miércoles, 24 de marzo de 2010

polybius


Los efectos usados en este juego son comúnmente empleados en otros juegos y en la industria. En realidad el juego no induce la hipnosis, ni altera el estado de ánimo, ni controla la mente (esta tecnología simplemente no existe). Los intentos de recrear fielmente el juego tal como era en 1981 están limitados a las nociones del modo de juego y aspecto general. Los elementos conspirativos de esta recreación son de pega, así como la mayor parte de funciones del menú. Las únicas que funcionan son el volumen, los fondos interactivos visuales, los mensajes subliminales, el falso apagado, la autonomía y las funciones poltergeist. Las demás solo sirven para impresionar a los amiguetes. Que conste que los fantasmas que se ven no son fantasmas de verdad (¿o será un bulo de los hombres de negro?). Finalmente, evite por favor decir “POLYBIUS” tres veces ante un espejo. Eso es lo que ellos esperan.

Y si no acaba de estar convencido de jugar a este juego, pues no lo juegue. Haga cualquier otra cosa. ¿Qué tal un inocente solitario?

Del readme.txt, Polybius



sábado, 20 de marzo de 2010

blues


No sé tú, pero yo, cuanto más tiempo paso sentado ante mi mesa de despacho bajo la enfermiza luz de los fluorescentes, rodeado de compañeros que no hacen más que estornudar y toser, más desesperado me siento. Ya que no tengo más remedio que estar aquí en la oficina, ahora por lo menos puedo expresar mi tristeza en forma de canción gracias a desktopblues. Simplemente pongo la radio y hago mi solo por encima de la música con los punteos de guitarra, lamentos y gemidos de blues. No es que eso me quite de encima la depre, pero sí me ayuda a pasar el tiempo hasta poder quitármela.

Brett O'Bourke, Miami Herald, EUA, 15-05-2006


viernes, 19 de marzo de 2010

dakimakura


Dakimakura significa en japonés “almohada para abrazar”, y no hay otaku que se precie que no tenga por lo menos una con su heroína bishōjo o hentai favorita vista por delante y por detrás. También es conocida como almohada del amor, esposa holandesa o chikufujin (esposa de bambú). La esposa de bambú era originalmente una carcasa vacía tejida de bambú usada en el sudeste asiático como almohada fresquita para ayudar a soportar el sofocante calor. Aunque a los solteros holandeses que corrían por allí se les ocurrió darle otros usos. Ahora un otaku coreano ha ido más lejos y, tras un breve pero intenso noviazgo, le ha pedido matrimonio de rodillas a Fate Testarossa, y ella le ha dado el sí.

miércoles, 17 de marzo de 2010

veasyble


El proyecto VEASYBLE se basa en tres palabras clave: aislamiento, intimidad y adorno. Consiste en una serie de prendas capaces de crear una intimidad personal en cualquier ambiente. La gama consta de cuatro accesorios para cubrir los ojos, las orejas, la cara y la parte superior del cuerpo, expresando a través de su forma y color nuestro deseo de intimidad en cualquier momento, en cualquier lugar. Y se puede compartir.

Un adorno que puede llevarse.
Un gesto para transformarlo.
Un lugar secreto para la intimidad personal.

domingo, 14 de marzo de 2010

los hacendados, ¿hacen dados?


Sus labios son rojos, despejada su mirada,
sus bucles amarillos como el oro:
su piel blanca como la lepra,
y mucho más se parece a la Muerte que su acompañante;
helado al aire calmo vuelven sus carnes.

El desnudo Casco se acercó a nuestro costado
y la Pareja aquella jugaba a los dados;
“¡El Juego ha terminado! ¡He ganado, he ganado!”
dice ella, dando tres silbidos.

The Last Theft - Jiri Barta

jueves, 11 de marzo de 2010

la butaca de ruth

Tengo una tienda de muebles de segunda mano y creo que mis precios son justos. Un día vino un tipo, vio esta butaca1 y quiso comprarla, pero le parecía demasiado cara. Así que le miré y le dije: si no puedo venderla, me sentaré sobre ella y cruzaré las piernas. No me da la gana regalarla. Cariño, si la quieres vas a tener que comprarla. Dime la verdad: ¿no te gustaría encontrarla en casa, esperándote, cada noche? No se ha usado más que un par de veces, ¡está casi nueva2! No encontrarás mejores patas3 en toda la ciudad, ni un respaldo4 como este en varios kilómetros a la redonda. Es confortable, lo aguanta todo. ¿Dónde podrías encontrar una butaca tan cómoda5? Es exuberante, impecable, suave y peludita. Cariño, solo por la saliva que estoy gastando ya es barata. Ahora mira este magnífico culo6, ¿a que parece acogedor? Te garantizo que soporta cualquier peso… o tamaño. Estoy harta de que me ronden tipos de manos largas, husmeando. No pienso ceder. Ráscate el bolsillo y afloja la pasta. Si quieres algo gratis, búscate una asistente social y a mí déjame en paz. Esta no es la tienda de Cáritas, es la tienda de Ruth. Lee mis labios: aquí nada es gratis.

1 llámenla equis
2 léase virgen
3 piernas
4 espalda
5 fácil
6 culo


miércoles, 10 de marzo de 2010

pos ha nevao


lunes, 8 de marzo de 2010

el hada y la máquina del tiempo (y III)


En la radio sonaba una canción. Mamá fue a la cocina y volvió cantando y bailando con una escoba. Se puso de puntillas, se estiró, levantó un poco el pie izquierdo y, con la punta del palo de la escoba, le dio a la lámpara un toque suave. Y se hizo la luz. Me miró sonriendo, y a contraluz por un momento me pareció que en lugar de tener el pelo rojo lo tenía dorado.

De repente recordé que tenía un examen, le di un beso a mamá y salí corriendo. Corrí y corrí y corrí. ¡Si encontraba la puerta de la escuela cerrada no me dejarían entrar! Me paré un momento y miré la hora en el reloj del abuelo. Las nueve y tres minutos. La puerta ya estaría cerrada. Seguí corriendo, y al doblar la esquina, vi la puerta del colegio aún abierta. Saqué un siete y medio, la nota más alta del trimestre.

A la hora del patio decidí mostrarle mi tesoro a mi mejor amigo. Con cuidado saqué el reloj y se lo enseñé.
- Es bonito, pero viejo. Y además no funciona bien, mira el mío –me dijo.

Tenía razón. El reloj del abuelo marcaba cinco minutos más que el suyo. Cinco minutos más que todos los demás relojes.

sábado, 6 de marzo de 2010

el hada y la máquina del tiempo (II)


Entonces yo le acribillaba a preguntas, y él me decía que no, que no podía viajar a la edad de piedra para ver los dinosaurios porque era una máquina del tiempo pequeñita. Un día le pedí que me la enseñara y me mostró un viejo reloj de bolsillo.

- Es un reloj –dije, decepcionado.
- ¿Y qué te crees tú que es un reloj? ¡Pues una máquina del tiempo, leñe!
- ¿Y esta de la foto quién es? ¿La abuela?
- Sí. Tu abuela también era un hada, debe ser cosa de familia.
- ¿Y no puedes viajar con tu máquina del tiempo para verla cuando estaba viva?
- Para eso se necesita una máquina del tiempo de las grandes –dijo.

El día que el abuelo murió lo supe porque cuando mamá llegó a casa, me dio su reloj y una nota garabateada que decía: “No te olvides nunca de darle cuerda, o se convertirá en un reloj vulgar”. Desde entonces cada noche, antes de acostarme, le doy cuerda. Una mañana, mientras mamá cosía y yo estaba en el comedor estudiando, la luz de la lámpara del techo empezó a fluctuar y se apagó.

viernes, 5 de marzo de 2010

el hada y la máquina del tiempo (I)

Cuando era pequeño, el abuelo me llevaba cada día al colegio y por el camino me hablaba de sus viajes. Si pasábamos por un tramo a pleno sol, me hablaba del desierto y la calle se convertía en un desierto donde las jardineras eran oasis y las fuentes públicas la salvación. Si la pendiente era de subida, me hablaba del Himalaya y del yeti y me lanzaba una cuerda invisible para agarrarme y poder subir. Si llovía, me hablaba de la jungla y de los grandes lagos y me ayudaba a saltar los charcos porque yo no tenía botas de goma como los demás chicos. Después me hablaba del lago Titicaca, y yo me reía y le decía que ese nombre no existía, que se lo había inventado.

- ¿Por qué mamá no me lleva nunca al colegio?
- Tu madre no puede llevarte porque... porque... no tendría que decírtelo... Es que tu madre es un hada, y las hadas siempre andan muy atareadas.
- ¡Venga ya!
- ¿Ves? No tenía que habértelo dicho.

A veces el abuelo me hablaba de su máquina del tiempo.
(continuará...)

jueves, 4 de marzo de 2010

juanito


Juanito, dime cómo pasó el accidente. Envíame alguna señal.


vladimir


Pide un cigarrillo con cigarrillos, odia los condones y por eso los usa solo para declararlo, pide ayuda con cápsulas de mil colores y dice que las manzanas podridas huelen bien, y no como los tipógrafos podridos. Escribe que beber le hace feliz con chapas de cerveza, que la tipografía duele con trozos de cactus y hasta se queja de no tener nunca clips a mano con cientos de clips. Pero si a uno no le gusta lo que escribe, solo tiene que pasar la escoba o soplar. Ha nacido una nueva especie: Vladimir Koncar, el reciclotipógrafo. Uno, dos y tres.

miércoles, 3 de marzo de 2010

el crisantemo azul (y V)


- ¿Las azules? –dijo el guardavía-. Ah, sí, eran del difunto Čermák, que hacía de guardavía aquí antes que yo. Pero por la vía no se puede caminar, señor. ¡Allí hay un cartel que dice “Prohibido caminar por la vía”! ¿Qué está haciendo aquí?
- Abuelo –le dije-, dígame, ¿por dónde se va a su casa?
- Por la vía –contestó el guardavía-. Pero no hay ningún motivo para que venga nadie. ¿Qué quiere? Lárguese, imbécil. ¡Y no me toque la vía ni con la punta del pie!
- ¿Y por dónde quiere que me largue exactamente? –le dije.
- Me da igual –gritó el guardavía-, ¡pero por la vía no, y punto!
Así que me senté en el terraplén y le dije:
- Oiga, abuelo, véndame las flores azules.
- No están en venta –farfulló el guardavía-. Y pírese de una vez. ¡Aquí no puede sentarse!
- ¿Por qué no? –le contesté-. ¡No hay ningún cartel que diga que aquí está prohibido sentarse! No se puede caminar, y no estoy caminando.

El guardavía se detuvo y se limitó a insultarme desde el otro lado de la cerca. Pero debía ser un hombre solitario: al poco rato dejó de increparme y hablaba solo. Media hora después, salió para mirar la vía.

- ¿Qué? –se detuvo a mi lado- ¿Se va o no?
- No puedo –le contesté-; está prohibido caminar por la vía y no hay ningún otro camino.
El guardavía se quedó pensativo un buen rato.
- ¿Sabe qué? –dijo después-. Cuando yo me vaya, desaparezca por la vía; así yo no le veré.

Se lo agradecí calurosamente. Y cuando se fue, abrí la cerca del jardín y con su propia pala arranqué cuidadosamente los dos crisantemos azules. Los robé, señor. Soy un hombre honesto y solo he robado siete veces en mi vida, y señor, siempre han sido flores.
Al cabo de una hora ya estaba sentado en el tren y me llevaba a casa los crisantemos azules robados. Al pasar frente a aquella casa de vigilancia vi al guardavía de pie, con una banderita, malcarado como un demonio. Le saludé agitando el sombrero, pero parece ser que no me reconoció.

De manera que ya ve, señor; puesto que había un cartel con la inscripción “Camino prohibido”, a nadie, ni a nosotros, ni a los policías, ni a los gitanos, ni a los niños, se nos ocurrió que alguien podría haber ido justo allí a buscar los crisantemos azules. Un cartel tiene un poder tan grande que puede que junto a las casas de los guardavías crezcan margaritas azules o el árbol de la ciencia o el helecho dorado, pero nunca los descubrirá nadie, porque caminar por la vía está estrictamente prohibido. Solo Klára, loca, había llegado hasta allí, porque era idiota y no sabía leer.

Por eso al crisantemo azul le puse el nombre de Klára. Ya hace quince años que lo cuido. Pero parece que lo he malcriado con tierra buena y humedad – el bruto del guardavía no lo regaba nunca y el suelo era arcilloso y duro; a mí me brota en primavera, en verano se desmejora y en agosto se muere. Imagínese. Soy el único del mundo que tiene un crisantemo azul y no puedo enseñárselo a nadie. La Bretagne y la Anastasia no valen un pito, solo viran a lila; pero Klára, señor… el día que florezca en el mundo entero no se hablará de otra cosa.


Karel Čapek

martes, 2 de marzo de 2010

el crisantemo azul (IV)


Hicimos vigilar a Klára todo el día; por la noche se escapó, y pasada la media noche me vino con los brazos a rebosar de crisantemos azules. Enseguida la hicimos encerrar en prisión para que no los cogiera todos, pero ya no sabíamos qué más hacer. En serio, parecía cosa de magia; figúrese, en un país que cabe en la palma de la mano.

Mire usted, uno tiene derecho a ser grosero cuando está muy enfadado o cuando fracasa, ya lo sé, pero cuando el príncipe me dijo, de la rabia que tenía, que yo era tanto o más idiota que Klára, protesté y le dije que no pensaba dejarme insultar por un viejo cretino. Me fui directamente a coger el tren y desde entonces no he vuelto a Lubenc. Pero cuando estaba sentado en el vagón y el tren se puso en marcha, yo, señor, rompí a llorar como un niño porque lo había tirado todo por la borda y porque ya no podría volver a ver nunca más un crisantemo azul. Y mientras lloraba y miraba por la ventana, vi una cosa azul justo al lado de la vía. Señor Čapek, eso fue más fuerte que yo: me levanté de un salto y tiré del freno de emergencia; el tren se detuvo con un golpe seco y yo caí sobre el asiento de enfrente y me rompí este dedo. Y cuando vino el revisor, balbuceé que me había dejado algo y tuve que pagar una multa astronómica.

Blasfemando como un condenado, cojeando, volví por la vía en dirección a donde estaba la cosa azul. Imbécil, me decía, probablemente no es más que áster otoñal o cualquier otra tontería azul, y tú tirando el dinero. Caminé unos quinientos metros; ora pensaba que la cosa azul no podía ya estar muy lejos, ora que la había pasado de largo, ora que simplemente la había soñado, cuando en un pequeño terraplén vi una casa de guardavía y por encima de la valla de su jardín, la cosa azul. Eran dos matas de crisantemos azules.

Señor, hasta los niños de pecho saben qué cultivan los guardavías en sus jardines. Además de coles y sandías, suele haber girasoles, un par de rosas rojas, malvas y alguna dalia; ese hombre no tenía nada de eso, sino patatas, judías, un saúco y, en un rincón, los crisantemos azules.

- ¡Eh! –le dije desde el otro lado de la valla- Estas plantas, ¿de dónde las ha sacado?

Karel Čapek

lunes, 1 de marzo de 2010

el crisantemo azul (III)


- ¿Qué pista? –preguntó el príncipe.
- Pues eso –le dije-, que tendríamos que buscarlo junto a cada casa dentro de tres kilómetros a la redonda; nos dividiremos en cuatro grupos: usted, yo, mi jardinero y mi ayudante Vencl, y ya está.

Pues bien, a la mañana siguiente lo primero que ocurrió fue que Klára me trajo otro ramo de crisantemos azules. Después registré mi zona; en cada taberna me tomaba una cerveza no muy fría, comía quesos apestosos y preguntaba a la gente si había visto crisantemos azules. No le hablaré de la diarrea que me produjeron aquellos quesos apestosos; hacía calor, como a veces pasa a finales de setiembre, y yo iba casa por casa aguantando cualquier inconveniencia, porque la gente me tomaba por loco, por un agente o por un funcionario. Pero al anochecer una cosa estaba clara: en mi zona no había ni un crisantemo azul. Los otros tampoco encontraron ninguno. Solo Klára volvió a traer un ramo de crisantemos azules recién cortados.

A todo esto, ya se sabe que un príncipe es persona muy importante, de modo que llamó a los gendarmes, les dio un crisantemo a cada uno y les prometió no sé qué si descubrían dónde crecían. Los gendarmes son gente culta, incluso leen periódicos, además de conocer todas las piedras y tener mucha influencia.

Señor, imagínese que aquel día seis gendarmes, guardias urbanos, los alcaldes de los pueblos, los alumnos con los maestros y una tribu de gitanos recorrieron palmo a palmo toda la región que cabía dentro de los tres kilómetros, recogieron todas las plantas con flor y las llevaron al castillo. Madre del amor hermoso, había tantas flores que parecía Corpus Christi; pero de crisantemos azules, ni uno ni medio.

Karel Čapek

domingo, 28 de febrero de 2010

el crisantemo azul (II)


El viejo hizo que le engancharan el carruaje en seguida y quiso hacer venir a Klára. Pero Klára había desaparecido y nos fue imposible encontrarla. Nos quedamos de pie junto al carruaje más de una hora, blasfemando –el señor príncipe había servido con los dragones en su juventud. En ello estábamos cuando vimos venir a Klára corriendo, echando el bofe, y me dio un ramo entero de crisantemos azules recién cortados. El príncipe le dio un billete de cien coronas, pero Klára se puso a llorar de desilusión; la pobre no había visto un billete de cien coronas en su vida. Tuve que darle una corona para que se calmara. Se puso a bailar y a gritar, pero nosotros la hicimos sentarse en el pescante, le enseñamos los crisantemos azules y Klára nos guió.
Klára en el pescante daba alaridos de alegría; no se puede usted imaginar cuán escandalosa fue la reverencia que le dedicó al señor cochero solo porque tenía que ir sentada a su lado. Además los caballos se desbocaban cada dos por tres por culpa de los gritos y aullidos que pegaba. Bueno, fue un viaje de mil demonios.
Cuando ya llevábamos hora y media dando vueltas, dije:

- Majestad, ya hemos recorrido al menos catorce kilómetros.
- Es igual –rezongó el príncipe-, recorreremos cien si es menester.
- Como gustéis –le dije.

Pero una hora después Klára apareció con un segundo ramo. Ese lugar no podía estar a más de tres kilómetros de Lubenc.
Klára se puso a aullar y señaló hacia adelante. Seguramente estaba contenta de ir en carruaje. Creí que el príncipe la mataba de lo rabioso que estaba. Los caballos escupían espumarajos, Klára aullaba, el príncipe blasfemaba, el cochero a punto de romper a llorar de vergüenza y yo haciendo cábalas sobre cómo descubrir el crisantemo azul.

- Majestad –dije-, no vamos bien. Tenemos que buscarlo sin Klára. Haremos un círculo de tres kilómetros con un compás, lo dividiremos en partes y lo buscaremos casa por casa.
- Qué dices, –dijo el príncipe-, ¡si a tres kilómetros de Lubenc no hay ningún parque!
- Mejor –contesté-. En el parque no encontraríamos gran cosa; Ageratum o Canna, y poco más. Mirad, aquí en la base del tallo hay un poco de tierra; no es humus, es algo amarillo y pegajoso, seguramente fertilizante de estiércol. Tenemos que buscar en un lugar donde haya muchas palomas. Seguramente crece junto a una valla de troncos sin descortezar, porque encima de la hoja hay un poco de corteza de abeto. Bien, ahora estamos sobre la pista correcta.

Karel Čapek

sábado, 27 de febrero de 2010

el crisantemo azul (I)


Ahora le explicaré –dijo el viejo Fulinus- cómo apareció Klára en el mundo. En aquella época yo era el encargado del parque principesco de Lichtenberg en Lubenc –señor, el viejo príncipe era un buen especialista; se hacía enviar árboles enteros desde Veitsch, Inglaterra, y solo de bulbos de Holanda, utilizó diecisiete mil unidades; pero esto solo entre paréntesis. He aquí que yendo yo un buen día por la calle me encontré con Klára; es la idiota del lugar, ¿sabe? Una peonza sordomuda y loca que no hacía más que gritar, contenta -¿sabría usted decirme, señor, por qué los idiotas son tan felices? Mientras la rehuía para que no me besara, me di cuenta de que llevaba un ramo en sus manazas; había hinojo y otras tonterías campestres, pero entre toda esa morralla… Mire, yo he visto muchas cosas, pero en ese momento estuve a punto de sufrir un infarto. Imagínese, esa loca tenía en su ramo una flor de crisantemo de color azul. ¡Azul, señor! Un azul como el de la Pholx laphami; viraba a color pizarroso, con los bordes de color rosa atlas, y por dentro como una Campanula turbinata en toda su plenitud. Pero me quedo corto: señor, ese color indio del crisantemo, entonces y aun ahora, es completamente desconocido. Años atrás estuve en casa del viejo Veitsch; sir James pretendía que el año anterior le había florecido un crisantemo tan azul como usted pueda imaginar. ¡Bueno!
De modo que Klára mugió con alegría y me regaló su ramo. Yo le di una corona y le mostré el crisantemo: Klára, ¿de dónde lo has sacado? Klára cloqueaba entusiasmada y se partía de risa; no pude arrancarle nada más. La reñía y ella gesticulaba con las manos, pero nada; insistía en abrazarme a la fuerza. Me fui corriendo a ver al príncipe con ese precioso crisantemo azul: Majestad, esto crece en algún lugar cerca de aquí; venid a buscarlo.

Karel Čapek

viernes, 26 de febrero de 2010

por una cabeza

¿Recuerdan esta escena? Seguro que sí. Bueno, pues ya no es necesario que se manchen las manos para pegarle un buen susto a su peor enemigo. Solo tienen que rascarse el bolsillo y regalarle este bonito peluche.

miércoles, 24 de febrero de 2010

la partita di pallone


¿Por qué, por qué
siempre los domingos tú me dejas sola
para ir a ver el partido?
¿Por qué, por qué
no me dejas ir contigo alguna vez?
Quién sabe, quién sabe
si es cierto que a ver tu equipo vas
o es solo una excusa.
Quién sabe, quién sabe
si me mientes o me dices la verdad.
Pero algún día te seguiré
porque la duda no me deja dormir.
Y como descubra que me engañas,
me vuelvo a casa de mamá.

martes, 23 de febrero de 2010

samurai kittens


Por muy peluditos, simpáticos y mimosos que sean, en Natchez, Mississippi, a los gatos les está prohibido beber cerveza. Pero no hay ninguna ley divina ni humana que les prohíba beber sake.

domingo, 21 de febrero de 2010

propeller island


son inventos estéticos para ojos y oídos. propeller island, bajo éste seudónimo publica el artista alemán lars stroschen sus concepciones audiovisuales. diversidad sin fronteras, sin nada repetir, ni nada copiar, todo intencionalmente.
el resultado más popular: el CITY LODGE, una obra de arte habitable en berlin, de una riqueza de ideas que seducen a imaginar, e inspiran sin parar. es una fuente magnética para gente creativa, contempladores curiosos, filósofos y amantes de nuevas perspectivas. frecuentado por personalidades del mundo entero, ésta máquina de visiones también ha servido de locación para sesiones fotográficas y video-clips. será por eso que algunas habitaciones le parecen tan conocidas...
Quien maneja las sencillas construcciones mecánicas vé y sabe lo que está haciendo. un guino pícaro al mundo de la célula de silicio. el contraste a el nada virtual ha sido maestralmente concebido por uno, que normalmente todo lo hace con el computador.

viernes, 19 de febrero de 2010

consejos para mujeres solteras

Vístete y ponte guapa en el lavabo. Tienes que estar lista cuando él llegue: no le hagas esperar. ¡Recíbele con una sonrisa!
A los hombres no les gustan las chicas que toman prestado su pañuelo y lo manchan de pintalabios. Maquíllate en privado, y no donde él te vea.
No te sientes en posturas poco elegantes o inadecuadas, y nunca demuestres aburrimiento aunque te aburras. Estate alerta, y si tienes que masticar chicle (cosa que no recomendamos) hazlo en silencio, con la boca cerrada.
Las mujeres indiscretas nunca atraen a los caballeros. No hables mientras bailas, porque cuando un hombre baila lo que quiere es bailar.
No uses el retrovisor del coche para arreglarte el maquillaje. El hombre lo necesita para conducir, y le molesta mucho tener que girarse para ver qué tiene detrás.
Si necesitas sujetador, póntelo. No tires de tu ropa por encima de la cintura y cuida de que las medias no se te arruguen.
No seas demasiado familiar con tu acompañante acariciándole en público. Cualquier muestra de afecto en público es de mal gusto, y normalmente le avergüenza o humilla.
No te pongas sentimental ni intentes que te haga confesiones sobre sus emociones. A los hombres no les gustan las lágrimas, especialmente en lugares públicos.
No te tomes confianzas con el camarero hablándole de lo bien que te lo pasaste con otra persona en una cita anterior. Los hombres merecen, y desean, toda tu atención.
No le hables de trapitos o intentes describir tu vestido nuevo. Complace y halaga a tu pareja hablándole de las cosas de las que quiera hablar.
No bebas demasiado, ya que un hombre espera que conserves tu dignidad durante toda la velada. Puede que beber haga que algunas chicas parezcan más listas, pero la mayoría parecerán tontas.
No hables con otros hombres. Es lo peor que puedes hacer además de beber demasiado. Si lo haces, lo más probable es que él no vuelva a llamarte nunca más.


jueves, 18 de febrero de 2010

la última de dan brown

En la sala de criptografía de la Nasa aparece estrangulado Steven Pickford –un empedernido lector del teletexto, sobre todo por las tardes– con un extraño símbolo grabado a fuego en su dedo gordo. Para el profesor Mariano Rajoy no hay duda: la Cuadrilla de los Guardianes del Osobuco, que se enfrenta a la humanidad desde los tiempos de Abundio, ha regresado. Acompañado de Betty, una joven doctora, y Darius, un ingeniero, Rajoy comienza una carrera contra reloj mediante una búsqueda desesperada en la costa de Marbella, para aclarar el misterio del Gol de Zarra. Necesitará todo su conocimiento para descifrar las claves ocultas que la Cuadrilla de los Guardianes del Osobuco ha dejado a través de los siglos en unos manuscritos que hay en Tordesillas y en una gasolinera de León, y todo su coraje para vencer al despiadado asesino, ya que el tiempo se agota y nuestra concepción de la anti-materia está en peligro.

miércoles, 17 de febrero de 2010

precuela (y III)

Parte I
Parte II

Suspendida en el cielo, una inmensa cabeza de bebé me miraba enfurruñada. Un rayo cayó apenas a un palmo de mí. “¡Suéltale! ¡Polster, suéltale!”, me gritaban los otros. Solté al conejo. El bebé sonrió plácidamente y desapareció.

Volví a entrar en la nave, pulsé el botón rojo y apuré la crema rosa de un trago. Sabía asquerosamente dulce. Tinker se había puesto el mono violeta, Dipstein el verde y Lanning el amarillo. Tenían un aspecto realmente ridículo.

- Vamos, póntelo –dijo Dipstein alcanzándome el mono rojo.
Me negué.

Los días pasan lentos y plácidos. En este planeta verde nunca llueve, nunca es de noche, nunca hace frío. Un pequeño robot con ruedas se ocupa de la limpieza. Casi sin darnos cuenta hemos ido perdiendo la capacidad de razonar, hasta de hablar a excepción de algunos infantiles balbuceos. Estamos engordando. A veces me entra la melancolía y echo de menos la Tierra, la gente. A veces salen de entre la hierba unos altavoces en forma de periscopio por los que se oye música. A veces nos entran ganas de bailar y bailamos estúpidas danzas bajo la atenta mirada de los conejos.

Un día, al fin, al despertar me puse el mono rojo y salí fuera de la nave. Los otros me estaban esperando. Sonrieron al verme y nos fundimos los cuatro en un estrecho abrazo mientras la inmensa cabeza de bebé nos observaba desde lo alto con una inmensa, siniestra, sonrisa.

martes, 16 de febrero de 2010

precuela (II)


- ¿Pero cuánto tiempo hemos estado mirando el puto molinillo?

De repente pensé en la nave y eché a correr sin mirar si los demás me seguían. Al verla, caí de rodillas sobre el suelo. Dos conejitos grises se acercaron a olfatearme y les aparté de una patada. Un trueno retumbó a través del cielo azul. La nave estaba completamente cubierta de hierba, integrada en el paisaje como una colina. Solo se veían la puerta y algunas ventanillas.

Entré. Todos los sistemas de control estaban inutilizados, excepto el mantenimiento básico. No había armas, ni trajes, ni comida. Encima de cada una de nuestras cabinas de sueño había un mono de distinto color: violeta, verde, amarillo y rojo.

- Evidentemente, no estamos solos. Alguien ha estado aquí mientras el molinillo nos… nos hipnotizaba.

Entonces Dipstein reparó en una extraña máquina. Tenía un enorme botón rojo en un extremo. Se dirigió hacia ella. Para cuando le grité que no lo pulsara, ya lo había hecho. Una crema de color rosa fluyó de un orificio y fue a parar a una taza verde. Dipstein la cogió y se la acercó a la boca.

- No lo hagas, –le dije- no sabemos de qué está hecha y tampoco podemos analizarla.
- Querido amigo, tengo hambre. Y si quien sea nos hubiera querido muertos ya lo estaríamos, ¿no te parece?

Dio un sorbo, paladeó y sonrió. “Es muy dulce”, dijo. Los otros cogieron tazas y comieron también, pero yo no quise. A saber los efectos que podía tener ese mejunje en nuestros organismos.

- Haced lo que os dé la gana, que yo esta noche pienso cenar conejo asado.

Salí fuera. Esos bichos eran tan estúpidos que, en cuanto me arrodillé y alargué la mano, dos de ellos se me acercaron confiadamente. Agarré a uno por las orejas y, cuando iba a romperle el cuello, una potentísima luz me deslumbró. Miré hacia arriba y… no podía creerlo.

(continuará...)

lunes, 15 de febrero de 2010

precuela (I)


Visto desde el espacio el planeta parecía una perla verde, aterciopelada, acercándose a nosotros a toda prisa. Después vino el impacto y perdimos a Wolowitz.

Tinker, Dipstein, Lanning y yo salimos de la nave humeante tambaleándonos, apoyándonos unos con otros. Ante nosotros, una gran explanada de hierba y flores de todos los colores bajo un cielo azul con nubes blancas. Nos miramos sorprendidos: no solo parecía la Tierra, es que parecía mejor... El choque nos había dejado tan aturdidos que, cuando fui a quitarme el casco, nadie me lo impidió. ¡Aire! Lo respiré tan profundamente que los pulmones me dolieron por el esfuerzo. Algo pequeño, gris y peludo salió por detrás de un matorral. Era un conejo, que nos miraba con curiosidad.

- Podéis quitaros los cascos. Parece un buen lugar. Comamos, descansemos y después enterraremos a Wolowitz e intentaremos arreglar las comunicaciones. Pero no os confiéis, puede que este planeta no sea tan acogedor como parece.

La tierra bajo la hierba era blanda y no nos costó ningún esfuerzo cavar la tumba. Después la vimos allí, en el horizonte: una estructura metálica, una especie de antena. Nos acercamos lentamente. Tenía un molinillo en lo alto. De repente se levantó una brisa suave y el molinillo empezó a girar, a girar, a girar, a girar, a girar... desprendía un polvillo brillante y rosado. Después la brisa se detuvo, y el molinillo también.

- ¿Qué coño ha sido eso?
Me giré para responder a Dipstein y vi que su uniforme estaba sucio y hecho jirones, igual que el de los demás. A nuestra espalda no estaba la tumba que acabábamos de cavar, solo un abultamiento casi imperceptible cubierto de hierba, y las palas habían desaparecido...

(continuará...)

viernes, 12 de febrero de 2010

golem


La luz de la luna cae a los pies de mi cama y se queda allí como una piedra grande, lisa y blanca. Cuando la luna llena empieza a encogerse y su lado derecho se carcome -como una cara que se acerca a la vejez mostrando primero las arrugas en una mejilla y perfilándose después- a esa hora de la noche, se apodera de mí una inquietud sombría y angustiosa...

Gustav Meyrink

jueves, 11 de febrero de 2010

the magic painter


¿Es Leonardo Da Vinci? ¿Es el rey Gaspar?
¿Es el mago Merlín? ¡No!
¡Es el Pintor Mágico!

miércoles, 10 de febrero de 2010

el piano está borracho


El piano está borracho, mi corbata se ha sobado y el grupo se volvió a Nueva York, la máquina de discos se está meando y la alfombra necesita un barbero, y el foco parece el de una prisión y el teléfono se ha quedado sin tabaco, y el balcón está flirteando y el piano está borracho, el piano está borracho y los menús están helados, y el clarividente está ciego de un ojo y con el otro no puede ver y el afinador lleva audífono y tuvo que venir con su madre y el piano está borracho, el piano está borracho y el segurata es un luchador de sumo fofo y pasmao y el dueño es un retrasado con el seso de un melón porque el piano está borracho, el piano está borracho y no encuentras a tu camarera ni a tiros y te odia a ti y a tus amigos y las demás no te quieren servir y el buzón se está relamiendo, y los taburetes están cachondos y los periódicos juegan, y los ceniceros se han jubilado porque el piano está borracho, el piano está borracho el piano está borracho, no yo, no yo, no yo, no yo, no yo…


martes, 9 de febrero de 2010

lusitania



Se recuerda a los viajeros que tengan intención de embarcar en viaje a través del Atlántico que existe un estado de guerra entre Alemania y sus aliados y Gran Bretaña y sus aliados; que la zona de guerra incluye las aguas adyacentes a las Islas Británicas; que, de conformidad con la notificación oficial dada por el Gobierno del Imperio Alemán, los buques que lleven la bandera de Gran Bretaña, o de cualquiera de sus aliados, son susceptibles de ser destruidos en dichas aguas, y que los viajeros que viajen por la zona de guerra en los buques de Gran Bretaña o sus aliados lo hacen por su propia cuenta y riesgo.

EMBAJADA DEL IMPERIO ALEMÁN
Washington, D.C. – 22 de abril de 1915

¿Por qué temer a la muerte? Es la más bella aventura de la vida.
Charles Frohman (1856–1915)

lunes, 8 de febrero de 2010

lluvia

Las gotas no tienen forma de lágrima. Las gotas pequeñas son casi esféricas, mientras que las mayores están achatadas. Su tamaño oscila entre los 0,5 y los 6,35 mm, mientras que su velocidad de caída varía entre los 8 y los 32 km/h, dependiendo de su volumen. Wikipedia dixit.

sábado, 6 de febrero de 2010

la puerta


La puerta era de madera pintada de esmalte blanco satinado, con cristales gruesos grabados y traslúcidos. Separaba el recibidor del pasillo. Cuando estaba abierta, molestaba para entrar y salir del baño. Cuando estaba cerrada, de noche y a oscuras era muy fácil chocar con ella. La puerta no servía para nada, solo para molestar. Me lo dijo una vecina: “Esta puerta todos los vecinos de la finca la han quitado porque no sirve para nada, solo para molestar”. Le pedí a Wilson, el pintor, que la quitara. La dejó apoyada en la pared del pasillo. Un día mi hermano la vio allí, apoyada. Le dije: “Es que necesito más espacio, tengo que pedirle a Wilson que me haga una habitación nueva detrás”. Algunos días después la puerta estaba apoyada en la fachada de la casa, junto a la entrada, y después desapareció. Tal vez se la llevó alguien que necesitaba más espacio.
Aún ahora, cuando camino a tientas por el pasillo de noche y a oscuras, extiendo los brazos y palpo con los dedos buscando la puerta para no chocar con ella.

miércoles, 3 de febrero de 2010

yodelking

El yodel tal como lo conocemos nació en los Alpes, aunque también los pigmeos africanos hacen sus pinitos yodeleros. Fue adoptado por una rama del country americano y hasta por un cantante de Bollywood, Kishore Kumar. Aprender a cantar yodel puede resultar muy útil en caso de que nos invadan los marcianos. Otros inevitables referentes son Tarzán, por el grito, el tío Aquiles, por las trazas, y Heidi, por el abuelito-dime-tú... La reina del yodel podría ser por ejemplo Minna Reverelli, pero rey lo que se dice rey, un auténtico Yodelking, solo hay uno: Franzl Lang.


martes, 2 de febrero de 2010

forget-me-not


Las bragas forget-me-not (nomeolvides) le ayudarán a proteger a las mujeres de su vida. Estas bragas controlarán la posición de su hija, esposa o novia las 24 horas del día, y pueden incluso vigilar su ritmo cardiaco y temperatura corporal. Trazarán la ubicación exacta de su mujer y enviarán la información vía satélite a su móvil, PDA y ordenador simultáneamente. Use nuestro sistema de mapeado patentado pantyMap® para descubrir la localización exacta de su amada las 24 horas del día. Esta tecnología está incorporada a un retal de tela tan fino que ella nunca sabrá que está allí. ¡No la deje escapar!

...Si vemos que la temperatura de mi hija sube demasiado, la llamamos al móvil o vamos a recogerla allí donde esté. Puestos a pedir, sería genial que las bragas además dispusieran de cámara de vídeo... (David S.)

...Mi esposa y yo estamos en proceso de divorcio, y dispongo de archivos para mi abogado que demuestran que me engañaba... (Tim A.)

lunes, 1 de febrero de 2010

jesus is my coach


Para recordar a los niños que Jesús está siempre con ellos. Una figura contemporánea para la juventud de hoy. Jesús está con nosotros en todo lo que hacemos, cuidándonos, implicado en todos nuestros actos y actividades: béisbol, fútbol, hockey, rugby, golf, atletismo, baloncesto, artes marciales, esquí, ciclismo, patinaje, gimnasia, ballet, tenis… En la misma página se pueden adquirir rosarios hechos con balones de diferentes deportes, e incluso bolos.

sábado, 30 de enero de 2010

dreamlines


Dreamlines es una experiencia visual interactiva no lineal. El usuario introduce una o más palabras que definen el tema del sueño que le gustaría soñar. El sistema busca en Internet imágenes relacionadas con estas palabras, y las toma como punto de partida para generar una pintura ambigua, en perpetuo cambio, donde los elementos se funden unos con otros en un proceso análogo a la memoria y la libre asociación.

¿Quién está soñando? ¿El usuario, o la propia Internet? En cierta forma, ambos. El programa genera una pintura en movimiento personal, única, impredecible, y que desaparece para siempre cuando se acaba, igual que los sueños. Pero este sueño está hecho de piezas que adoptan la forma del subconsciente de toda la red, reunidas por algunas palabras del usuario y por la oscura lógica de los algoritmos de búsqueda. Requiere la última versión de Java, su tacita de café.

viernes, 29 de enero de 2010

¿qué fue de baby boom?


En Barcelona se está produciendo un baby boom. ¿Por qué justo ahora? ¿Qué pasó hace unos nueve meses para que los barceloneses y barcelonesas se dedicaran al sano deporte de engendrar? Tal vez será más fácil de comprender si nos fijamos en la cantidad de baby boomers que se registrarán con los nombres Leo, Andrés o Xavi…

jueves, 28 de enero de 2010

deje que lo canten por usted

Tenga en cuenta que el programa cantante es inglés, así que si le escribe cosas en castellano lo leerá letra por letra y sonará irreconocible. Pruebe con esto, por ejemplo:

Fuck yourself with politics.
They are full of fucking fucking shit.
I mean you know we have been lied to ever since we were born,
it is amazing that we have been getting fucked that long.
Fuck yourself with organized religion
know that is some seriously sinning business.
If the Lord sees their pathetic crimes
He will be fucking them till the end of time.

Aunque a Steve Vai le sale mejor...



miércoles, 27 de enero de 2010

inesperado

inesperado, da.

1. adj. Que sucede sin esperarse.

martes, 26 de enero de 2010

good morning sweetheart


Dicen que en Londres la gente está preocupada por su seguridad y muchos duermen con algún tipo de elemento de autodefensa a mano, por si los cacos. James McAdam ha inventado para ellos la mesita de noche segura, que en un plis plas se convierte en un bate de béisbol y un escudo.

Pero James ha inventado otras cosas, como la manta de luces de colores para niños (o no tan niños), un asiento doble convertible en barra de bar, un colgador de manos, una papelera en cartón rígido que se monta al vapor de la ducha con instrucciones de montaje impresas que desaparecen al secarse el cartón… y la magnífica almohada Good Morning Sweetheart, que tiene estas palabras bordadas invertidas. Uno pone encima la cara, y a los pocos minutos puede dar los buenos días al compañero o compañera de cama sin necesidad de abrir la boca.

viernes, 22 de enero de 2010

miércoles, 20 de enero de 2010

lo que vale un peine

- Maite, cántame la última del Bisbal.
- Cari, que no me la sé, pídeme otra.
- ¡Ay, que me estás dando unos tirones que me vas a dejar calva! Bueno, pues una de Julio Iglesias, la que tú quieras.
- Al final, ¿qué hago? ¿Te pongo más rojo en el tinte, o no?
- Mira, si quieres ponme verde, pero cántame una de Julio, anda...
- Es que hoy me he levantado con la voz tomada, cari. Cógete el Hola, que lo he comprao esta mañana y sale la Belén Esteban con el novio nuevo.

lunes, 18 de enero de 2010

the big bang theory


He aquí que hace algún tiempo en este su blog de nula confianza colgué esto. Y he aquí que la serie “The Big Bang Theory”, muy recomendable para mi gusto porque me río mucho con Sheldon, tal vez porque me parezco más a él de lo que sería deseable, abría el tercer episodio de su primera temporada con la escena siguiente. Naturalmente, he demandado al productor. Estoy a la espera de su respuesta. Les mantendré puntualmente informados.


viernes, 15 de enero de 2010

el hada verde

Ne voulait pas céder la victoire à la mort.
Il fallait que son âme, adepte de l'essor,
Trouvait pour la beauté une alchime plus sainte.
Donc de sa main céleste il épuise, il éreinte.
Les dons les plus subtils de la divine Flore.
Leurs corps brisés souspirant une exhalaison d'or
Dont il nous recueillait la goutte de l'Absinthe!
Aux cavernes blotties, aux palais pétillants,
Par un, par deux, buvez ce breuvage d'aimant!
Car c'est un sortilège, supérieur à la dictame:
Ce vin d'opale pâle avortit la misère,
Ouvre de la beauté l'intime sanctuaire.




miércoles, 6 de enero de 2010

tres tragos


Tras tres tragos y otros tres,
y otros tres tras los tres tragos,
trago y trago son estragos,
travesuras de entremés,
trapola tramo y tragón,
treinta y tres tragos de ron
tras trozos de trucha extremo,

lunes, 4 de enero de 2010

números


7:84 Esta fue la ofrenda que los príncipes de Israel ofrecieron para la dedicación del altar, el día en que fue 1gido: 12 platos de plata, 12 jarros de plata, 12 cucharas de oro.
7:85 Cada plato de 130 siclos, y cada jarro de 70; toda la plata de la vajilla, 2400 siclos, al siclo del santuario.
7:86 Las 12 cucharas de oro llenas de incienso, de 10 siclos cada cuchara, al siclo del santuario; todo el oro de las cucharas, 120 siclos.
7:87 Todos los bueyes para holocausto, 12 becerros; 12 los carneros, 12 los corderos de 1 año, con su ofrenda, y 12 los machos cabríos para expiación.
7:88 Y todos los bueyes de la ofrenda de paz, 24 novillos, 60 los carneros, 60 los machos cabríos, y 60 los corderos de 1 año. Esta fue la ofrenda para la dedicación del altar, después que fue 1gido.
7:89 Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo de re1ión, para hablar con Dios, oía la voz que le hablaba de encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los 2 querubines, y hablaba con él.

viernes, 1 de enero de 2010

lunes, 28 de diciembre de 2009

de letras y animales


¿Qué fue primero? ¿La G o la gallina? ¿Las letras creadas a partir de animales? ¿Los animales creados a partir de letras? ¿Es la O una serpiente que se muerde la cola? ¿Qué fue primero? ¿Las preguntas o las respuestas?

miércoles, 23 de diciembre de 2009

nudist trampolining


Los pajaritos cantan, las nubes se levantan… ¿qué mejor que despelotarse y saltar sobre una cama elástica? Usen las flechas del teclado para desplazarse y los números para hacer piruetas. Créanme, he hecho todo lo posible y más, sin éxito, para encontrar la mítica versión 3.0, en la que el señor es guapo y no lleva hoja de parra. Si alguien la encuentra, me avise, porfaplís.

martes, 22 de diciembre de 2009

antena de oración


La antena de oración forma parte de una serie de Artefactos Tecnorreligiosos que estoy haciendo. La antena recibe señales de Dios (sí, tu Dios). Esta antena en realidad tiene forma de casco de motorista sobredimensionado de segunda mano (o algo así) dispuesto de forma recargada y equipado con tecnología suficiente para recibir señales. El casco tiene púas formadas de hecho a base de muchas antenas diferentes, con un look estilo puerco espín. El visor está oscurecido. Los auriculares integrados y los múltiples controles permiten al devoto sintonizar y captar las señales. El casco está montado de forma mural sobre un brazo adornado (más o menos al nivel de la cintura) y se suministra con banqueta para arrodillarse (a modo de reclinatorio clásico). Para usar la antena, el devoto debe arrodillarse sobre la banqueta e introducir la cabeza en el casco.