
sábado, 29 de mayo de 2010
mike

jueves, 27 de mayo de 2010
foxconn

En Foxconn estamos buscando personas con talento y más de 10 años de experiencia en el campo de la fabricación industrial de alta tecnología. Buscamos personas que sepan comunicarse con claridad, trabajar en equipo, resolver problemas, que sepan hacer las preguntas oportunas, que muestren flexibilidad, ambición y motivación. Envíe su currículum a hrvip@foxconn.com. Si nuestro departamento de Recursos Humanos le cita para una entrevista, tenga en cuenta lo siguiente.
Sepa el lugar y hora exactos de la entrevista, el nombre completo y correcta pronunciación del entrevistador y su cargo.
Investigue hechos pertinentes sobre la compañía, como su volumen de facturación anual, principales negocios y productos y ubicaciones.
Lleve indumentaria de negocios apropiada, sea entusiasta y diríjase al entrevistador por su nombre, con un firme apretón de manos y una sonrisa.
No se siente hasta que le ofrezcan una silla. Siéntese derecho, muéstrese alerta e interesado. No fume, incluso aunque el entrevistador lo haga y le ofrezca un cigarrillo. No masque chicle. No mienta, ni haga aseveraciones innecesariamente peyorativas sobre su situación actual o anteriores jefes. No se explaye en las respuestas, especialmente si el entrevistador dirige la conversación hacia la política u otros temas polémicos.
Nosotros queremos trabajar con usted. ¿Usted quiere trabajar con nosotros?
viernes, 21 de mayo de 2010
togueadog

No se pierdan los comentarios del foro porque son de lo más jugoso. Es una lástima que censuren los ofensivos y malsonantes, porque esos son los que nos dan la exacta medida de en qué país vivimos. El pobre, con su mejor intención, ha encarnado esa frase hecha en catalán que dice “cornut, i pagar el beure”, en castellano, “cornudo y apaleado”.
martes, 11 de mayo de 2010
fugu

jueves, 6 de mayo de 2010
hirudo medicinalis
Si le apetece adoptar una mascota y está cansado de gatos, perros y todo eso, hay un animalito en el que tal vez no haya reparado. Un animal que tanto puede vivir en el agua como fuera de ella, que tiene cinco pares de ojos (son para verle mejor) y tres mandíbulas con más de cien dientes en cada una (son para morderle mejor). Un animal tan inteligente que puede tener hasta 34 cerebros: la sanguijuela, esa gran desconocida.No tendrá que preocuparse por alimentarla (se espabila muy bien solita) ni por sacarla a pasear porque podrá llevarla siempre consigo: solo recuerde quitársela antes de bañarse en el mar y antes de ducharse con gel. Su vida cambiará. Le reducirá hematomas e hinchazones, le evitará desagradables coágulos... y nunca, nunca más volverá a sentirse solo. Contacte con su cazador de sanguijuelas más cercano y ponga una sanguijuela en su vida o regálesela a la persona amada. No se arrepentirá.
miércoles, 5 de mayo de 2010
gusanos
lunes, 3 de mayo de 2010
sombras
-¿Se te ha despegado?
-Sí.
Entonces Wendy vio la sombra en el suelo, toda arrugada y se apenó muchísimo por Peter.
-¡Qué horror! -dijo, pero no pudo evitar sonreír cuando vio que había estado tratando de pegársela con jabón. ¡Qué típico de un chico! Por fortuna ella supo al instante lo que había que hacer.
-Hay que coserla -dijo, con un ligero tono protector.
-¿Qué es coser? -preguntó él.
-Eres un ignorante.
-No, no lo soy.
Pero ella estaba encantada ante su ignorancia.
-Yo te la coseré, muchachito -dijo, aunque él era tan alto como ella y sacó su costurero y cosió la sombra al pie de Peter.
-Creo que te va a doler un poco -le advirtió.
-Oh, no lloraré -dijo Peter, que ya se creía que no había llorado en su vida. Y apretó los dientes y no lloró y al poco rato su sombra se portaba como es debido, aunque seguía un poco arrugada.
-Quizás debería haberla planchado -dijo Wendy pensativa.
domingo, 2 de mayo de 2010
westermarck

Pearl Carter
DEJEN LA SIN VERGUENSURA!! ESTO ES SIMPLE ATRACCIÓN POR EL LLAMADO DE LA SANGRE!! NO INVENTEN!!
Anónimo
sábado, 1 de mayo de 2010
space oddity

y creo que mi nave sabe qué camino tomar.
Decidle a mi mujer que ya sabe cuánto la quiero.
- Control de tierra a Comandante Tom, sus circuitos no responden, ¿algo va mal?
¿puede oírme, Comandante Tom?
viernes, 30 de abril de 2010
lista tonta

jueves, 29 de abril de 2010
uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis...

jueves, 22 de abril de 2010
flapjack

miércoles, 21 de abril de 2010
rectorrotor
Impresionante remedio para las hemorroides, el estreñimiento y las disfunciones de próstata. Pero... ¿qué tamaño tiene? Pues es lo suficientemente grande como para ser eficiente, y lo suficientemente pequeño como para ser usado por personas a partir de los 15 años de edad. Bueno, y puede que también por menores acompañados. Aunque su nombre más parece aplicable a un culé después de pasar por San Siro...martes, 20 de abril de 2010
fausto 9.0

lunes, 19 de abril de 2010
leer en la cama

Rose Macaulay
Ya pueden tirar todo eso porque ya están aquí los fastuosos, únicos e incomparables libros para la cama. Sí, vale, actualmente solo se editan en inglés, no se puede tener todo. Pero si tuviera pasta, la invertiría en ediciones en castellano de estos libros. Como rosquillas se iban a vender. Háganse una idea. Y aquí, el catálogo disponible en inglés.
domingo, 18 de abril de 2010
feliz cumple

sábado, 17 de abril de 2010
youtube

miércoles, 14 de abril de 2010
el violinista en el quirófano
Imaginemos que usted, por una causa desconocida, sufre temblores en la mano derecha. Imaginemos que su trabajo es de precisión y le es imprescindible usar las manos. Pongamos que es usted violinista. Supongamos que los médicos intuyen una causa neurológica para su mal. Imaginemos que se arriesgan a operarle el cerebro. Supongamos que para que la operación tenga éxito, usted tiene que hacer su trabajo durante la operación...martes, 13 de abril de 2010
cinématon

sábado, 10 de abril de 2010
hanky

jueves, 8 de abril de 2010
catología, es catología

miércoles, 31 de marzo de 2010
popobawa

viernes, 26 de marzo de 2010
poseidon

tierra y el mar incansable.
Oh, dios marino que posees el Helicón y el vasto dominio del Egeo.
Los dioses te han atribuido, trastornador de la tierra,
el doble privilegio de ser domador de caballos y salvador de navíos.
jueves, 25 de marzo de 2010
christian

Y Christian, ¿qué tenía que fuera suyo? ¿A qué había dado nombre? En eso pensaba sin dejar de mirar las chispitas doradas de la botella…
miércoles, 24 de marzo de 2010
polybius
Y si no acaba de estar convencido de jugar a este juego, pues no lo juegue. Haga cualquier otra cosa. ¿Qué tal un inocente solitario?
sábado, 20 de marzo de 2010
blues

Brett O'Bourke, Miami Herald, EUA, 15-05-2006
viernes, 19 de marzo de 2010
dakimakura

miércoles, 17 de marzo de 2010
veasyble

Un adorno que puede llevarse.
Un gesto para transformarlo.
Un lugar secreto para la intimidad personal.
domingo, 14 de marzo de 2010
los hacendados, ¿hacen dados?

sus bucles amarillos como el oro:
su piel blanca como la lepra,
y mucho más se parece a la Muerte que su acompañante;
helado al aire calmo vuelven sus carnes.
El desnudo Casco se acercó a nuestro costado
y la Pareja aquella jugaba a los dados;
“¡El Juego ha terminado! ¡He ganado, he ganado!”
dice ella, dando tres silbidos.
jueves, 11 de marzo de 2010
la butaca de ruth
1 llámenla equis
2 léase virgen
3 piernas
4 espalda
5 fácil
6 culo
miércoles, 10 de marzo de 2010
lunes, 8 de marzo de 2010
el hada y la máquina del tiempo (y III)

De repente recordé que tenía un examen, le di un beso a mamá y salí corriendo. Corrí y corrí y corrí. ¡Si encontraba la puerta de la escuela cerrada no me dejarían entrar! Me paré un momento y miré la hora en el reloj del abuelo. Las nueve y tres minutos. La puerta ya estaría cerrada. Seguí corriendo, y al doblar la esquina, vi la puerta del colegio aún abierta. Saqué un siete y medio, la nota más alta del trimestre.
A la hora del patio decidí mostrarle mi tesoro a mi mejor amigo. Con cuidado saqué el reloj y se lo enseñé.
- Es bonito, pero viejo. Y además no funciona bien, mira el mío –me dijo.
Tenía razón. El reloj del abuelo marcaba cinco minutos más que el suyo. Cinco minutos más que todos los demás relojes.
sábado, 6 de marzo de 2010
el hada y la máquina del tiempo (II)

- Es un reloj –dije, decepcionado.
- ¿Y qué te crees tú que es un reloj? ¡Pues una máquina del tiempo, leñe!
- ¿Y esta de la foto quién es? ¿La abuela?
- Sí. Tu abuela también era un hada, debe ser cosa de familia.
- ¿Y no puedes viajar con tu máquina del tiempo para verla cuando estaba viva?
- Para eso se necesita una máquina del tiempo de las grandes –dijo.
El día que el abuelo murió lo supe porque cuando mamá llegó a casa, me dio su reloj y una nota garabateada que decía: “No te olvides nunca de darle cuerda, o se convertirá en un reloj vulgar”. Desde entonces cada noche, antes de acostarme, le doy cuerda. Una mañana, mientras mamá cosía y yo estaba en el comedor estudiando, la luz de la lámpara del techo empezó a fluctuar y se apagó.
viernes, 5 de marzo de 2010
el hada y la máquina del tiempo (I)
Cuando era pequeño, el abuelo me llevaba cada día al colegio y por el camino me hablaba de sus viajes. Si pasábamos por un tramo a pleno sol, me hablaba del desierto y la calle se convertía en un desierto donde las jardineras eran oasis y las fuentes públicas la salvación. Si la pendiente era de subida, me hablaba del Himalaya y del yeti y me lanzaba una cuerda invisible para agarrarme y poder subir. Si llovía, me hablaba de la jungla y de los grandes lagos y me ayudaba a saltar los charcos porque yo no tenía botas de goma como los demás chicos. Después me hablaba del lago Titicaca, y yo me reía y le decía que ese nombre no existía, que se lo había inventado. - ¿Por qué mamá no me lleva nunca al colegio?
- Tu madre no puede llevarte porque... porque... no tendría que decírtelo... Es que tu madre es un hada, y las hadas siempre andan muy atareadas.
- ¡Venga ya!
- ¿Ves? No tenía que habértelo dicho.
A veces el abuelo me hablaba de su máquina del tiempo.
jueves, 4 de marzo de 2010
vladimir

miércoles, 3 de marzo de 2010
el crisantemo azul (y V)

- ¿Las azules? –dijo el guardavía-. Ah, sí, eran del difunto Čermák, que hacía de guardavía aquí antes que yo. Pero por la vía no se puede caminar, señor. ¡Allí hay un cartel que dice “Prohibido caminar por la vía”! ¿Qué está haciendo aquí?
- Abuelo –le dije-, dígame, ¿por dónde se va a su casa?
- Por la vía –contestó el guardavía-. Pero no hay ningún motivo para que venga nadie. ¿Qué quiere? Lárguese, imbécil. ¡Y no me toque la vía ni con la punta del pie!
- ¿Y por dónde quiere que me largue exactamente? –le dije.
- Me da igual –gritó el guardavía-, ¡pero por la vía no, y punto!
Así que me senté en el terraplén y le dije:
- Oiga, abuelo, véndame las flores azules.
- No están en venta –farfulló el guardavía-. Y pírese de una vez. ¡Aquí no puede sentarse!
- ¿Por qué no? –le contesté-. ¡No hay ningún cartel que diga que aquí está prohibido sentarse! No se puede caminar, y no estoy caminando.
El guardavía se detuvo y se limitó a insultarme desde el otro lado de la cerca. Pero debía ser un hombre solitario: al poco rato dejó de increparme y hablaba solo. Media hora después, salió para mirar la vía.
- ¿Qué? –se detuvo a mi lado- ¿Se va o no?
- No puedo –le contesté-; está prohibido caminar por la vía y no hay ningún otro camino.
El guardavía se quedó pensativo un buen rato.
- ¿Sabe qué? –dijo después-. Cuando yo me vaya, desaparezca por la vía; así yo no le veré.
Se lo agradecí calurosamente. Y cuando se fue, abrí la cerca del jardín y con su propia pala arranqué cuidadosamente los dos crisantemos azules. Los robé, señor. Soy un hombre honesto y solo he robado siete veces en mi vida, y señor, siempre han sido flores.
Al cabo de una hora ya estaba sentado en el tren y me llevaba a casa los crisantemos azules robados. Al pasar frente a aquella casa de vigilancia vi al guardavía de pie, con una banderita, malcarado como un demonio. Le saludé agitando el sombrero, pero parece ser que no me reconoció.
De manera que ya ve, señor; puesto que había un cartel con la inscripción “Camino prohibido”, a nadie, ni a nosotros, ni a los policías, ni a los gitanos, ni a los niños, se nos ocurrió que alguien podría haber ido justo allí a buscar los crisantemos azules. Un cartel tiene un poder tan grande que puede que junto a las casas de los guardavías crezcan margaritas azules o el árbol de la ciencia o el helecho dorado, pero nunca los descubrirá nadie, porque caminar por la vía está estrictamente prohibido. Solo Klára, loca, había llegado hasta allí, porque era idiota y no sabía leer.
Por eso al crisantemo azul le puse el nombre de Klára. Ya hace quince años que lo cuido. Pero parece que lo he malcriado con tierra buena y humedad – el bruto del guardavía no lo regaba nunca y el suelo era arcilloso y duro; a mí me brota en primavera, en verano se desmejora y en agosto se muere. Imagínese. Soy el único del mundo que tiene un crisantemo azul y no puedo enseñárselo a nadie. La Bretagne y la Anastasia no valen un pito, solo viran a lila; pero Klára, señor… el día que florezca en el mundo entero no se hablará de otra cosa.
Karel Čapek
martes, 2 de marzo de 2010
el crisantemo azul (IV)

Mire usted, uno tiene derecho a ser grosero cuando está muy enfadado o cuando fracasa, ya lo sé, pero cuando el príncipe me dijo, de la rabia que tenía, que yo era tanto o más idiota que Klára, protesté y le dije que no pensaba dejarme insultar por un viejo cretino. Me fui directamente a coger el tren y desde entonces no he vuelto a Lubenc. Pero cuando estaba sentado en el vagón y el tren se puso en marcha, yo, señor, rompí a llorar como un niño porque lo había tirado todo por la borda y porque ya no podría volver a ver nunca más un crisantemo azul. Y mientras lloraba y miraba por la ventana, vi una cosa azul justo al lado de la vía. Señor Čapek, eso fue más fuerte que yo: me levanté de un salto y tiré del freno de emergencia; el tren se detuvo con un golpe seco y yo caí sobre el asiento de enfrente y me rompí este dedo. Y cuando vino el revisor, balbuceé que me había dejado algo y tuve que pagar una multa astronómica.
Señor, hasta los niños de pecho saben qué cultivan los guardavías en sus jardines. Además de coles y sandías, suele haber girasoles, un par de rosas rojas, malvas y alguna dalia; ese hombre no tenía nada de eso, sino patatas, judías, un saúco y, en un rincón, los crisantemos azules.
- ¡Eh! –le dije desde el otro lado de la valla- Estas plantas, ¿de dónde las ha sacado?
Karel Čapek
lunes, 1 de marzo de 2010
el crisantemo azul (III)

- Pues eso –le dije-, que tendríamos que buscarlo junto a cada casa dentro de tres kilómetros a la redonda; nos dividiremos en cuatro grupos: usted, yo, mi jardinero y mi ayudante Vencl, y ya está.
Pues bien, a la mañana siguiente lo primero que ocurrió fue que Klára me trajo otro ramo de crisantemos azules. Después registré mi zona; en cada taberna me tomaba una cerveza no muy fría, comía quesos apestosos y preguntaba a la gente si había visto crisantemos azules. No le hablaré de la diarrea que me produjeron aquellos quesos apestosos; hacía calor, como a veces pasa a finales de setiembre, y yo iba casa por casa aguantando cualquier inconveniencia, porque la gente me tomaba por loco, por un agente o por un funcionario. Pero al anochecer una cosa estaba clara: en mi zona no había ni un crisantemo azul. Los otros tampoco encontraron ninguno. Solo Klára volvió a traer un ramo de crisantemos azules recién cortados.
A todo esto, ya se sabe que un príncipe es persona muy importante, de modo que llamó a los gendarmes, les dio un crisantemo a cada uno y les prometió no sé qué si descubrían dónde crecían. Los gendarmes son gente culta, incluso leen periódicos, además de conocer todas las piedras y tener mucha influencia.
Señor, imagínese que aquel día seis gendarmes, guardias urbanos, los alcaldes de los pueblos, los alumnos con los maestros y una tribu de gitanos recorrieron palmo a palmo toda la región que cabía dentro de los tres kilómetros, recogieron todas las plantas con flor y las llevaron al castillo. Madre del amor hermoso, había tantas flores que parecía Corpus Christi; pero de crisantemos azules, ni uno ni medio.
Karel Čapek
domingo, 28 de febrero de 2010
el crisantemo azul (II)

Klára en el pescante daba alaridos de alegría; no se puede usted imaginar cuán escandalosa fue la reverencia que le dedicó al señor cochero solo porque tenía que ir sentada a su lado. Además los caballos se desbocaban cada dos por tres por culpa de los gritos y aullidos que pegaba. Bueno, fue un viaje de mil demonios.
Cuando ya llevábamos hora y media dando vueltas, dije:
- Majestad, ya hemos recorrido al menos catorce kilómetros.
- Es igual –rezongó el príncipe-, recorreremos cien si es menester.
- Como gustéis –le dije.
Pero una hora después Klára apareció con un segundo ramo. Ese lugar no podía estar a más de tres kilómetros de Lubenc.
Klára se puso a aullar y señaló hacia adelante. Seguramente estaba contenta de ir en carruaje. Creí que el príncipe la mataba de lo rabioso que estaba. Los caballos escupían espumarajos, Klára aullaba, el príncipe blasfemaba, el cochero a punto de romper a llorar de vergüenza y yo haciendo cábalas sobre cómo descubrir el crisantemo azul.
- Majestad –dije-, no vamos bien. Tenemos que buscarlo sin Klára. Haremos un círculo de tres kilómetros con un compás, lo dividiremos en partes y lo buscaremos casa por casa.
- Qué dices, –dijo el príncipe-, ¡si a tres kilómetros de Lubenc no hay ningún parque!
- Mejor –contesté-. En el parque no encontraríamos gran cosa; Ageratum o Canna, y poco más. Mirad, aquí en la base del tallo hay un poco de tierra; no es humus, es algo amarillo y pegajoso, seguramente fertilizante de estiércol. Tenemos que buscar en un lugar donde haya muchas palomas. Seguramente crece junto a una valla de troncos sin descortezar, porque encima de la hoja hay un poco de corteza de abeto. Bien, ahora estamos sobre la pista correcta.
Karel Čapek
sábado, 27 de febrero de 2010
el crisantemo azul (I)

De modo que Klára mugió con alegría y me regaló su ramo. Yo le di una corona y le mostré el crisantemo: Klára, ¿de dónde lo has sacado? Klára cloqueaba entusiasmada y se partía de risa; no pude arrancarle nada más. La reñía y ella gesticulaba con las manos, pero nada; insistía en abrazarme a la fuerza. Me fui corriendo a ver al príncipe con ese precioso crisantemo azul: Majestad, esto crece en algún lugar cerca de aquí; venid a buscarlo.
viernes, 26 de febrero de 2010
por una cabeza
miércoles, 24 de febrero de 2010
la partita di pallone

si es cierto que a ver tu equipo vas
o es solo una excusa.
Quién sabe, quién sabe
si me mientes o me dices la verdad.
Pero algún día te seguiré
porque la duda no me deja dormir.
Y como descubra que me engañas,
me vuelvo a casa de mamá.
martes, 23 de febrero de 2010
samurai kittens

domingo, 21 de febrero de 2010
propeller island

el resultado más popular: el CITY LODGE, una obra de arte habitable en berlin, de una riqueza de ideas que seducen a imaginar, e inspiran sin parar. es una fuente magnética para gente creativa, contempladores curiosos, filósofos y amantes de nuevas perspectivas. frecuentado por personalidades del mundo entero, ésta máquina de visiones también ha servido de locación para sesiones fotográficas y video-clips. será por eso que algunas habitaciones le parecen tan conocidas...
viernes, 19 de febrero de 2010
consejos para mujeres solteras
A los hombres no les gustan las chicas que toman prestado su pañuelo y lo manchan de pintalabios. Maquíllate en privado, y no donde él te vea.
No te sientes en posturas poco elegantes o inadecuadas, y nunca demuestres aburrimiento aunque te aburras. Estate alerta, y si tienes que masticar chicle (cosa que no recomendamos) hazlo en silencio, con la boca cerrada.
Las mujeres indiscretas nunca atraen a los caballeros. No hables mientras bailas, porque cuando un hombre baila lo que quiere es bailar.
No uses el retrovisor del coche para arreglarte el maquillaje. El hombre lo necesita para conducir, y le molesta mucho tener que girarse para ver qué tiene detrás.
Si necesitas sujetador, póntelo. No tires de tu ropa por encima de la cintura y cuida de que las medias no se te arruguen.
No seas demasiado familiar con tu acompañante acariciándole en público. Cualquier muestra de afecto en público es de mal gusto, y normalmente le avergüenza o humilla.
No te pongas sentimental ni intentes que te haga confesiones sobre sus emociones. A los hombres no les gustan las lágrimas, especialmente en lugares públicos.
No te tomes confianzas con el camarero hablándole de lo bien que te lo pasaste con otra persona en una cita anterior. Los hombres merecen, y desean, toda tu atención.
No le hables de trapitos o intentes describir tu vestido nuevo. Complace y halaga a tu pareja hablándole de las cosas de las que quiera hablar.
No bebas demasiado, ya que un hombre espera que conserves tu dignidad durante toda la velada. Puede que beber haga que algunas chicas parezcan más listas, pero la mayoría parecerán tontas.
No hables con otros hombres. Es lo peor que puedes hacer además de beber demasiado. Si lo haces, lo más probable es que él no vuelva a llamarte nunca más.
jueves, 18 de febrero de 2010
la última de dan brown
miércoles, 17 de febrero de 2010
precuela (y III)
Parte IParte II
Volví a entrar en la nave, pulsé el botón rojo y apuré la crema rosa de un trago. Sabía asquerosamente dulce. Tinker se había puesto el mono violeta, Dipstein el verde y Lanning el amarillo. Tenían un aspecto realmente ridículo.
- Vamos, póntelo –dijo Dipstein alcanzándome el mono rojo.
Me negué.
Los días pasan lentos y plácidos. En este planeta verde nunca llueve, nunca es de noche, nunca hace frío. Un pequeño robot con ruedas se ocupa de la limpieza. Casi sin darnos cuenta hemos ido perdiendo la capacidad de razonar, hasta de hablar a excepción de algunos infantiles balbuceos. Estamos engordando. A veces me entra la melancolía y echo de menos la Tierra, la gente. A veces salen de entre la hierba unos altavoces en forma de periscopio por los que se oye música. A veces nos entran ganas de bailar y bailamos estúpidas danzas bajo la atenta mirada de los conejos.
Un día, al fin, al despertar me puse el mono rojo y salí fuera de la nave. Los otros me estaban esperando. Sonrieron al verme y nos fundimos los cuatro en un estrecho abrazo mientras la inmensa cabeza de bebé nos observaba desde lo alto con una inmensa, siniestra, sonrisa.
martes, 16 de febrero de 2010
precuela (II)

Entré. Todos los sistemas de control estaban inutilizados, excepto el mantenimiento básico. No había armas, ni trajes, ni comida. Encima de cada una de nuestras cabinas de sueño había un mono de distinto color: violeta, verde, amarillo y rojo.
- Querido amigo, tengo hambre. Y si quien sea nos hubiera querido muertos ya lo estaríamos, ¿no te parece?



