, y normalmente le avergüenza o humilla.
No te pongas sentimental ni intentes que te haga confesiones sobre sus emociones. A los hombres no les gustan las lágrimas, especialmente en lugares públicos.
No te tomes confianzas con el camarero hablándole de lo bien que te lo pasaste con otra persona en una cita anterior. Los hombres merecen, y desean, toda tu atención.
No le hables de trapitos o intentes describir tu vestido nuevo. Complace y halaga a tu pareja hablándole de las cosas de las que quiera hablar.
No bebas demasiado, ya que un hombre espera que conserves tu dignidad durante toda la velada. Puede que beber haga que algunas chicas parezcan más listas, pero la mayoría parecerán tontas.
No hables con otros hombres. Es lo peor que puedes hacer además de beber demasiado. Si lo haces, lo más probable es que él no vuelva a llamarte nunca más.


jueves, 18 de febrero de 2010

la última de dan brown

En la sala de criptografía de la Nasa aparece estrangulado Steven Pickford –un empedernido lector del teletexto, sobre todo por las tardes– con un extraño símbolo grabado a fuego en su dedo gordo. Para el profesor Mariano Rajoy no hay duda: la Cuadrilla de los Guardianes del Osobuco, que se enfrenta a la humanidad desde los tiempos de Abundio, ha regresado. Acompañado de Betty, una joven doctora, y Darius, un ingeniero, Rajoy comienza una carrera contra reloj mediante una búsqueda desesperada en la costa de Marbella, para aclarar el misterio del Gol de Zarra. Necesitará todo su conocimiento para descifrar las claves ocultas que la Cuadrilla de los Guardianes del Osobuco ha dejado a través de los siglos en unos manuscritos que hay en Tordesillas y en una gasolinera de León, y todo su coraje para vencer al despiadado asesino, ya que el tiempo se agota y nuestra concepción de la anti-materia está en peligro.

miércoles, 17 de febrero de 2010

precuela (y III)

Parte I
Parte II

Suspendida en el cielo, una inmensa cabeza de bebé me miraba enfurruñada. Un rayo cayó apenas a un palmo de mí. “¡Suéltale! ¡Polster, suéltale!”, me gritaban los otros. Solté al conejo. El bebé sonrió plácidamente y desapareció.

Volví a entrar en la nave, pulsé el botón rojo y apuré la crema rosa de un trago. Sabía asquerosamente dulce. Tinker se había puesto el mono violeta, Dipstein el verde y Lanning el amarillo. Tenían un aspecto realmente ridículo.

- Vamos, póntelo –dijo Dipstein alcanzándome el mono rojo.
Me negué.

Los días pasan lentos y plácidos. En este planeta verde nunca llueve, nunca es de noche, nunca hace frío. Un pequeño robot con ruedas se ocupa de la limpieza. Casi sin darnos cuenta hemos ido perdiendo la capacidad de razonar, hasta de hablar a excepción de algunos infantiles balbuceos. Estamos engordando. A veces me entra la melancolía y echo de menos la Tierra, la gente. A veces salen de entre la hierba unos altavoces en forma de periscopio por los que se oye música. A veces nos entran ganas de bailar y bailamos estúpidas danzas bajo la atenta mirada de los conejos.

Un día, al fin, al despertar me puse el mono rojo y salí fuera de la nave. Los otros me estaban esperando. Sonrieron al verme y nos fundimos los cuatro en un estrecho abrazo mientras la inmensa cabeza de bebé nos observaba desde lo alto con una inmensa, siniestra, sonrisa.

martes, 16 de febrero de 2010

precuela (II)


- ¿Pero cuánto tiempo hemos estado mirando el puto molinillo?

De repente pensé en la nave y eché a correr sin mirar si los demás me seguían. Al verla, caí de rodillas sobre el suelo. Dos conejitos grises se acercaron a olfatearme y les aparté de una patada. Un trueno retumbó a través del cielo azul. La nave estaba completamente cubierta de hierba, integrada en el paisaje como una colina. Solo se veían la puerta y algunas ventanillas.

Entré. Todos los sistemas de control estaban inutilizados, excepto el mantenimiento básico. No había armas, ni trajes, ni comida. Encima de cada una de nuestras cabinas de sueño había un mono de distinto color: violeta, verde, amarillo y rojo.

- Evidentemente, no estamos solos. Alguien ha estado aquí mientras el molinillo nos… nos hipnotizaba.

Entonces Dipstein reparó en una extraña máquina. Tenía un enorme botón rojo en un extremo. Se dirigió hacia ella. Para cuando le grité que no lo pulsara, ya lo había hecho. Una crema de color rosa fluyó de un orificio y fue a parar a una taza verde. Dipstein la cogió y se la acercó a la boca.

- No lo hagas, –le dije- no sabemos de qué está hecha y tampoco podemos analizarla.
- Querido amigo, tengo hambre. Y si quien sea nos hubiera querido muertos ya lo estaríamos, ¿no te parece?

Dio un sorbo, paladeó y sonrió. “Es muy dulce”, dijo. Los otros cogieron tazas y comieron también, pero yo no quise. A saber los efectos que podía tener ese mejunje en nuestros organismos.

- Haced lo que os dé la gana, que yo esta noche pienso cenar conejo asado.

Salí fuera. Esos bichos eran tan estúpidos que, en cuanto me arrodillé y alargué la mano, dos de ellos se me acercaron confiadamente. Agarré a uno por las orejas y, cuando iba a romperle el cuello, una potentísima luz me deslumbró. Miré hacia arriba y… no podía creerlo.

(continuará...)